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Sanidad pública

El gesto que endulza el verano en el hospital Reina Sofía de Córdoba: diez años repartiendo helados a pacientes

La tradicional visita del carrito de helados amplía por primera vez su recorrido a pacientes adultos tras una década pasando por las áreas pediátricas del hospital de Córdoba

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Diario CÓRDOBA

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Córdoba

Una bocina, un carrito cargado de helados y unos minutos capaces de romper la rutina de un ingreso hospitalario. El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha vuelto a vivir este verano una de sus citas más esperadas, una iniciativa de humanización que cumple diez años repartiendo helados entre los pacientes del complejo sanitario.

La visita ha contado este año con una importante novedad: por primera vez el carrito ha llegado también hasta pacientes adultos, ampliando así un recorrido que durante estos años se había centrado principalmente en Pediatría, según ha informado el propio Hospital Reina Sofía.

La jornada ha comenzado en las distintas áreas pediátricas, con paradas en hospitalización, la Unidad de Tratamiento Ambulatorio y la Unidad de Oncohematología Pediátrica. Posteriormente, el carrito se ha trasladado hasta la cuarta planta del Hospital General, donde permanecen ingresados pacientes de Cirugía, y hasta el gimnasio de Rehabilitación.

Helados también para los pacientes adultos

La iniciativa está impulsada por Daniele, un heladero italiano afincado en Córdoba que ha convertido esta visita estival en una tradición. En esta ocasión ha acudido al complejo hospitalario acompañado por su mujer y sus hijos, que también han participado en el reparto.

Los pacientes han podido escoger entre diferentes sabores clásicos, como fresa, chocolate o kínder bueno, entre otras opciones. El reparto también ha tenido en cuenta las necesidades alimentarias de las personas hospitalizadas.

Así, se han preparado helados adaptados para pacientes con diabetes y personas con intolerancia a la lactosa, con el objetivo de que el mayor número posible de ingresados pudiera disfrutar de esta particular pausa veraniega.

Así ha sido la tradicional visita del carrito de helados al hospital Reina Sofía

Los pacientes del Reina Sofía han podido elegir entre una amplia variedad de sabores. / CÓRDOBA

Diez años rompiendo la rutina del hospital

La iniciativa comenzó en 2016 con una idea sencilla: hacer más agradable durante unas horas la estancia de los pacientes y acercar al hospital uno de los pequeños placeres asociados al verano.

Una década después, el sonido del carrito continúa recorriendo los pasillos del Reina Sofía de Córdoba. Para Daniele y su familia, regresar cada verano supone mantener un compromiso que se ha fortalecido gracias a la respuesta y el cariño recibido por parte de pacientes, familiares y profesionales.

La ampliación de la visita a las áreas de adultos permite ahora que esta iniciativa de humanización hospitalaria llegue a todavía más personas. Un pequeño gesto que, entre tratamientos, consultas e ingresos, vuelve a demostrar cómo unos minutos diferentes pueden hacer más llevadera la estancia en el hospital.

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