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Medio Ambiente

Los Baños de Popea en la Sierra de Córdoba, sin agua pese a las lluvias excepcionales del invierno

"Es una pena" afirman visitantes de este enclave de Trassierra, que se decepcionan al encontrarlo seco cuando acuden a disfrutar de la naturaleza

Los Baños de Popea, sin agua pese a las lluvias

Víctor Castro

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Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba

Los Baños de Popea vuelven a convertirse este verano en un refugio climático natural para muchos cordobeses y foráneos que optan por el ocio en la naturaleza visitando un enclave «de lujo», localizado en el interior de Sierra Morena y a solo unos 15 kilómetros de la ciudad. La Virgencita marca el inicio de la ruta a pie que conduce a este tramo del arroyo Molino y, durante el paseo, senderistas y vecinos de la barriada de Santa María de Trassierra califican la zona como un «paraíso» donde se aprecia también «el silencio».

Sin embargo, estos días algunos visitantes se decepcionan al llegar a los baños y observar que solo conservan agua estancada, pese a las lluvias excepcionales del último invierno. En declaraciones a este periódico, indican que el agua corría por sus pequeñas cascadas hace apenas dos semanas y relacionan esta situación con la demanda de este recurso por parte de viviendas del entorno.

Con bañador, pero sin baño

El grupo de amigos formado por Jesús Palacios, Laura Molino, Saúl y Francisco Torres han acudido en la mañana de este domingo vestidos con bañadores y bikini, y preparados para pasar el día con bocadillos en sus mochilas. Sin embargo, al acceder a los Baños de Popea los han encontrado secos. «No esperábamos que estuviera seco, somos de Córdoba y veníamos a refrescarnos con los bocadillos. Seguiremos andando», han explicado. Como suele ser habitual, en este grupo se hallaban personas que visitaban la zona por primera vez, otras que habían acudido más recientemente y alguien que no regresaba desde hace años. «En mi época, por aquí corría agua», se les ha escuchado comentar al llegar.

«Apetece el silencio»

También se ha desplazado caminando (el acceso con vehículos está prohibido) el grupo de amigos formado por el cordobés Miguel Bastida y los colombianos Jorge Laguna y Ximena Salazar. Al igual que otros senderistas, estos jóvenes han iniciado la ruta muy temprano («llevamos caminando desde las siete de la mañana», han afirmado) para evitar la subida del termómetro prevista en esta jornada. Jorge y Ximena proceden de climas menos calurosos y el primero asegura que «el calor aquí es terrorista». Estos amigos se han planteado la visita como una alternativa «para despejarnos» y valoran que, pese a la falta de agua, «el olor del paisaje y las vistas son bonitas», ha indicado Jorge.

En el mismo camino, pero de regreso, las amigas Marta Jordi y Gloria Núñez han manifestado a este diario que «es una pena que no haya agua, en mayo estaba precioso, pero se disfruta igual». Marta Jordi procede de Barcelona y se halla de visita en Córdoba, y ha valorado la sorpresa de «estar en Córdoba y tener fresquito». Acerca del recorrido, detalla que ha encontrado «muy bonito todo. Apetece mucho el silencio, el sonido de los pájaros y la naturaleza».

Junto a los senderistas, Trassierra atrae a ciclistas y otros deportistas, y este ha sido el caso de Rafael Trujillo y Antonio Rodríguez, que han salido a correr y han llegado a las inmediaciones del arroyo Molino, afluente del río Guadiato. «Desde ahí arriba, se tira la gente a la poza con una cuerda. Otros años ha habido agua en verano, se dice que la situación actual se debe al uso de las viviendas próximas. Hace tres semanas estaba cayendo bien y el Bejarano va precioso, con agua fría y limpia», han señalado.

"Esto es un paraíso"

Los Baños de Popea son destino de los propios vecinos de Trassierra, que salen a caminar en un entorno privilegiado. Las hermanas Marina y Esther Rivero han realizado una ruta con la familia que ha tenido «premio» para los más pequeños, porque además de pasear por la sierra esperaban desayunar churros.

Dolores Caracuel, vecina de la zona, ha admitido que «para mí, esto es un paraíso». Entre los beneficios de la barriada destaca la «tranquilidad» y que «solo el olor de la naturaleza ya te llena», y abunda en que «las noches han llegado a tener hasta 13 grados de diferencia con Córdoba».

Otro vecino del lugar, José González, ha defendido durante su paseo que «esto es un lujo, ya quisieran los catalanes o los sevillanos tener este pulmón tan cerca. Aquí se puede vivir por la noche, en Córdoba, no». José ha hecho referencia, asimismo, a la conducta de algunos visitantes, admitiendo que se sorprende «con algunas personas que tiran latas o paquetes de tabaco, porque no es normal en la sierra. Esto hay que cuidarlo entre todos».

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