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Tribunales

Condenados en Córdoba a 50 años de cárcel los tres acusados de asesinar a un vecino en Sagunto

La Audiencia provincial impone 20 y 22 años de prisión a cada uno de los dos hombres, y ocho años de prisión a la mujer procesada como cómplice

Acusados por el crimen de Sagunto y letrados, en el juicio.

Acusados por el crimen de Sagunto y letrados, en el juicio. / A. J. González

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Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba

La Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a un total de 50 años de prisión a los tres acusados de asesinar con alevosía, robar y hurtar en su vivienda a un vecino de la calle Reina Mercedes, del barrio de Sagunto, en abril de 2024. Concretamente, impone 22 años de cárcel al principal procesado por los delitos de asesinato y de robo con fuerza; 20 años de cárcel a un segundo encartado y otros ocho años de prisión para una mujer cómplice.

Además, tendrán que abonar multas por sustraer efectos del domicilio de la víctima y los dos hombres deberán indemnizar en 190.264 euros a cinco familiares, que son la hija del fallecido, su madre y tres hermanos. La sección tercera de la Audiencia ha absuelto a dos acusados de un delito de robo con fuerza, por el uso de llaves falsas, cometido en la casa de la víctima, que finalmente atribuye únicamente al principal encartado. Este individuo regresó al piso horas después del crimen para llevarse un televisor.

Se conocieron en un comedor social

El fallo, que consta de 35 páginas, llega después de que el jurado popular declarase a los procesados culpables de asesinato con alevosía. Recoge como probado que los encartados (dos de ellos, pareja sentimental) conocieron a la víctima el mes anterior en un comedor social. Entablaron una relación de confianza, fruto de la cual el fallecido les permitió la estancia en su domicilio, donde se instalaron, al menos, desde el día antes del crimen.

En la madrugada del 2 al 3 de abril de 2024, se encontraban en la vivienda junto a la víctima y los dos hombres comenzaron a golpearle en el salón por motivos no esclarecidos. Lo llevaron a la fuerza hasta un pequeño dormitorio, arrojándolo sobre un colchón, y comenzaron a golpearlo con puñetazos y patadas en el cuerpo, y en el rostro, utilizando un travesaño de hierro.

Operarios trasladan el cadáver de un vecino de Sagunto

Operarios trasladan el cadáver de un vecino de Sagunto tras el hallazgo en su vivienda, en abril de 2024. / Manuel Murillo

Le asfixiaron con un cinturón

A continuación, "con la intención de causar la muerte" a la víctima, le taparon la nariz y la boca para que no gritara "y mientras uno de ellos se subía a horcajadas sobre él, (otro procesado) aprovechó para anudarle en el cuello un cinturón de albornoz, apretándolo con fuerza, perdiendo la vida por un síndrome asfíctico por estrangulamiento y sofocación, por oclusión de orificios respiratorios".

El cadáver presentaba numerosas contusiones y otras lesiones, así como fracturas de huesos. El tribunal considera que los dos encartados "buscaron lo inopinado del ataque y la estrechez de la habitación a la que condujeron (a la víctima) para que el mismo tuviera mermadas sus facultades de defensa y sin posibilidad de huir del lugar".

Durante la agresión, pusieron la música a un volumen muy elevado y hablaron a voces para evitar que los vecinos escucharan los golpes y gritos del fallecido, y pudieran auxiliarlo. Cuando los vecinos llamaron a la puerta, dos de ellos aparentaron normalidad, hablando con ellos y bajando momentáneamente el volumen de la música.

Asesinado y robado

Considera la sentencia que la mujer, que se hallaba embarazada, "pudo conocer lo que estaba sucediendo en el interior de la vivienda y, pese a ello, no hizo nada por impedir la agresión, auxiliar a la víctima o pedir ayuda, colaborando así a la comisión del hecho". Los tres encartados permanecieron en el interior de la vivienda hasta pasadas las 9.00 horas de la mañana, abandonándola a continuación. Se llevaron dos cadenas doradas, unas zapatillas de deporte, un teléfono móvil y un juego de llaves de la vivienda. Los objetos sustraídos han sido tasados en la cantidad de 193 euros.

Esa misma tarde del día 3 de abril, un encartado volvió al piso, accediendo con el juego de llaves de la víctima, y se llevó una televisión con su mando a distancia, objetos que han sido tasados en la cantidad de 200 euros. Cuando los tres procesados fueron detenidos el día 5 de abril de 2024 en una nave abandonada del polígono de Chinales de Córdoba, tenían en su poder las cadenas doradas, las zapatillas de deporte, el teléfono móvil y el mando de la televisión sustraída.

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