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Se cumple un año del suceso que conmocionó a Córdoba

Los bomberos de Córdoba recuerdan el incendio de la Mezquita-Catedral: "Nos preparamos toda la vida para algo así"

Un año después del siniestro, los bomberos destacan la importancia de la colaboración con el Cabildo y la preparación técnica para afrontar emergencias en edificios singulares

Francisco José Renero y Vicente Raúl Víbora, dos de los primeros bomberos en llegar al incendio de la Mezquita-Catedral.

Francisco José Renero y Vicente Raúl Víbora, dos de los primeros bomberos en llegar al incendio de la Mezquita-Catedral. / Víctor Castro

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Irina Marzo

Irina Marzo

Córdoba

El 8 de agosto de 2025, Vicente Raúl Víbora libraba y estaba cenando en su casa cuando su hija le envió un vídeo de la Mezquita-Catedral en llamas. "Lo primero que pensé fue que no podía ser verdad", recuerda este bombero un año después del incendio que afectó a tres capillas del edificio más emblemático de Córdoba y provocó el colapso de la cubierta de una de ellas.

Tampoco previó el alcance de las llamas Francisco José Renero, Kiko, el jefe de guardia de aquel día y responsable de organizar el primer operativo tras la llamada de los trabajadores de la Mezquita, que dieron la voz de alarma. "Ninguno pensábamos que el incendio fuera a tener la envergadura que tuvo", reconoce.

De hecho, también los bomberos pensaron en un primer momento, como muchos ciudadanos al conocer las primeras informaciones, que la barredora incendiada era de Sadeco, cuando en realidad se trataba de una máquina de mantenimiento del edificio. "Pensamos: 'Vamos a llevar agua, dos bombas y lo extinguimos rápido", recuerda Francisco José.

"Al doblar la esquina, se nos vino encima todo"

Sin embargo, cuando la primera dotación del parque central llegó a la zona y vio la columna de humo, sus integrantes comprendieron que aquello era demasiado para una simple barredora. "Al doblar la esquina de la Puerta de Santa Catalina, se nos vino encima todo", comenta este bombero con más de 34 años de experiencia profesional.

El incendio de la Mezquita-Catedral, en imágenes

Bomberos trabajan en el incendio de la Mezquita-Catedral de Córdoba, en el verano del pasado 2025. / A. J. González

Desde muy pronto, los bomberos desplazados al siniestro se dieron cuenta de que la primera dotación que acudió a la Mezquita aquella noche —dos conductores, cinco bomberos y un mando— era insuficiente, por lo que activaron los refuerzos para grandes siniestros y movilizaron al personal de los dos parques de Córdoba.

"Lo bueno es que nos centramos desde primera hora en la extinción, porque supimos que no había nadie dentro de la Mezquita. Eso nos facilitó mucho las labores, al no tener que centrarnos en posibles rescates", apuntan.

Dos líneas de actuación, una interior y otra sobre el tejado

Desde el punto de vista operativo, el equipo de bomberos estableció dos líneas de actuación: una interior y otra que subía directamente al tejado. "Tuvimos la suerte de poder contenerlo pronto. Aunque las labores de extinción completa duraron más, la primera acometida fue rápida y eficiente", valora Renero, a quien en esos primeros minutos se le unió el jefe del Speis, Daniel Muñoz, que también libraba aquel día.

El miedo en aquellos momentos cruciales era que las llamas se propagaran por toda la cubierta de madera y el daño fuera irreparable. La actuación fue tan rápida que, cuando Vicente se incorporó a las tareas de extinción, ya se habían acotado los dos sectores y era cuestión de tiempo acabar con las llamas.

Kiko tuvo que redactar el parte de aquella noche, una responsabilidad añadida porque sabía que lo iba a leer todo el mundo. "Lo recuerdo larguísimo. Eres consciente de su importancia, porque sabes que no es el incendio de una cocina".

La preparación previa, clave en la intervención

Ambos bomberos consideran que la clave del éxito de esta intervención residió en el trabajo previo que el Speis realiza en colaboración con el Cabildo Catedral, la Policía Local, Protección Civil y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

"La tranquilidad te la da conocer el lugar, los medios de extinción disponibles y saber que estamos preparados. Cuando voy a la Mezquita, sé dónde está todo y me muevo como si fuera mi casa", asegura Kiko, que explica que a lo largo de su carrera habrá hecho una decena de visitas técnicas y tres simulacros en el monumento. "A pesar de eso, nunca esperas que se produzca un incendio", admite.

Entrevista bomberos incendio mezquita y reportaje en parque de bomberos

Vicente Raúl Víbora y Francisco José Renero, dos de los primeros bomberos en llegar al incendio de la Mezquita-Catedral. / Víctor Castro

Un incendio con repercusión mundial

Lo que tampoco fueron capaces de prever fue la repercusión mediática nacional e internacional del suceso, a pesar de la importancia patrimonial de la Mezquita y de su condición de monumento declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. "El incendio de la Mezquita ha puesto en valor el servicio de los bomberos de Córdoba", dicen los dos con orgullo.

Sin embargo, aunque para ambos esta intervención es una de las más importantes de su carrera profesional, conceden mayor valor a aquellas en las que han tenido que rescatar vidas.

"En ese momento es como si fueras médico y vieras sangre en un quirófano. En nuestro caso, es otro siniestro: trabajas para sofocar el fuego. Aunque, claro, apagar un incendio en la Mezquita es como si eres futbolista y te preguntan si quieres jugar un Mundial. Yo quiero ir, porque me he preparado toda mi vida para esto", resume Vicente.

Incendio de la Mezquita-Catedral el pasado mes de agosto en Córdoba.

Incendio de la Mezquita-Catedral el pasado mes de agosto en Córdoba. / A. J. González

Lecciones aprendidas en el incendio de la Mezquita

Francisco José y Vicente Raúl dicen que del incendio han extraído lecciones importantes. La primera es que, en el ámbito profesional, las cosas hay que tomárselas con tranquilidad para poder planificar correctamente la intervención. La segunda, que cuando hay un problema grave "la gente responde", porque existe una coordinación previa.

La tercera es la importancia de reforzar esas tareas y trabajos previos mediante el conocimiento de los edificios singulares. "Así vas preparado y con un conocimiento previo, ya que, de otra forma, iríamos ciegos".

El Speis, además, ha extendido ese conocimiento previo a otros edificios e infraestructuras de Córdoba, desde centros comerciales hasta cocheras de gran profundidad o los túneles de Renfe.

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