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Urbanismo

El dilema de los cines de verano en Córdoba: los condicionantes que tiene el Ayuntamiento por ser una actividad económica

Un informe del titular del órgano de apoyo a la junta de gobierno local solicitado por Alcaldía explica qué requisitos deben cumplirse para proyectar películas

Fachada del cine de verano Fuenseca, que este año no abrirá sus puertas.

Fachada del cine de verano Fuenseca, que este año no abrirá sus puertas. / A.J. González

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Isabel Leña

Isabel Leña

Los cines de verano se han convertido en las últimas semanas en un auténtico dilema generado por la incertidumbre de su futuro. El empresario de los cines de verano Fuenseca, Olimpia y Delicias, Antonio Amil, ha decidido no abrirlos tras fracasar las negociaciones para alquilar dos de ellos al responsable del Coliseo San Andrés y porque no van a contar con la licencia de actividad. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Córdoba está recibiendo críticas de la oposición por no haber ejercido el derecho de tanteo y retracto cuando Amil los adquirió en marzo. El Ayuntamiento ha ofrecido 300.000 euros al empresario por estos tres espacios, la misma cantidad que pagó este a la familia de Martín Cañuelo, el antiguo propietario de los mismos. Sin embargo, Amil rechazó esa oferta y aseguró que cuenta con dos más por casi el triple de dinero.

El propio alcalde aseguró ayer que el problema de los cines es "irresoluble". Uno de los hándicap que se encuentra el gobierno local es que los cines de verano son una "actividad económica" y precisamente por eso tendrían que cumplir unos requisitos para ofrecer películas en ellos. Un informe del titular del órgano de apoyo a la junta de gobierno local solicitado por Alcaldía, y fechado en mayo pasado, explica los condicionantes.

Sin financiación pública ni privilegios

Según este informe, si el Ayuntamiento de Córdoba adquiere los tres inmuebles de Amil y les da el uso de cine de verano, debería desarrollar esa actividad económica "en condiciones de igualdad y libre competencia con los empresarios privados", "sin que sea posible su financiación pública" y "sin poder gozar de privilegios de ningún tipo". Si eso es así, ¿cómo se financiarían estos espacios? El documento lo deja claro, "con los ingresos producidos exclusivamente por dicha actividad", es decir, por la venta de entradas, de bocadillos, de bebidas, etcétera.

La opción para que no ocurra eso es considerar que estos recintos son un servicio de utilidad pública, es decir, "que la actividad económica de exhibición de obras cinematográficas en los cines de verano es una necesidad esencial para los ciudadanos de Córdoba". El informe señala que es el Ayuntamiento el que debe tomar esa decisión y tramitar para ello el procedimiento de declaración de servicio público, que permite excepciones a las reglas propias del mercado y de la libre competencia.

A.J.González Córdoba Cine de verano Coliseo San Andrés cines de verano

Cine de verano Coliseo San Andrés, el único que abrirá este año. / A.J. González

Los requisitos y procedimientos establecidos por la legislación

El documento explica que tanto si se considera actividad empresarial como servicio público, la exhibición de películas en los cines de verano por parte del Ayuntamiento "está sujeta a los requisitos y procedimientos establecidos en la legislación local" y "debe tramitar un expediente reglado en el que demuestre la conveniencia y oportunidad de dicha actividad o servicio" justificando "que la iniciativa no genera riesgo para la sostenibilidad financiera" de las arcas municipales. El expediente deberá contener un análisis de mercado sobre la oferta y demanda existente, sobre la rentabilidad y sobre los efectos en la concurrencia empresarial. Ese expediente debe ser aprobado por el Pleno.

El gobierno local deberá designar una comisión de estudio, que redactará una memoria sobre los aspectos sociales, jurídicos, técnicos y financieros de la actividad económica. En ella ha de constar la forma de gestión y tendrá que incluir un proyecto de precios. Esa memoria se someterá a exposición pública. Una vez pasado el periodo de alegaciones, el Pleno debe dar el visto bueno al documento. En caso de que la actividad se considere servicio público, necesitará, además, una ordenanza que determine su régimen de funcionamiento. En cualquier caso, concluye el informe, si el Ayuntamiento ejerce la actividad económica de exhibición de películas en los cines, ha de cumplir la Ley del Cine de Andalucía.

Ayer mismo el alcalde insistía en que el Ayuntamiento sigue dispuesto a comprar los tres recintos por 300.000 euros pero “nunca para unos cines de verano, sino para darles un uso vecinal, natural o deportivo", manteniendo la línea que ya avanzó a Diario CÓRDOBA, el presidente de Urbanismo, Miguel Ángel Torrico.

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