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Reportaje

Unas vacaciones en el hospital San Juan de Dios para aliviar la presión a los cuidadores: "Ellos también necesitan desconectar"

El centro hospitalario de Córdoba acoge del 3 al 19 de agosto a cuatro personas dependientes dentro de su programa de respiro familiar, que lleva cuatro años intentando favorecer la conciliación

Imagen de los usuarios de respiro familiar de la pasada edición.

Imagen de los usuarios de respiro familiar de la pasada edición. / CÓRDOBA

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Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

El hospital San Juan de Dios alojará en sus instalaciones el próximo mes de agosto a cuatro personas dependientes que habitualmente reciben cuidados en su entorno familiar. "Estarán con nosotros del 3 al 19 de agosto dentro del programa de respiro familiar, que pusimos en marcha hace cuatro años, con el objetivo de favorecer la conciliación y ofrecer un alivio a las personas cuidadoras para que se tomen unas vacaciones si lo desean o simplemente para descansar unos días", ha explicado Antonio Luis Raya, jefe de Enfermería del centro y coordinador de este programa. En su opinión, "para que el descanso sea efectivo debe durar al menos 15 días". Este retiro temporal beneficia a las personas acogidas y a los cuidadores, "que también necesitan desconectar, liberarse de la presión y tener tiempo para ellos mismos", añade.

Los usuarios son personas mayores de 65 años, pertenecientes a familias con capacidad económica limitada, que tengan una alta necesidad de cuidados para la realización de las actividades básicas cotidianas, pero sin enfermedad grave que requiera tratamiento médico, o trastornos de conducta que dificulten la convivencia.

Los beneficiarios de este año ya han sido seleccionados. Inicialmente, los candidatos son derivados al hospital por los Servicios Sociales y luego es el hospital quien selecciona a los que más se ajustan al perfil. "Este año, hemos recibido diez solicitudes y nuestra trabajadora social ha estudiado caso por caso antes de decidir", ha informado. Y es que este año, el programa ha pasado de ocho a cuatro plazas. Según Raya, "el servicio se financia a través de la subvención que nos llega del 0,7% del IRPF que gestiona la Junta de Andalucía". La cantidad asignada va oscilando según la campaña de la renta. Este año la asignación ha descendido notablemente, lo que ha obligado a recortar el número de plazas a la mitad.

Además de alojamiento y comida gratuita, durante la estancia en el hospital, los usuarios tendrán acceso a una serie de actividades que organiza el hospital. "Tenemos desde talleres de estimulación cognitiva a proyecciones de cine, musicoterapia, paseos por los jardines cuando el calor da tregua y juegos de mesa", ha informado el jefe de Enfermería, que destaca que las personas de respiro familiar "son dependientes en grado moderado y pasan estos días en habitaciones individuales del hospital, donde su rutina cambia y les permite combatir la soledad no deseada y una vida social más activa en un entorno abierto".

Según Raya, "una mujer nos decía el año pasado que estar aquí le hacía mucho bien porque en su casa había días enteros en los que no veía ni hablaba con nadie". Las personas acogidas son atendidas por técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), y tanto el voluntariado, como la comunidad de hermanos participan en su acompañamiento.

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