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Ayuntamiento de Córdoba

Un grupo de mujeres cordobesas impulsa la declaración BIC de los cines de verano de Córdoba ante la Junta de Andalucía

Un equipo multidisciplinar propone declarar Lugar de Interés Etnológico los recintos Coliseo San Andrés, Fuenseca, Olimpia y Delicias por su valor cultural, social, urbano y bioclimático y cuentan con el aval de un informe técnico-científico

Colas en el cine Delicias, en la calle Frailes, en una imagen de archivo.

Colas en el cine Delicias, en la calle Frailes, en una imagen de archivo. / MANUEL MURILLO

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Irina Marzo

Irina Marzo

CÓRDOBA

Un informe técnico-científico multidisciplinar avala la protección de los cines de verano históricos de Córdoba como Bien de Interés Cultural (BIC) bajo la categoría de Lugar de Interés Etnológico, que persiguen un grupo de mujeres cordobesas del mundo de la antropología, la arquitectura, el urbanismo, la historia, la ecología y el activismo cultural. El informe, de más de cien páginas según han informado en un comunicado las proponentes de esta iniciativa, fue presentado formalmente el pasado 29 de junio ante la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, a través de su delegación territorial en Córdoba, junto a la solicitud para incoar el expediente de declaración BIC de estos espacios. La petición no se limita a proteger las estructuras materiales de los cines, sino que pone el acento en el uso cultural, los saberes, los rituales y las prácticas sociales asociadas a estos recintos, según ellas mismas explican.

La propuesta se centra en los recintos Coliseo San Andrés, Fuenseca, Olimpia y Delicias, los cuatro cines de verano que perviven en el casco histórico cordobés y que son considerados una excepción única en España por su antigüedad, su uso continuado y su estrecha vinculación con la identidad colectiva de la ciudad. Este informe, así como la petición a la Junta de que sean declarados BIC, se da a conocer el mismo día que el Ayuntamiento de Córdoba ha anunciado que se replantea su postura ante estos espacios y se abre a expropiar los cines Fuenseca, Delicias y Olimpia. El consejo de distrito Centro, por su parte, también ha solicitado al equipo de gobierno la declaración BIC de estos cines, e incluso el Pleno de Córdoba en 2023 aprobó por unanimidad una moción en este sentido, aunque no se avanzó después en ella.

Un equipo técnico desde la antropología, la arquitectura y la historia

El documento ha sido elaborado por un grupo multidisciplinar con aportaciones desde la antropología, la arquitectura, el urbanismo, la historia, la ecología y el activismo cultural. La antropóloga social y cultural de la Universidad de Córdoba Mónica Alonso Morales aporta la base teórica sobre los rituales, la identidad colectiva y la dimensión etnológica de estos espacios.

La arquitecta y doctora Gaia Redaelli, profesora de la Universidad de Sevilla, junto a la arquitecta Isabel Cantillo Téllez, analizan la singularidad urbana de estos recintos como “vacíos” dentro de la trama histórica y su valor como arquitectura popular vinculada al uso ciudadano. Por su parte, las historiadoras María Yllesca Ortiz, Marta Jiménez Zafra y Araceli Velasco Bonilla, estas dos últimas especializadas en cine, documentan la evolución de los cines de verano como espacios ligados a la memoria social cordobesa.

El informe incorpora también la mirada de la activista social Isadora Donnier Muñoz, que vincula la protección de estos espacios con la participación ciudadana, el derecho a la cultura y el interés histórico que la población cordobesa ha mostrado por mantener vivo este patrimonio.

Una protección para el continente y el contenido

El informe propone la figura de Lugar de Interés Etnológico porque permite reconocer no solo el valor físico de los inmuebles, sino también la relación inseparable entre el espacio, la actividad que alberga y la comunidad que lo mantiene vivo. En este sentido, los cines de verano de Córdoba son definidos como algo más que salas de proyección al aire libre: son lugares de encuentro, memoria, convivencia y transmisión cultural.

