Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Corresponsabilidad

María José Pulido, cordobesa en excedencia durante sus primeros meses como madre: «Quería vivir esta etapa con mi hija»

María José Pulido decidió pedir una excedencia para cuidar de su primera hija durante sus primeros meses de vida, una elección marcada por la lactancia, la conciliación y el deseo de acompañarla en su desarrollo

María José Pulido, junto a su pareja y su primera hija.

María José Pulido, junto a su pareja y su primera hija. / CÓRDOBA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

Córdoba

Son muchas las circunstancias que pueden llevar a unos padres a la decisión de que uno de ellos pida una excedencia en su puesto de trabajo para dedicarse al cuidado de sus hijos. María José Pulido tenía claro desde el nacimiento de su hija que quería solicitar una excedencia para cuidarla a tiempo completo. La decisión estuvo condicionada por la lactancia materna exclusiva, por la organización de su jornada laboral y por el deseo de estar presente durante los primeros meses de vida de la pequeña.

El tiempo correspondiente a la baja por maternidad, sumado al permiso por lactancia y las vacaciones, no resultaba suficiente para llegar al inicio de la alimentación complementaria, una etapa que María José considera especialmente importante en el desarrollo del bebé y en la que quería estar presente.

A esta circunstancia se añade su horario de trabajo. La mayor parte de su jornada se desarrolla por las tardes y determinados días tiene horarios partidos que la obligan a pasar prácticamente toda la jornada fuera de casa. «El trabajo me ocupaba demasiado tiempo y sentía que no iba a poder disfrutar de mi primera hija», señala.

En su caso, fue ella, y no su pareja, quien dejó temporalmente el empleo. Y, en esta decisión, la lactancia fue determinante, pero también influyó la forma en la que están organizados los horarios laborales de ambos. «Por logística era lo más cómodo porque así ha podido tomar el pecho a demanda siempre que ha querido», cuenta. Su pareja, por su parte, trabaja con turnos más concentrados de mañana, tarde o noche. «Sus turnos son más compactos y puede disfrutar de ella durante el resto del tiempo», añade.

Pulido insiste en que fue una decisión propia y meditada. En este sentido, no valoró inicialmente otras alternativas porque tenía claro que quería vivir esta etapa junto a su hija. Por ello, antes de solicitar la excedencia no contempló recurrir a una escuela infantil ni contratar a una persona para cuidar a la niña.

Apoyo de la familia

Eso sí, las alternativas han empezado a plantearse ahora, cuando se aproxima el momento de volver al trabajo. Para esa etapa contará con una red familiar que se ha ofrecido a ayudar. «Me gustaría que mi hija acudiese a una escuela infantil antes de empezar la etapa escolar, pero este próximo curso hemos optado por la ayuda de los familiares», explica. El apoyo de su entorno será, por tanto, fundamental para organizar la reincorporación. Pero la excedencia también ha supuesto un esfuerzo para la economía familiar. Pulido reconoce que solo ha podido tomar esta decisión porque disponía de ahorros: «Claro que se nota. He podido disfrutar de la excedencia porque, por suerte, tenía unos ahorros, y qué mejor motivo para utilizarlos», señala.

Sin ese respaldo, admite que habría sido muy complicado mantener el hogar con un único salario, como puede ocurrir en muchas otras familias que no se pueden permitir que uno de los dos deje de cobrar.

Cerca de su hija en cada avance

Lo más positivo de la excedencia ha sido poder acompañar a su hija en cada avance. «El tiempo de calidad que paso con ella es, sin duda, lo mejor. Es agotador y, a la vez, muy reconfortante», relata. No duda de que volvería a tomar la misma decisión. «Ver cada pequeño avance y ser testigo directo de ello es impresionante», asegura.

María José Pulido considera que habría solicitado la excedencia incluso con más recursos disponibles, porque era una decisión que tenía tomada desde el principio. Sin embargo, cree que una mayor flexibilidad laboral podría haber facilitado una reincorporación más temprana.

También considera insuficientes los recursos públicos destinados a la conciliación, especialmente para las familias que no cuentan con ahorros ni con una red de apoyo. «Me consta que son escasos y que hay familias que verdaderamente los necesitan», concluye.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents