Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación universitaria

La salud mental, principal demanda del alumnado de la Universidad de Córdoba para poder conciliar los estudios

Un informe revela que el 38,76% de los estudiantes universitarios de Almería, Córdoba y la Pablo de Olavide ha considerado abandonar sus estudios, siendo el estrés y la ansiedad los principales motivos

Estudiantes de la UCO.

Estudiantes de la UCO. / MANUEL MURILLO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

CÓRDOBA

El estudiantado de la Universidad de Córdoba sitúa los talleres y programas sobre salud mental y manejo del estrés como la principal medida para mejorar la conciliación académica. Así lo recoge el informe Conciliación y corresponsabilidad en la Universidad: los casos de Almería, Córdoba y Pablo de Olavide, el primer estudio comparado e interuniversitario sobre esta materia en la comunidad universitaria andaluza.

En el caso de la UCO, el 69,2% del alumnado encuestado considera prioritarios estos programas para poder compaginar mejor los estudios con el resto de responsabilidades. La salud mental aparece por delante de otras medidas más tradicionales de conciliación, como la elección de turno o grupo por motivos personales, respaldada por el 58,5%, o las becas de comedor, también con el 58,5%. Le siguen la información y sensibilización sobre la necesidad de conciliar, con el 46,2%; el centro infantil o guardería, con el 38,5%; y la bolsa de canguros o ludoteca, con el 36,9%.

El 38,76% del estudiantado reconoce que se ha planteado abandonar los estudios

El dato cordobés conecta con una de las conclusiones más llamativas del informe: las dificultades de conciliación no afectan únicamente al personal docente, investigador o de administración, sino también al alumnado. En el conjunto de las tres universidades analizadas, el 38,76% del estudiantado encuestado reconoce que se ha planteado abandonar los estudios. Entre quienes han pensado dejar la universidad, el estrés o la ansiedad es el principal motivo, señalado por el 75,6%. También aparecen el desánimo, con el 60,1%; los motivos económicos, con el 34,7%; y la dificultad para compatibilizar trabajo y estudios, con el 24,9%.

El informe va más allá y constata que el estrés es una experiencia prácticamente generalizada entre el alumnado. El 95,38% de los estudiantes participantes afirma haber sentido estrés en algún momento y el 48,8% asegura sufrirlo a menudo o constantemente. Esta presión no se concentra en una única rama de conocimiento, sino que aparece de forma transversal en el conjunto del estudiantado.

Brecha de género

La brecha de género también se reproduce entre quienes estudian. En el conjunto de los tres campus, las mujeres estudiantes dedican más tiempo diario al estudio y a las tareas domésticas, mientras que los hombres disponen de más tiempo de ocio. Además, ellas declaran mayores niveles de estrés y agotamiento emocional. Según el informe, el 64% de las alumnas afirma experimentar estrés, frente al 51,4% de los alumnos. También reconocen más agotamiento emocional: el 54,7% frente al 47,3%.

Entre el personal docente e investigador y el personal técnico y de administración y servicios de los tres campus, las mujeres dedican de media una hora y media más al día que los hombres al cuidado de personas dependientes: 5 horas y 11 minutos frente a 3 horas y 38 minutos. También dedican más tiempo a las tareas del hogar. Esta desigualdad tiene consecuencias profesionales: el 67% de las mujeres del PDI/PI considera que la maternidad o paternidad ha perjudicado su carrera, frente al 47,9% de los hombres.

El estudio también detecta una cultura de hiperdisponibilidad en el personal docente e investigador. El 91,4% del PDI/PI afirma llevarse trabajo a casa habitualmente y solo el 23,3% logra desconectar al finalizar la jornada. Además, el 74,5% considera que no existe un equilibrio adecuado entre sus responsabilidades docentes y el tiempo necesario para investigar. El estrés o la ansiedad alcanza al 91,6% del colectivo.

El PDI/PI de la UCO sitúa entre sus prioridades los permisos de maternidad y paternidad, la adaptación de horarios docentes, las ayudas de acción social y la creación de un centro infantil. El Ptgas, por su parte, prioriza las ayudas de acción social, el trabajo excepcional por cuidados, las ayudas para el cuidado de personas mayores y los permisos para consultas médicas. El estudiantado, en cambio, coloca en primer lugar la salud mental.

El análisis cualitativo del informe también recoge algunas particularidades de la Universidad de Córdoba. En los grupos de discusión, el alumnado de la UCO introduce un enfoque de género más explícito, subraya la necesidad de guarderías y reclama más datos sobre igualdad para fundamentar las decisiones. También aparece una crítica a la falta de empatía en parte de la cultura docente y a la rigidez de algunas normas académicas.

Tracking Pixel Contents