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Reportaje

El Reino de Agartha se traspasa en Córdoba: adiós a la librería y bienvenida a la escritora

Maribel Molina está liquidando todo lo que tiene en sus estanterías. A finales de septiembre se cerrará otra librería en Córdoba, un negocio que exige una gran inversión y ofrece poco margen de beneficio

Maribel Molina, Propietaria de El Reino de Agharta

Víctor Castro

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Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

"Estoy cansada, ya no puedo más, quiero pasar página". Así resume Maribel Molina su estado de ánimo tras varios meses intentando por todos los medios reflotar sin éxito El Reino de Agartha, la librería que abrió en la calle Claudio Marcelo hace cuatro años y que ahora se traspasa "con la condición expresa del propietario del local de que lo próximo que se abra no sea una librería". Aún así, ella ofrece "un negocio montado en un sitio supercéntrico, con todo el mobiliario y suministros para empezar cualquier otra cosa".

Aunque se vaya del local, la energía de Maribel es incombustible. "Ahora estoy en liquidación, me han donado un montón de libros de todos los géneros, desde libritos de teatro a enciclopedias y revistas que estoy vendiendo muy baratos, el problema es que entran más de los que salen", bromea sonriente, "también están en liquidación libros nuevos de historia, cartografía y cultura clásica, hay cosas muy interesantes". A finales de septiembre, echará la persiana y se irá a su casa para empezar una nueva etapa. "Lo mejor que me llevo es el cariño con el que se me han tratado, no tengo malos recuerdos porque al final cumplí un sueño", confiesa sincera, "yo monté El Reino de Agartha como una idea romántica incompatible con el mundo empresarial, me he dado cuenta de que soy librera, no empresaria".

Maribel Molina, Propietaria de El reino de agharta. Libreria

Maribel Molina, en El reino de Agartha. / Víctor Castro

Cierra así otra librería en Córdoba asfixiada "por el alquiler, los impuestos, la competencia de la venta online y el escaso margen de beneficio que tienen los libros, solo un 30%". A eso se suman los depósitos de libros. "Las editoriales te los dejan tres meses y si no los vendes, te los tienes que quedar o devolverlos, es muy poco tiempo y si no te los quedas, estás todo el día abriendo cajas". Según Maribel Molina, "en una ciudad como Córdoba, solo hay dos librerías puras, una que tiene local en propiedad y otra que ha empezado hace poco y la que le deseo lo mejor". El resto "son franquicias y librerías que compaginan la venta de libros con otros productos y servicios". En este tiempo, mucha gente ha intentado decirle cómo debía llevar su librería, qué debía vender y qué no, "pero he querido ser fiel a mí misma".

"La calle estaba llena de gente y no entraban"

Maribel empezó con muy buenas ventas el primer año y una ligera caída el segundo. "Los dos últimos años han sido muy malos y este 2026 ha sido el peor", comenta, "la Navidad estuvo bien, pero después del accidente de tren, empezó a llover y dejó de entrar gente, ni siquiera mejoró en Semana Santa, la calle estaba llena de gente y no entraban".

Ruteña de nacimiento, ha vivido media vida en Ávila, y aunque echa de menos a su familia, no tiene pensado de momento moverse de Córdoba. "Fíjate que si encuentro un localito pequeño con un alquiler más bajo aún no descarto cambiar de sitio", asegura, "me encantan los libros". Tanto es así que el largo invierno le sirvió para escribir su primera novela, El gramaje de la lluvia, editado por Almuzara, que se pondrá a la venta el 28 de agosto. "De esta aventura me llevo mi libro", una historia protagonizada por una estirpe de mujeres libreras que transita entre Córdoba y Bergen a través de cuatro siglos. Para ella, "esa es mi próxima ilusión".

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