La asamblea general de la cooperativa olivarera Nuestra Señora de Araceli aprobó ayer por 242 votos a favor, 46 en contra y dos abstenciones la propuesta del consejo rector sobre el traslado de las instalaciones al polígono industrial de Cerro Gordo. El acto contó con la presencia del alcalde de Lucena, José Luis Bergillos, el concejal de Obras, Juan Torres, y representantes del PP y el PA, que mostraron su apoyo a esta iniciativa que supondrá la salida del casco urbano de esta cooperativa, liberando una importante bolsa de terrenos residenciales.

La operación se concretará mediante un convenio urbanístico con la promotora local Promojisa, que adquirirá los terrenos en los que se ubicará la cooperativa en el parque empresarial en un plazo aproximado de tres años. La cooperativa cuenta con una superficie de 19.400 metros cuadrados, que cambiará por 27.500 en Cerro Gordo.

El presidente de la cooperativa, Antonio López, ha valorado las inversiones a realizar en las instalaciones en más de cinco millones trescientos mil euros, sin contar con el valor del suelo. Durante la asamblea se presentó la maqueta virtual de la nueva cooperativa, que contará con seis puntos de recepción, catorce tolvas de almacenamiento, una capacidad en torno a los 80.000 kilos cada una, seis líneas de molturación y una bodega de acero inoxidable para tres millones de kilos de aceite, junto a unas modernas oficinas y una nave de aderezo para tres millones de kilos de aceituna.

El concejal de Obras, Juan Torres, señaló que "se trata de una operación muy importante para la ciudad, ya que supone la apertura de nuevas posibilidades de edificación y el inicio de la reconversión en residencial de una zona ocupada hasta ahora por industrias". El Ayuntamiento tiene la intención de aprobar en el pleno la declaración de interés social de esta iniciativa.