Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Propiedades inmobiliarias

Más de 22.000 personas poseen al menos media decena de fincas rústicas en la provincia de Córdoba

Al contrario que en el mercado urbano, el número de grandes propietarios de suelo rústico crece con fuerza en Córdoba

Un agricultor maneja un tractor para realizar tareas de labranza en un olivar cordobés.

Un agricultor maneja un tractor para realizar tareas de labranza en un olivar cordobés. / E. P.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Noelia Santos

Noelia Santos

Córdoba

Los datos catastrales muestran que la propiedad rústica mantiene un peso muy relevante en la provincia de Córdoba. Según los datos del Catastro, en 2025 había en Córdoba 146.076 titulares de bienes rústicos, un 0,7% más que el año anterior, cuando se registraron 145.059. Aunque el incremento es contenido, la evolución confirma la importancia que siguen teniendo las fincas agrícolas y ganaderas dentro de esa estructura patrimonial de la provincia, sobre todo en comarcas como la Subbética o Los Pedroches.

Más concentración

Además, la distribución de la propiedad rústica presenta una mayor concentración que la urbana. Aunque la mitad de los titulares rústicos posee una sola finca o parcela, existe un porcentaje significativo de propietarios con numerosas propiedades a su nombre. De hecho, más de 22.000 titulares disponen de seis o más bienes rústicos y el grupo de quienes poseen más de 50 bienes pasó de 275 a 304 en un solo año, un incremento del 10,5%. Este crecimiento supera ampliamente el registrado en el conjunto general y no tiene una réplica en el ámbito urbano, donde los propietarios con más de 50 inmuebles permanecieron estables entre los años 2024 y 2025.

La compra de fincas rústicas, en niveles previos a la crisis

Trabajadores en una finca rústica. / CÓRDOBA

Claves de los bienes rústicos

En el Catastro, un bien rústico puede corresponder a una parcela agrícola concreta, por lo que un mismo agricultor puede acumular decenas de bienes sin que ello implique necesariamente la existencia de una gran finca. Aun así, la evolución apunta a una tendencia hacia una mayor acumulación de patrimonio rústico y refleja el peso que siguen teniendo la tierra y las explotaciones agrarias como activo económico en la provincia de Córdoba.

Esto es algo que confirma la presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi), Ana Moreno, que, además, explica que «quien se dedica al tema agrario y tiene una explotación suele vivir de ello, es decir, que de esa propiedad depende de su actividad económica». Esto conlleva, agrega, que se suela ir ampliando el negocio y, por lo tanto, «se suele ir comprando más terreno y haciendo inversión».

Además, en el caso de los bienes rústicos, destaca Moreno, y de forma general, suelen ser más baratos que los urbanos y «es, además, un suelo al que le va a sacar una rentabilidad casi inmediata, porque suele ser para la explotación directa, explotación agrícola, incluso para hacer de ello su profesión, su profesión habitual, su medio de vida».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents