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Los refugios climáticos, una pausa y alivio contra el aviso naranja en Córdoba: «El calor de aquí no es normal»
Estos ocho espacios ofrecen un lugar para descansar y vencer a la primera ola de calor del verano, que se prolongará hasta el martes

Manuel Murillo

«Venimos de Madrid y allí hace calor, pero lo de aquí no es normal». Córdoba vive su primer fin de semana del verano con temperaturas disparadas, aviso naranja activado y la previsión de que la situación se prolongará unos días más. Para los valientes que desafían este calor, en su mayoría turistas, el Ayuntamiento ha habilitado ocho refugios climáticos, donde poder pararse a descansar, beber agua y pegarse al aire acondicionado.
Uno de los que más personas congrega es el ubicado en el Centro de Recepción de Visitantes. Allí, los empleados comentan que «se nota» la escalada del termómetro porque «más gente entra» y, sobre todo, «se quedan durante más tiempo» en el espacio. Es el caso de Sheila González, que viene de Ciudad de México y ha venido a pasar el día en Córdoba dentro de su viaje por Andalucía. «He entrado a descansar un poco porque me dolían los pies, pero ya me he quedado un rato por el aire acondicionado», dice tras beber un poco de agua fría. A la familia Vicente Pons, de Barcelona, el calor también les ha pillado de sorpresa pese a que «veníamos avisados y preparados». Tras salir de la Mezquita-Catedral, los padres se han parado con sus dos hijos para estar al fresco y organizar la ruta. «Se agradece que pongan estos espacios, cualquier lucha contra el calor es bienvenida», comenta la madre.
En la calle, los abanicos y las botellas de agua mandan
En la calle, el panorama es bien similar: abanicos, gorros, botellas de agua y gente buscando la sombra de manera desesperada. «¿Cómo aguantáis esto hasta septiembre?», se preguntaba Francisco Mallo, que ha venido desde Pontevedra. En la Mezquita-Catedral, los grupos de turistas se reúnen en torno a la fuente para llenar sus botellas, beber o mojarse la cabeza. Mientras una pareja de franceses toma algo de aire, Mercedes Soler, venida desde Madrid, ha sufrido un pequeño shock de realidad: «Decimos que en Madrid hace calor, pero lo de aquí no es normal» y, tras mirar los pantalones largos de un servidor añade con sorna: «Y encima vais a sí. Sois unos superhéroes».
