Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Curiosidades de Córdoba

El rincón secreto de la Córdoba califal donde el vino y el flamenco te trasladan al esplendor del siglo X: "Es una experiencia única e inexplicable"

Este lugar permite disfrutar de la gastronomía y la cultura en un espacio con mil años de historia

Patio de los Baños Árabes de Santa María.

Patio de los Baños Árabes de Santa María. / TripAdvisor

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

A pocos metros de la Mezquita-Catedral, en la calle Velázquez Bosco, existe un lugar que no encaja del todo en ninguna categoría. No es exactamente un restaurante, aunque se puede tomar algo. No es un tablao, pero se puede disfrutar de un espectáculo flamenco. No es exactamente un museo, aunque los muros que lo rodean tienen más de mil años.

Los Baños Árabes de Santa María de Córdoba son un yacimiento arqueológico en activo al que se puede entrar de día para hacer una visita cultural y quedarse a probar algo de la tierra en el mismo patio junto al cual, en el siglo X, los habitantes de la Córdoba califal se bañaban.

Qué queda de los baños árabes

Los Baños Árabes de Santa María fueron construidos en época califal, probablemente en el siglo X, como lavatorio vinculado a la Mezquita. Reformados en el siglo XIV por alarifes mudéjares, pasaron después por manos de la Casa de Córdoba, el Cabildo, los condes de Cañete de las Torres y varios propietarios privados antes de llegar a su configuración actual. Fueron declarados Bien de Interés Cultural en 2001 y forman parte del centro histórico de Córdoba, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

Lo que se conserva son tres salas correspondientes a las zonas clásicas de los hammam islámicos. La sala templada (tepidarium) es hoy el patio principal y el espacio más atractivo: un cuadrado con galerías sostenidas por ocho columnas que arrancan arcos de herradura pintados en rojo y amarillo, al estilo de la Mezquita. Los capiteles son de época califal, con la característica labor de atauriques. Uno de ellos es visigótico. La bóveda original fue derribada en el siglo XVIII para convertir la sala en patio, pero las galerías y la arquería permanecen intactas.

La sala caliente (caldarium) es rectangular, cubierta por bóveda de cañón de piedra con lucernas cegadas, y conserva los arcos de herradura que enmarcaban las antiguas piscinas. Al fondo de esta sala, una galería abovedada de seis metros conduce hasta un aljibe elíptico a diez metros de profundidad, que abastecía de agua todo el complejo. La sala fría (frigidarium) es la única que no se encuentra abierta al público, al estar enmascarada entre las reformas acometidas de la casa.

Una visita que no se parece a otras

Córdoba tiene monumentos de primer nivel mundial. Pero los Baños de Santa María ofrecen algo diferente: una escala íntima y la posibilidad de habitar, aunque sea brevemente, un espacio que los cordobeses medievales usaban a diario. No hay que imaginar el pasado desde una vitrina. El patio es casi el mismo patio.

Por eso, muchos de los visitantes que reciben diariamente coinciden en su asombro y consideran que se trata de "una experiencia única e inexplicable".

Tracking Pixel Contents