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Restauración

La Mezquita-Catedral de Córdoba afronta una intervención clave para frenar las filtraciones de agua en su fachada sur

El Cabildo retirará el pavimento del andén superior e instalará una lámina continua de plomo para proteger el muro y las cinco pinturas del siglo XVIII ya sometidas a restauración

Intervención en la fachada sur de la Mezquita-Catedral.

Intervención en la fachada sur de la Mezquita-Catedral. / CÓRDOBA

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Diario CÓRDOBA

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Córdoba

La humedad que durante años ha afectado a uno de los frentes más singulares de la Mezquita-Catedral de Córdoba está en el punto de mira de una nueva fase de obras. El Cabildo Catedral centra ahora los trabajos de conservación de la fachada sur del monumento en eliminar el origen de las filtraciones de agua que han deteriorado tanto el muro como las cinco grandes pinturas murales situadas en la zona inferior.

Según ha explicado Cabildo Catedral en una nota de prensa, la actuación entra en una fase destinada a resolver de forma estructural la entrada de agua procedente del andén superior, después de los trabajos realizados desde 2023 sobre las pinturas al fresco.

La solución prevista obligará a retirar de forma controlada el actual pavimento de losas cerámicas, sanear en profundidad los morteros que sirven de base e instalar una lámina continua de plomo impermeabilizante. Una vez ejecutada esa protección, las losas volverán a colocarse sobre el andén.

Trabajos en la fachada sur de la Mezquita-Catedral.

Trabajos en la fachada sur de la Mezquita-Catedral. / CÓRDOBA

El objetivo es impedir que el agua siga penetrando desde la parte superior y termine afectando a las superficies exteriores del muro, que también serán limpiadas y resanadas como parte de la intervención.

Cinco pinturas del siglo XVIII afectadas por la humedad

Las filtraciones han tenido especial incidencia sobre las cinco pinturas murales existentes en la hilada inferior de balcones del muro de la quibla de Alhaken II.

Las obras comenzaron en 2023 precisamente por estos elementos pictóricos, fechados en el siglo XVIII y en los que aparecen, de manera alterna, los escudos del obispo Pedro de Salazar y Góngora y los de la Fábrica.

Su exposición a la intemperie y a la humedad asociada a la proximidad del río Guadalquivir había provocado grietas, pérdidas de material y otras alteraciones. Sin embargo, los técnicos detectaron además otro problema relacionado con una restauración realizada durante la década de 1980.

Trabajadores esta mañana junto a la fachada sur de la Mezquita-Catedral.

Trabajadores esta mañana junto a la fachada sur de la Mezquita-Catedral. / CÓRDOBA

En aquella intervención se aplicaron repintes y barnices sintéticos que, con el paso del tiempo, terminaron generando tensiones sobre la superficie original. El resultado fue un desprendimiento progresivo de la policromía, un fenómeno conocido como peeling.

Para corregir estos daños se ha llevado a cabo una limpieza mecánica y química destinada a retirar las capas perjudiciales, además de trabajos de consolidación del soporte mediante morteros de inyección y resinas específicas. La actuación se ha completado con una reintegración cromática concebida para que pueda ser reversible.

Un proyecto tramitado desde 2022

La intervención sobre la fachada sur de la Mezquita-Catedral comenzó a tramitarse en la primavera de 2022. La delegación Territorial de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía autorizó el proyecto el 15 de junio de 2022, mientras que la licencia municipal de obras de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) llegó en noviembre de 2023.

Con la restauración pictórica ya abordada, el foco se desplaza ahora hacia un problema menos visible pero determinante para la conservación del conjunto: impedir que el agua vuelva a penetrar por el coronamiento del muro.

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