Educación
Marcos Naz, el profesor del IES Gran Capitán de Córdoba nominado a Mejor Docente de España: «Hemos creado un laboratorio de inventos e ideas en pleno barrio de Fátima»
Por tercer año consecutivo, este profesor del IES Gran Capitán buscará lograr un premio al que opta gracias a su continuo trabajo basado en proyectos, motivación y ciencia

Manuel Murillo

Un laboratorio de ideas e inventos para despertar desde los 12 años el interés por la ciencia, la creatividad y la investigación. Esa es una de las claves del proyecto educativo que Marcos Naz desarrolla en el IES Gran Capitán de Córdoba, en el barrio de Fátima, y que le ha valido para ser, por tercer año consecutivo, nominado a los Premios Educa Abanca al Mejor Docente de España.
Para Naz, esta nueva nominación es “un privilegio y un honor”, especialmente por el elevado número de propuestas recibidas en esta edición, más de 1.500 en el conjunto de las categorías. El profesor cordobés ya fue finalista en su primera nominación, cuando quedó quinto en la categoría de Secundaria y Bachillerato, y este año aspira de nuevo a colarse entre los diez finalistas nacionales.
Una trayectoria de inventos constantes
Desde que llegó a Córdoba procedente de un instituto de Ronda (Málaga) Naz ha desarrollado junto a sus compañeros una metodología basada en la investigación, el emprendimiento y el trabajo por proyectos. Una forma de enseñar que, según explica, permite al alumnado implicarse en propuestas reales y dejar huella dentro y fuera del centro. “Estamos todos los años a tope”, resume el docente, que destaca la cantidad de actividades y certámenes en los que participa el IES Gran Capitán. Su método se centra en impulsar la creatividad y el interés de los jóvenes mediante proyectos de investigación que después se presentan a ferias científicas, concursos y encuentros educativos de toda España. Algunos de esos trabajos, además, conectan las ciencias experimentales con otras áreas como la economía, las ciencias sociales o la tecnología.

El profesor Marcos Naz, en una imagen de archivo. / A.J. González
Un ejemplo reciente es el proyecto desarrollado en colaboración con el IES Martín Rivero de Ronda, con el que fueron galardonados en la primera Feria Científica de Málaga. En ese trabajo, el alumnado evaluó química y microbiológicamente el betadine caducado. Naz trata de inculcar a sus alumnos una idea que repite con frecuencia: “Cuanto más trabajo, más suerte tengo”. Para él, los reconocimientos llegan cuando detrás hay constancia, proyectos, colaboración y muchas horas de dedicación.
Estudiantes motivados desde el principio
Esa forma de trabajar genera además una retroalimentación entre los propios estudiantes. Al comienzo de cada curso, Naz les muestra proyectos anteriores y algunas ideas previstas para el año. A partir de ahí, son los propios alumnos quienes proponen nuevos caminos, mejoras o investigaciones. “Muchas veces aportan ideas y propuestas que no contemplábamos”, explica. Esa escucha activa hace que el alumno se sienta parte del proceso y que el aula se convierta, en pleno barrio de Fátima, en “una auténtica fábrica de ideas e inventos”. La satisfacción para este doctor en Ciencias Químicas es doble. Por un lado, ve a sus alumnos aprender y disfrutar; por otro, continúa ligado a su otra gran pasión: la investigación.
Con el paso de los años, el profesor ha ido perfeccionando su fórmula. Una de las claves, asegura, es comenzar a trabajar con los estudiantes desde 1º de la ESO. A esa edad, explica, llegan "con una mente todavía muy abierta", sin pensar tanto en la EBAU ni en la presión académica de cursos superiores. Eso permite sacar “el máximo potencial” de su creatividad y sus capacidades.

El profesor Marcos Naz, con sus alumnos. / A.J. GONZÁLEZ
Empezar pronto permite, además, crear una cantera de estudiantes que crecen dentro de esa metodología. El objetivo no es incorporar solo a quienes ya se sienten atraídos por la ciencia, sino también a alumnos interesados en las matemáticas, la economía, los temas sociales o la tecnología. La idea es formar equipos multidisciplinares, “que es lo que se van a encontrar en el futuro”, apunta Naz. En esos equipos, cada alumno aporta una mirada distinta. Hay proyectos que nacen desde la ciencia experimental, pero necesitan apoyo matemático, económico o social.
Durante todo este proceso, los alumnos también aprenden a equivocarse. El profesor insiste en que el error forma parte de la ciencia y del aprendizaje. “Tienen que equivocarse muchas veces para obtener los resultados deseados”, defiende. Esa idea, sostiene, les ayuda a perder el miedo, a perseverar y a entender que los resultados no llegan a la primera.
Para Naz, el cambio metodológico fue claro: pasar de enseñar ciencia escuchándola a enseñar ciencia haciéndola. “Cuando ellos la hacen y surge de ellos es cuando entra la motivación total”, afirma.
De cara al próximo curso, el IES Gran Capitán quiere seguir trabajando en red con otros centros, con propuestas vinculadas a la discapacidad, el medio ambiente, el cambio climático y la reutilización de residuos. La nueva nominación a Mejor Docente de España vuelve a colocar el trabajo de Marcos Naz y del IES Gran Capitán en el escaparate nacional y a reivindicar que los proyectos y la motivación son la mejor forma de motivar.
Suscríbete para seguir leyendo
- El avispón oriental coloniza Córdoba con más de 200 avistamientos en las últimas dos semanas
- Dónde ver el eclipse solar en Córdoba: los nueve puntos de observación con el horizonte más despejado
- La guía definitiva para observar el eclipse solar desde Córdoba: horarios, lugares, seguridad y la importancia del horizonte
- «Esto es un calvario que no se lo deseo a nadie», la lucha de Carmen, cordobesa residente en Alcolea, por recuperar su casa «ocupada»
- Los cordobeses necesitan un sueldo de más de 1.700 euros para poder comprar un piso
- Trece detenidos en Córdoba y otras tres provincias por defraudar 11,9 millones de euros en IVA de bebidas
- El eclipse llegará a su máximo del 96% en Córdoba a las 20.36 horas del próximo miércoles
- Así pasan las vacaciones de verano los famosos cordobeses: de la playa al escenario