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Entrevista

Ismael Frías, presidente de la plataforma en Defensa del Arbolado «Los cordobeses necesitan una ciudad en la que se pueda vivir en verano»

La agrupación reclama mayor planificación, mantenimiento y sombra en Córdoba, cuestiona el cumplimiento del Plan Director del Arbolado y advierte de la falta de vegetación en múltiples puntos de la ciudad en un problema que viene de largo

Ismael Frías, Asociación de Defensa del Árbol de Córdoba

A. J. González

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

-El Ayuntamiento presentó hace un año el Plan Director del Arbolado Urbano de Córdoba. ¿Qué valoración hace la Plataforma? ¿Era el documento que necesitaba la ciudad?

-Nuestra valoración la dimos prácticamente el día de la presentación y fue negativa. Lo consideramos insuficiente y creemos que no se va a cumplir. De hecho, estamos viendo actuaciones del propio Consistorio que, a nuestro juicio, incumplen las normas que dicta el plan: talas y podas en verano o plantaciones en mayo, junio o julio, con el riesgo de que esos ejemplares se sequen. Además, vemos que tampoco se están cumpliendo otras directrices relacionadas con la adaptación al cambio climático. Si ya existen retrasos en esos objetivos, tenemos serias dudas de que se pueda cumplir lo establecido en el Plan Director del Arbolado.

-¿Consideran que el problema es de falta de ambición o de ejecución?

-Hay falta de voluntad y también ineficacia. Dentro del Ayuntamiento hay gente muy capaz y que sabe lo que hay que hacer, pero muchas veces tenemos la sensación de que se anuncian proyectos que luego se alargan durante meses o años mientras se ponen en marcha otros nuevos. Por ejemplo, se anuncian nuevos parques mientras tenemos espacios ya existentes, como el parque de la Asomadilla o el de la Guitarra, donde faltan árboles o se han secado ejemplares. Creemos que antes de seguir anunciando proyectos hay que cuidar y completar lo que ya tenemos.

-¿Cuál es, a día de hoy, el principal problema del arbolado urbano de Córdoba?

-Tenemos un problema grave porque la ciudad no está adaptada al cambio climático, y esto no es responsabilidad únicamente del gobierno actual. Es algo que se viene retrasando desde hace dos décadas. Hace falta planificación, involucrar a la ciudadanía, a los colegios y a las asociaciones y plantar en tiempo y forma. También tenemos ejemplares en mal estado, como se demuestra cuando llega un temporal. Detrás hay de esto hay una mala gestión.

Ismael Frías, presidente de la plataforma en Defensa del Arbolado.

Ismael Frías, presidente de la plataforma en Defensa del Arbolado. / A.J. GONZÁLEZ

-Entonces, ¿faltan árboles o los que existen no están suficientemente bien cuidados?

-Las dos cosas. Faltan árboles, faltan espacios verdes y tenemos ejemplares en mal estado. Eso lo recoge incluso el propio Plan Director del Arbolado. Es un cúmulo de circunstancias que se han ido juntando hasta llegar a la situación actual.

-¿En qué barrios consideran más urgente actuar?

-Hace falta plantar en prácticamente todas las barriadas, especialmente en muchos de los barrios que crecieron durante el siglo pasado, como Fuensanta, Fátima, Cañero o Ciudad Jardín. Después está el casco histórico, que tiene unos condicionantes especiales. Evidentemente, no puedes abrir alcorques por cualquier sitio, pero existen otras soluciones. Se pueden utilizar determinadas especies, espalderas o plantas trepadoras en calles estrechas para conseguir mayor cobertura vegetal.

-Es decir, que no se trata simplemente de fijarse como objetivo plantar miles de árboles.

Exactamente. No puede ser simplemente decir: «Vamos a plantar 10.000 árboles». Hay que analizar cómo adaptar cada espacio, qué especies utilizar y qué necesita cada zona. Lo importante es hacerlo bien. Nosotros estamos dispuestos a participar, aconsejar y ayudar.

«Antes de seguir anunciando parques y proyectos hay que cuidar y completar lo que ya tenemos»

-En esto los parques juegan un papel fundamental.

-Obviamente. Hay que replantear plazas, parques y espacios urbanos. En el centro histórico tenemos plazas prácticamente cubiertas de granito, algunas sin apenas árboles, y fuentes que están apagadas, rotas o fuera de funcionamiento. Hay lugares que podrían adaptarse mejor. Por ejemplo, la plaza de las Tendillas podría mejorarse y la plaza de San Agustín se planteó como refugio climático, pero creemos que todavía tiene margen de mejora. Otros espacios, como la plaza de la Magdalena o los jardines de Orive, funcionan mejor porque se ha mantenido en mayor medida su configuración y se han repuesto árboles. También hay espacios como la plaza de las Cañas o el Vial Norte a los que habría que dar una vuelta. El Vial Norte es un lugar utilizado continuamente por los cordobeses para caminar, pasear o correr y, sin embargo, tiene zonas con muy poca sombra.

Comienza la obra del parque Poniente-Miralbaida

A. J. González

-Le escucho y parece que no es que no hayamos avanzado, sino que se ha retrocedido.

-Por desgracia, sí. Hay lugares en los que no solo no avanzamos, sino que hemos perdido elementos que ya existían. También nos preocupa la pérdida de determinados elementos vinculados a la identidad cordobesa y andaluza, como los naranjos. El Plan Director plantea sustituir progresivamente determinados naranjos por árboles de mayor porte, pero Córdoba también es flores y azahar. Creemos que hay que tener en cuenta ese componente identitario.

-Hay quien sostiene que se sobredimensiona la capacidad de los árboles para combatir las altas temperaturas. También se argumenta que plantar más supone disparar los costes de mantenimiento y consumo de agua.

-Está demostrado científicamente que los árboles ayudan a limpiar el aire, reducir la temperatura y generar humedad. Los beneficios existen. Evidentemente, aumentar la arboleda y los espacios verdes cuesta dinero. Hace falta presupuesto, mantenimiento, personal y herramientas. Pero eso forma parte de la decisión de tener una ciudad adaptada al clima. Es una cuestión de sensibilidad y de querer hacer las cosas. Además, estas políticas no se pueden plantear buscando un rendimiento inmediato, sino mirando a las siguientes generaciones. El medio ambiente se trabaja pensando en el futuro.

-Entiendo que la cuestión del arbolado debe formar parte de una estrategia mucho más amplia contra el cambio climático.

-Sí. Nosotros defendemos los árboles y los espacios verdes, pero todo está conectado. Hay que hablar también del pavimento, de la movilidad y de muchas otras cuestiones. Es algo interdisciplinar. Nosotros nos centramos en el árbol, pero entendemos que forma parte de un conjunto mucho más amplio. Al final, lo único que pedimos es que se pueda estar en Córdoba en verano. Los cordobeses necesitan una ciudad en la que se pueda vivir en verano. Parece algo sencillo, pero es muy complicado.

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