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Reportaje

De la Policía Local de Córdoba al Mundial: Rafael y Eme, un tándem rumbo a la élite de la obediencia canina a base de caricias y juego

El adiestrador y su perra viajarán a Suecia a finales de mes para competir en una de las grandes citas internacionales de obediencia canina tras años de entrenamiento diario, técnica minuciosa y un vínculo construido entre el cariño, el trabajo y la vida en familia

Rafael Martínez, adiestrador

Lola Ruiz

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

Un equipo indivisible, que entrena jugando y en sus ratos libres. Rafael Martínez es agente de la Policía Local de Córdoba y, fuera del uniforme, adiestrador canino. A finales de este mes viajará a Suecia para participar con su perra Eme, una labrador de cuatro años, en el Campeonato Mundial de Obediencia Canina (Clase Internacional), una de las grandes citas de esta disciplina, que se celebrará del 24 al 28.

La plaza no ha sido un regalo. Rafael explica que llegó a esta fase final tras superar varias pruebas en las que se seleccionó a las cuatro mejores puntuaciones. “Estaba muy apretado”, cuenta. “El nivel era muy alto y cualquier error te puede dejar fuera”. La obediencia de competición no es solo “que el perro haga caso”, cuenta. Las pruebas son muy variadas y exigen precisión, concentración y un engranaje perfecto entre guía y animal. Hay ejercicios de giros, posiciones concretas, permanencias mientras el guía se aleja y otros más complejos, como trabajos de discriminación.

La perra Eme, que junto a su adiestrador, el policía local de Córdoba Rafael Martinez,

La perra Eme, que junto a su adiestrador, el policía local de Córdoba Rafael Martínez, participarán en el Campoenato Mundial de Obediencia Canina en Suecia. / Lola Ruiz

Pasión por el adiestramiento y la técnica

Su pasión por los perros, dice, le viene “de siempre”, pero el salto a competir llegó cuando formaba parte de la unidad canina de la Policía Nacional. Allí empezó a presentarse con una perra que hoy ya está jubilada, después de cumplir quince años. El adiestramiento, insiste, “siempre ha sido un hobby”, aunque se le note la obsesión por la técnica: “Me gusta cuidar cada detalle”. Eso sí, lo deja claro: “Ante todo soy y seré policía”.

Con la Policía Local, su día a día cambió, pero el vínculo con los perros se mantuvo. Y ahí aparece Eme, que además de compañera de pista es, literalmente, su perra de casa. “Cuando no estoy trabajando, estoy con ella. Nos la llevamos de vacaciones, mis hijos juegan con ella… Es una más”, dice, con esa sonrisa que se le queda cuando habla de su equipo. De Eme destaca el carácter: “Tiene una pasión increíble, lo da todo por su guía, por entrenar y por una caricia”.

Una rutina de entreno y cuidados

Esa es, precisamente, una de las claves que más le engancha de la competición: el vínculo. “Es brutal”, resume, y lo diferencia del que se tiene con un perro con el que no se compite. En su rutina, entrenan prácticamente a diario, aunque no siempre con el mismo formato: “A veces son cinco minutos de pequeños ejercicios de estimulación antes de ir a trabajar. Otras nos pasamos toda la mañana en las pistas”. Y, en ese equilibrio, insiste en algo que parece simple y es esencial: “Las caricias son muy importantes”. También el descanso. “Ella siempre quiere jugar, pero es un atleta de élite y hay que saber administrarle los descansos”, explica. De ahí que cuide alimentación, revisiones y que Eme pase con frecuencia por el veterinario y por fisioterapia.

A Suecia viajará con el objetivo de hacerlo lo mejor posible en un cartel donde estarán algunos de los mejores adiestradores del mundo. “Allí muchísimos son profesionales; nosotros lo tenemos como hobby. Estar ya es un gran regalo”, reconoce. Aunque tiene claro que quiere “mostrar el trabajo realizado”, con una meta muy concreta, hacer una competición "sin errores”.

Y, pase lo que pase, hay algo que Rafael tiene claro antes incluso de participar que el resultado cuenta, sí, pero no más que lo que ya han construido. Eme y él se entienden con la mirada o un leve gesto de mano, y eso es justo lo que tratarán de demostrar en Suecia.

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