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Testimonio

Vanesa Sepúlveda, operaria en Smurfit Westrock en Córdoba: «Quería dejar la hostelería y ahora estoy encantada»

Ha dado un giro a su carrera profesional y destaca la libertad de fines de semana y festivos, así como una mejor remuneración como ventajas frente a su anterior empleo

Vanesa Sepúlveda, operaria de maquinaria industrial

Manuel Murillo

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Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Vanesa Sepúlveda tiene 39 años y ha pasado media vida trabajando en el sector de la hostelería. Empezó a trabajar muy joven y ha pasado por distintos puestos tanto en hoteles como en bares y restaurantes. Cansada de los horarios y de no poder descansar los fines de semana y festivos con su familia, llevaba un tiempo pensando en cambiar de trabajo y cuando en octubre del año pasado se quedó parada decidió que esa era su oportunidad. «Mi pareja me apoyó en mi decisión y me puse manos a la obra», explica. Se inscribió en Adecco «y me apunté a todo excepto a lo relacionado con la hostelería», señala sincera, «quería trabajar en otra cosa y Yolanda, una de las técnicas de Adecco, me estuvo aconsejando cómo hacerlo y me acogieron como una familia».

Como no tenía experiencia previa, hizo una serie de cursos gratuitos con Adecco para formarse como operaria de maquinaria y, al terminar, hizo las prácticas en Smurfit Westrock. «Todo ha sido muy rápido», asegura, «acabé y al poco me llamaron para contratarme allí mismo, así que estoy supercontenta». La compañía Smurfit Westrock se dedica al diseño y fabricación de soluciones de embalaje a partir de papel y cartón, principalmente. «Yo no tenía ni idea de cómo acceder a un puesto en la industria, solo quería dejar la hostelería y ahora estoy encantada», confiesa Vanesa.

"Pongo mucho interés en lo que me enseñan y aprendo rápido"

A la hora de obtener el contrato, cree que la empresa ha tenido en cuenta no solo que es una persona habilidosa con las manos «sino que pongo mucho interés en lo que me enseñan y aprendo rápido». Este verano, lo pasará trabajando. «No tendré vacaciones, pero eso no me importa», asegura, «mi objetivo sería quedarme en la empresa a largo plazo si es posible». Actualmente, trabaja 8 horas a la semana por la mañana y por la tarde «pero tengo todos los fines de semana y festivos libres», destaca, «eso es algo impensable en la hostelería, llevo toda la vida trabajando cuando los demás disfrutan y llega un momento en que te cansas de esa dinámica». Además, apostilla, «la remuneración es mejor, así que todo son ventajas».

En cuestión de ocho meses, ha conseguido dar un giro radical a su futuro laboral. «Yo aconsejo a la gente que quiera cambiar que lo intente porque se puede, que se forme en lo que le guste y que ponga todo de su parte para aprender», explica, «en mi caso, ser mujer y tener más de 35 años no ha supuesto ningún problema, todo es proponérselo y ser constante».

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