El documento sostiene que estos recintos constituyen una prolongación de la casa-patio cordobesa. Elementos como el suelo de albero recién regado para bajar la temperatura, el olor a dama de noche, la cena compartida antes de la película o las fiambreras de salmorejo forman parte de una liturgia sensorial y colectiva asentada en el tiempo. Ese conjunto de prácticas convierte a los cines de verano en una manifestación singular del modo de vida cordobés, según este texto.

Un patrimonio único en el casco histórico de Córdoba

La solicitud se centra en el Coliseo San Andrés, Fuenseca, Olimpia y Delicias, considerados los recintos más antiguos de su tipología en España, que aún se conservan en funcionamiento o con capacidad de mantener su uso original. Su presencia en el casco histórico los convierte en una rareza urbana y patrimonial, ya que mantienen la función tradicional de cine al aire libre dentro de una ciudad densa y sometida a fuertes transformaciones urbanísticas.

El informe subraya que estos espacios son testimonio vivo de la historia social y emocional de Córdoba. Durante décadas, los cines de verano han formado parte de la vida cotidiana de generaciones de cordobeses, especialmente en los meses estivales, cuando se convierten en una alternativa de ocio popular, accesible y adaptada al clima extremo de la ciudad.

Concentración, cines de verano en el cine Fuenseca

Concentración este lunes en apoyo a los cines de verano en la puerta del Fuenseca. / Víctor Castro / COR

Pulmones urbanos frente al calor extremo

Además de su valor cultural y social, el informe destaca la importancia ambiental de los cines de verano como infraestructura verde dentro del casco histórico. En una ciudad marcada por veranos de calor extremo, estos recintos funcionan como pulmones urbanos y nodos bioclimáticos que ayudan a mitigar el efecto isla de calor.

La combinación de espacios abiertos, vegetación, suelos permeables, sombra y sistemas tradicionales de enfriamiento, como el riego del albero, convierte a estos cines en un modelo de ocio de bajo impacto ambiental. Según el documento, su conservación resulta especialmente relevante en una ciudad como Córdoba, donde la adaptación climática y la sostenibilidad urbana son retos cada vez más urgentes.

Martín Cañuelo, en la imagen, visionando una película de cine.

Martín Cañuelo, en la imagen, visionando una película de cine. / Juan Algar

Riesgos por presión urbanística y cambio de usos

La solicitud de protección llega en un momento de especial vulnerabilidad para este patrimonio tras el fallecimiento en 2023 de Martín Cañuelo, gestor histórico de las salas. El informe advierte de riesgos inminentes como la presión urbanística, los posibles cambios de uso y la aplicación de normativas que no contemplan la excepcionalidad de una práctica cultural centenaria.

Por ello, el equipo redactor defiende la necesidad de incoar el expediente BIC conforme a la legislación andaluza de Patrimonio Histórico. La protección permitiría blindar tanto los recintos como el uso cultural que les da sentido, evitando que se pierda una de las manifestaciones más singulares del patrimonio vivo de Córdoba.

Una iniciativa alineada con la Unesco y la Agenda 2030

La propuesta se enmarca también en referencias internacionales como la Convención de Faro del Consejo de Europa, que reconoce el derecho de la ciudadanía a participar en la gestión de su patrimonio. Asimismo, conecta con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 de la Agenda 2030, centrado en lograr ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles mediante la protección del patrimonio cultural y natural.

El informe alude igualmente a las recomendaciones de la Unesco sobre el Paisaje Urbano Histórico, aprobadas en 2011, que vinculan el patrimonio material con el entorno natural, social y humano que le da vida. Desde esta perspectiva, los cines de verano de Córdoba no son solo edificios o solares con valor arquitectónico, sino espacios donde se conserva una forma de habitar la ciudad, de relacionarse con el clima y de compartir la cultura en comunidad.

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