Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tradiciones y fiestas

La Virgen de Acá vuelve a perfumar de nardos la noche del 15 de agosto en Córdoba en una procesión que sabe a barrio y tradición

La procesión de la Virgen del Tránsito recorre las calles del barrio de San Basilio hasta la Catedral de Córdoba en una noche de agosto marcada por el calor y la devoción popular

La Virgen del Tránsito recorre las calles de Córdoba

A. J. González

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Córdoba

Córdoba volvió a encontrarse este 15 de agosto con una de esas citas que saben a barrio, a verano y a tradición. La Virgen del Tránsito, la popular Virgen de Acá, salió un año más de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz (San Basilio) para recorrer las calles de su barrio y llegar hasta la Catedral, en una noche de esas en las que el calor de agosto parecía querer unirse también al cortejo.

San Basilio, el barrio castizo de calles estrechas, fachadas encaladas y rincones que parecen guardar la memoria de otra Córdoba, volvió a ser el punto de encuentro de sus vecinos. Allí estaban los de siempre y también quienes cada año se acercan para no perderse una de las estampas más singulares del verano cordobés.

Imágenes que forman parte de esa Córdoba popular que parecía caminar esta noche junto a la Virgen

Y hacía calor. Ese calor de agosto que en Córdoba se mete en las piedras durante el día y que, cuando cae la noche, todavía se resiste a marcharse. Pero ni el termómetro ni el bochorno pudieron con la devoción. Las calles se llenaron de vecinos, de miradas desde los balcones y de abanicos que acompañaban el paso de la Virgen.

Hubo también recuerdos de aquellos veranos de antaño, cuando la estampa de San Basilio por estas fechas tenía entre sus protagonistas a los puestos de higos chumbos. Aquellos vendedores y aquel sabor fresco que parecía hecho a medida para combatir los rigores del verano forman parte de la memoria de muchas generaciones. Imágenes que permanecen en el recuerdo y forman parte de esa Córdoba popular que también parecía caminar esta noche junto a la Virgen.

La Virgen del Tránsito salió sobre su dorado paso restaurado, exornado con sus característicos nardos en las esquinas. El perfume de las flores acompañó a la Señora durante todo su recorrido, dejando una estela aromática a su paso por las calles de San Basilio.

La Virgen regresa a su templo tras llevar su devoción hasta el corazón de Córdoba

Poco a poco, el cortejo fue dejando atrás San Basilio para dirigirse hacia la Catedral. La noche avanzaba entre el sonido de las marchas, el murmullo del numeroso público que acompañó el pausado caminar de la Virgen que contó en la parte musical con la Banda de Música Tubamirum, de Cañete de las Torres. La formación, vinculada desde hace años a esta salida, puso música a una de las noches más esperadas del verano en San Basilio.

La Virgen llegó hasta la Catedral y, después de su paso por el primer templo de la diócesis, emprendió el camino de regreso. La procesión volvió entonces hacia San Basilio, atravesando de nuevo ese paisaje tan cordobés de calles y plazas que, bajo la noche de agosto, adquirió una belleza especial.

El regreso por el entorno del Arco de Caballerizas Reales fue poniendo el punto final a una noche en la que la tradición volvió a hacerse presente. La Virgen regresó a su templo después de haber llevado su devoción hasta el corazón de Córdoba.

Y así terminó otra noche de la Virgen de Acá. Con los sones de Tubamirum perdiéndose poco a poco por las calles, con el recuerdo de aquellos puestos de higos chumbos de los veranos de antes y, sobre todo, con el aroma de los nardos todavía suspendido en el aire.

Tracking Pixel Contents