Programa Volvemos
Daniel de Llano, escritor: «Córdoba es un gran sitio al que regresar»
Tras cinco años en San Francisco, Daniel regresó a Córdoba, donde ha iniciado un nuevo proyecto centrado en la prevención del abuso relacional con apoyo del programa Volvemos

A. J. González

Cuando Daniel de Llano bajó del tren en Córdoba después de cinco años viviendo en San Francisco, no pensó en trámites ni en mudanzas. Pensó en pinchos morunos. «Mi familia me recogió en la estación y nos fuimos directos al Rafalete. Con las maletas en el coche», recuerda entre risas.
Detrás de esa imagen sencilla se escondía, sin embargo, un viaje mucho más largo que los casi 9.000 kilómetros que separan California de Andalucía. Daniel se marchó de Córdoba siendo muy joven. Primero trabajó en Canarias y después estudió Arte Dramático en Madrid. Fue allí donde comenzó una relación sentimental que acabaría marcando su vida. «Fue una relación abusiva. Durante mucho tiempo no entendía qué me estaba pasando ni por qué volvía una y otra vez», explica. Necesitaba distancia, y también respuestas. Y ambas cosas las encontró al otro lado del Atlántico. Llegó a Estados Unidos hace cinco años con una idea fija: transformar el dolor en algo útil.
«Sentía que había tirado mi vida a la basura y pensé que ese no puede ser el final de la historia. Tenía que hacer algo con todo esto». Por ello, en San Francisco empezó una profunda investigación sobre las relaciones abusivas y el abuso narcisista, especialmente dentro de la comunidad LGTBIQ+. Descubrió entonces que no había nada específico dedicado a la comunidad, así que decidió crear el recurso que le habría gustado tener. Para ello se formó en hipnoterapia y coaching, comenzó a trabajar con supervivientes de relaciones abusivas y empezó a escribir un libro basado tanto en la investigación como en su propia experiencia.
La ciudad californiana, uno de los grandes referentes mundiales de la diversidad sexual, fue también el lugar donde construyó una nueva vida profesional. Trabajó inicialmente en una productora y después desarrolló varios negocios digitales que le permitieron dedicarse también a la formación y al acompañamiento de víctimas.
El regreso supone también un proceso de adaptación emocional y profesional
Durante años, todo parecía encajar. Pero poco a poco comenzó a plantearse el regreso. «La victoria de Trump provocó un ambiente más hostil, se notaba más racismo y más tensión. Además, yo tenía la suerte de contar con un país al que volver», explica, consciente de su privilegio.
Las dudas de volver
Aún así, la decisión no fue sencilla. «Sentía vértigo y pensaba si volver era dar un paso atrás o si estaba renunciando a algo importante». Sin embargo, había una meta pendiente: terminar el libro. Cuando envió el manuscrito definitivo a su editora, en otoño de 2025, supo que había llegado el momento: «Era el cierre de una etapa».
Daniel conoció el programa Volvemos, apoyado por el Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo de Córdoba para facilitar el retorno de personas que han desarrollado su vida profesional fuera. Llegó buscando respuestas sobre cuestiones fiscales, trámites administrativos y la posibilidad de trasladar a España la actividad que había desarrollado en Estados Unidos. «Tenía muchísimas dudas, desde cómo facturar, qué hacer con mi situación fiscal, cómo reorganizarlo todo. Me ayudaron muchísimo», cuenta.
Cambio emocional
La vuelta tampoco fue inmediata desde el punto de vista emocional. Aunque ya vive en Córdoba, sigue trabajando con clientes estadounidenses, por lo que «mi cabeza seguía funcionando en inglés. Tardé meses en sentir realmente que había vuelto», explica.
Su libro, Tu brillo en vena, se convirtió además en un hito personal. Publicado originalmente en inglés, recibió un premio en Estados Unidos. «Fue muy emocionante porque sentí que todo el esfuerzo había valido la pena», afirma.
Ese acompañamiento de Volvemos también ha sido clave para dar forma a su nuevo proyecto. Hace apenas unos días constituyó oficialmente la Asociación para la Investigación, Prevención y Superación del Abuso Relacional. Su objetivo es crear una red de apoyo para personas que sufren relaciones abusivas, con especial atención a mujeres y personas LGTBIQ+, así como coordinar recursos especializados y facilitar el acceso a ayuda profesional.
Hoy, mientras adapta su trabajo internacional a su nueva vida en Córdoba, asegura que no se arrepiente de ninguna de las dos grandes decisiones que han marcado su trayectoria: marcharse y volver. «Cuando quitas el ego y analizas las cosas con objetividad, te das cuenta de que Córdoba es un sitio excelente al que regresar», asegura y añade una reflexión para quienes viven fuera y dudan si volver: «Hay que poner todo en una balanza. Si lo único que te mantiene lejos es una ilusión o una imagen idealizada, quizá sea momento de regresar. Estar cerca de los tuyos, hablar tu idioma y sentirte en casa tiene algo terapéutico».
Suscríbete para seguir leyendo
- Un comisario cordobés de la Policía Nacional, José Luis Delgado, nuevo jefe de la Policía Local de Córdoba
- Una treintena de efectivos del Infoca de Córdoba logra controlar un incendio forestal en la zona de La Campiñuela
- Los dos nuevos puentes de Córdoba: un viaducto para mejorar el tráfico y una pasarela peatonal
- El cordobés Jesús Aguirre deja la presidencia del Parlamento andaluz para ser senador
- El mercadillo del Sector Sur de Córdoba se traslada durante un año y a modo de prueba a las calles Huelva y Jaén
- Nieto asume IA y Rocío Blanco repite en Empleo: los dos consejeros cordobeses del nuevo Gobierno andaluz
- Rafael Ledesma, el maestro cordobés que ha ganado la lotería dos veces este año: 'No hay dos sin tres; el bueno va a ser este año
- El verano en las chabolas de Córdoba: 'No dormimos ni de noche ni de día