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Tribunales

La Justicia obliga a devolver 930 euros a un cliente de un banco de Córdoba estafado por un falso SMS de la DGT

Facua asegura que el banco deberá abonar el dinero estafado más intereses a un socio suyo tras introducir sus datos en una web falsa de Tráfico

Fachada de ING, en una imagen de archivo.

Fachada de ING, en una imagen de archivo. / CÓRDOBA

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Diario CÓRDOBA

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Córdoba

La Justicia ha dado la razón a una víctima de una estafa en la que se hacían pasar por la Dirección General de Tráfico (DGT). Según explica Facua en una nota, un banco ha sido condenado a devolver a un socio de la asociación de consumidores 930 euros que le sustrajeron tras recibir un mensaje fraudulento que suplantaba a la DGT.

Según ha informado Facua Córdoba, la sentencia obliga a la entidad bancaria a abonar al afectado los 930 euros sustraídos, además de los intereses legales, fijados en 34 euros, y las costas procesales, que superan los 800 euros.

En dicha sentencia, la jueza María Ángeles García Aldaria rechaza así el argumento de la entidad bancaria, que intentó atribuir al cliente una supuesta "negligencia grave" por haber introducido sus datos en una web falsa. La sentencia, firmada el 29 de mayo de 2026, subraya que “la identificación de entornos no seguros no está al alcance de cualquier usuario”.

Un SMS falso de la DGT y catorce cargos en la cuenta

Los hechos, según explica Facua, ocurrieron en abril de 2025, cuando Pedro Fernández Mantero, vecino de Córdoba de 77 años y socio de Facua desde 2010, recibió en su teléfono móvil un SMS que aparentaba proceder de la DGT. El mensaje le informaba de una supuesta multa de tráfico pendiente de pago e incluía un enlace para abonarla.

Tras acceder a esa página, que imitaba a la de Tráfico, el afectado introdujo sus datos para pagar la falsa sanción. A partir de ese momento, y según indica Facua, se realizaron catorce cargos fraudulentos en su cuenta: uno de 280 euros y trece de 50 euros, hasta alcanzar un total de 930 euros.

Las nuevas tecnologías han propiciado un auge de las estafas online.

Las nuevas tecnologías han propiciado un auge de las estafas online. / CÓRDOBA

Según Facua, su asociado comunicó la incidencia a la entidad el mismo día en que detectó los movimientos sospechosos y presentó la correspondiente denuncia policial. Sin embargo, -prosigue la nota- la entidad rechazó devolverle el dinero "al considerar que el cliente era responsable de custodiar sus datos bancarios".

“En el banco me dijeron que no me reembolsaban el dinero porque era yo quien había dado mis datos a los estafadores”, ha señalado el afectado.

La jueza reprocha al banco no detectar movimientos sospechosos

La resolución judicial considera que el cliente actuó de forma diligente y que el banco no logró acreditar ni una actuación fraudulenta por parte del mismo ni una conducta gravemente negligente que justificara trasladarle las pérdidas económicas.

Además, la jueza llama la atención sobre el hecho de que el banco no detectara operaciones sospechosas por importes sucesivos, realizadas “en un brevísimo periodo de tiempo” y en establecimientos comerciales situados en lugares tan dispares como Alemania e Irlanda.

La sentencia concluye que pinchar en el enlace del SMS fraudulento no puede considerarse, por sí solo, una negligencia grave, especialmente cuando este tipo de estafas mediante phishing o smishing emplean páginas que imitan a organismos oficiales y buscan engañar al usuario.

Tras la negativa inicial del banco, el afectado acudió a Facua Córdoba, que presentó una nueva reclamación ante la entidad y, tras ser desestimada, decidió llevar el caso a los tribunales.

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