Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Salud

Estas son las claves de alimentación, ejercicio físico y hábitos saludables para volver del mejor modo a la rutina en septiembre

El hospital Quirónsalud Córdoba recomienda planificar las comidas, aumentar el consumo de verduras y frutas así como recuperar el deporte

Una frutería.

Una frutería. / CÓRDOBA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
José A. Pérez Lunar

José A. Pérez Lunar

Córdoba

Septiembre trae consigo la vuelta a la rutina, el final de las vacaciones, el último tramo del verano y el regreso de las responsabilidades profesionales y familiares. Por todo ello, recuperar unos hábitos de vida saludables tras un verano en el que, quien más y quién menos, ha pecado un poco con la comida o la bebida, es clave para contribuir a la mejora de la salud.

Durante las vacaciones, es común comer fuera de casa, aumentar el consumo de bebidas alcohólicas o energéticas, ingerir alimentos con más carga calórica o realizar menos ejercicio físico. Con la llegada de septiembre, es recomendable recuperar una rutina física y alimenticia saludable a fin de recuperar el bienestar físico y mental.

Poco a poco para no generar frustración: así se recuperan los hábitos saludables

Según asegura Lourdes de la Bastida, nutricionista del hospital Quirónsalud Córdoba en una nota de prensa, "una rutina saludable no se limita únicamente a la alimentación, sino que incluye también la actividad física, un descanso adecuado, una buena calidad del sueño y la gestión del estrés”. Además, de la Bastida subraya la importancia de recuperar los hábitos "sin planteamientos excesivamente exigentes que puedan generar frustración".

Lourdes de la Bastida, nutricionista del hospital Quirónsalud Córdoba.

Lourdes de la Bastida, nutricionista del hospital Quirónsalud Córdoba. / CÓRDOBA

En este sentido, recomienda comenzar por objetivos específicos, medibles, alcanzables y realistas. “No es necesario cambiarlo todo de golpe. Pequeñas modificaciones pueden ser un buen punto de partida y, en mi experiencia, aproximadamente a la semana los pacientes suelen empezar a interiorizar los cambios pautados”, señala.

La organización, esencial para la alimentación equilibrada

La organización es fundamental para mantener una alimentación equilibrada ahora que se retoma el ciclo laboral. Pasamos de días con muchas horas libres, con desayunos, almuerzos o cenas en bares y restaurantes, a levantarnos temprano, trabajar durante la mañana o incluso parte de la tarde, y disponer de un tiempo limitado para cocinar. Por ello, planificar las comidas y cenas de la semana, elaborar cronogramas, preparar listas de la compra y disponer con anticipación de los alimentos necesarios reduce el estrés y la improvisación. A la larga, todas esas acciones favorecen elecciones más saludables.

Los horarios, pautados y adaptados a las circunstancias familiares

Además, los horarios de comida deben estar pautados y adaptados a las circunstancias de cada familia y de cada trabajo. En las primeras semanas tras las vacaciones, Lourdes de la Bastida aconseja "recuperar el protagonismo de los alimentos frescos y de temporada, incorporar preparaciones sencillas de verduras, ensaladas de legumbres, gazpachos o cremas". Otro cambio fácil de asumir pasa por aumentar el consumo de fruta, con dos o tres piezas al día "repartidas en las diferentes ingestas".

En la imagen de archivo un puesto de frutas y verduras en el mercado central de Zaragoza. EFE/Javier Belver

Productos frescos en una plaza de abastos. / JAVIER BELVER / EFE

Sin prohibiciones ni dietas extremas: mesura y equilibrio

Fundamental es la recomendación que hace el Quirónsalud sobre prohibiciones y dietas extremas. Pasar de 0 a 100 no suele funcionar bien: "Algunas personas pueden plantearse dietas muy restrictivas para compensar los excesos del verano", explica De la Bastida, quien afirma que "no es necesario eliminar completamente el azúcar ni los ultraprocesados", aunque sí reducir significativamente estos alimentos, priorizando los frescos y las fuentes naturales de azúcar.

La prohibición, por tanto, no es buena consejera, ni siquiera cuando se busca específicamente perder peso. "Cuanto más se prohíbe un alimento, más pueden aumentar las ganas de consumirlo y esto puede generar ansiedad”, advierte la nutricionista. Por ello, la clave está en "aprender a elegir y en realizar una sustitución progresiva de determinados productos por alternativas más saludables". Una estrategia que, además de facilitar el mantenimiento de los cambios a largo plazo, "contribuye a mejorar el bienestar y a prevenir enfermedades crónicas relacionadas con hábitos de vida poco saludables, como la obesidad, la diabetes o la hipertensión".

La actividad física, otro pilar de la vida saludable

La actividad física constituye otro de los pilares de una rutina saludable. Para las personas que llevan una vida sedentaria, la recomendación no tiene por qué pasar inicialmente por realizar ejercicio intenso, sino por incorporar más movimiento a la vida cotidiana. “Es importante que cada persona encuentre una actividad que le guste, pero caminar 30 minutos al día puede ser un primer paso para empezar a movernos un poco más”, señala la nutricionista. También propone aprovechar las actividades cotidianas para aumentar la actividad física, como utilizar las escaleras en lugar del ascensor, bajarse del autobús una parada antes o aparcar el coche algo más lejos del lugar de destino.

De esta forma, la vuelta a la rutina puede convertirse no solo en el final de las vacaciones, sino también en una oportunidad para revisar los hábitos y establecer pequeños cambios que contribuyan a mejorar la salud. "Cada persona debe valorar su situación y elegir aquellos cambios que le resulten más fáciles de incorporar", concluye Lourdes de la Bastida.

Tracking Pixel Contents