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Mercado laboral

Soledad Jalao, trabajadora de Infrico: "Sorprende que haya mujeres que sepan de electricidad"

Para ella, su experiencia refleja un avance: «Podemos sentirnos orgullosas de que estamos cambiando las cosas»

Soledad Jalao, trabajadora de Infrico.

Soledad Jalao, trabajadora de Infrico. / CÓRDOBA

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Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba

Entrar en un sector tradicionalmente masculino le generó dudas, pero ahora Soledad Jalao tiene claro que aquella oportunidad cambió su trayectoria profesional. Esta vecina de la localidad de Moriles trabaja en producción en Infrico, fabricante de equipos de refrigeración con sede en Lucena, donde realiza tareas de cableado de cuadros eléctricos.

Llegó a la empresa hace cinco años, coincidiendo con la incorporación de otras compañeras. Su hermano, que ya trabajaba allí, la animó a presentar su currículum. «Como tenía experiencia en trabajos en cadena, me llamaron», recuerda.

Cuenta que desde el principio "fueron súper agradables conmigo"

No tenía formación previa en electricidad ni experiencia con materiales como la chapa, pero ha ido adquiriendo conocimientos mediante la realización de cursos y el aprendizaje diario en la empresa. «Al principio me costó un poco, porque nunca había trabajado con chapa ni con ese tipo de materiales», explica. Sin embargo, afirma que sus compañeros «fueron súper agradables conmigo, me enseñaron, tuvieron paciencia y me sentí muy cómoda».

Poco a poco, ha ido aprendiendo otras tareas hasta llegar a su puesto actual en cuadros eléctricos. «Ahora estoy haciendo cableado. Es un trabajo más delicado, súper entretenido y me gusta bastante», asegura.

Peluquera, carpintera y trabajadora de frío industrial

Soledad apunta que su trayectoria profesional empezó como peluquera, una profesión a la que se ha dedicado muchos años, y también ha trabajado en una carpintería, otro entorno mayoritariamente masculino. La entrada en Infrico supuso un cambio que valora como «bastante positivo».

Reconoce que todavía hay personas que se sorprenden cuando explica a qué se dedica. «Sobre todo, cuando dices que estás en la zona de cuadros eléctricos. A la gente le sorprende que haya mujeres que sepan de electricidad».

Llegó condicionada por los estereotipos de género

Ella misma llegó condicionada por esos estereotipos. «Pensé que era una empresa que siempre había sido de hombres y me planteé si estaría preparada», admite. La experiencia cambió esa percepción: «Cuando ves que eres capaz de producir exactamente igual, te quitas los prejuicios».

"A la gente le sorprende que haya mujeres que sepan de electricidad"

Aunque los hombres siguen siendo mayoría, calcula que las mujeres representan alrededor de un tercio de la plantilla. «Hay mucho compañerismo, te sientes una más y el ambiente laboral es bastante bueno».

Soledad quiere seguir formándose y aprovechar los nuevos cursos para aprender y avanzar. Su hijo fue de los primeros en celebrar su nueva etapa: «Al principio decía: mamá, estoy súper orgulloso de ti». Para ella, su experiencia refleja un avance: «Podemos sentirnos orgullosas de que estamos cambiando las cosas».

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