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Reportaje

Selectividad sin miedo: que los nervios y la falta de confianza no te hagan suspender la PAU antes de empezar

Los psicólogos consultados por Diario CÓRDOBA sugieren restar importancia emocional al examen y entrenar técnicas de relajación para prevenir bloqueos mentales el día de la prueba

Los psicólogos David Sánchez Teruel y Ana Luque sobre una imagen de un estudiante en la biblioteca Grupo Cántico de Córdoba.

Los psicólogos David Sánchez Teruel y Ana Luque sobre una imagen de un estudiante en la biblioteca Grupo Cántico de Córdoba. / Chencho Martínez / CÓRDOBA

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Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Que el miedo o los nervios no te jueguen una mala pasada. La Selectividad es un momento decisivo en la vida de cualquier estudiante que aspire a estudiar en la universidad y suele causar una gran presión emocional. Por eso, en los días previos, además de repasar los contenidos, es fundamental la planificación y la confianza en la propia capacidad para superar los exámenes que se celebrarán los días 2, 3 y 4 de junio. Esa es la clave según la psicóloga cordobesa Ana Luque, experta en trastornos de ansiedad y estrés, y David Sánchez Teruel, doctor en Psicología y experto en personalidad, evaluación y tratamiento psicológico.

Para Ana Luque, en estos días previos a los exámenes, "el objetivo no debe ser estudiar más horas, sino dedicar horas de calidad porque vale más una hora de estudio bien aprovechada que cuatro horas delante de los apuntes sin ningún avance". En su opinión, "lo que más puede ayudar es mantener una buena organización y una rutina estable, hacer bloques de estudio y alternar distintos formatos de aprendizaje, como flashcards, esquemas, resúmenes, lecturas o técnicas de memorización activa".

Aconseja también "cuidar el entorno de estudio". Según la psicóloga, se recomienda "estudiar en un lugar alejado de distracciones y, si es posible, distinto al espacio destinado al descanso porque ayuda a mejorar la concentración". También destaca la importancia de "evitar compararse continuamente con otros compañeros" y ser conscientes de que "cada persona tiene su ritmo, sus puntos fuertes y sus dificultades".

David Sánchez Teruel y Ana Luque.

Los psicólogos David Sánchez Teruel y Ana Luque. / CÓRDOBA

Para David Sánchez, la planificación también es clave. "Antes de empezar a estudiar, conviene organizar las materias en las que se va a trabajar, tener los esquemas y aplicar técnicas de estudio para reducir la sensación de descontrol". Sin embargo, para el profesor, más allá de la parte práctica, "hay una cuestión psicológica clave: la autoeficacia". Según su experiencia, "muchos estudiantes fallan a la hora de confiar en su propia capacidad y empiezan a poner en duda si van a aprobar aunque hayan estudiado mucho tiempo". Esa falta de confianza "incrementa la ansiedad, el nerviosismo y la procrastinación". Para Ana Luque, "el problema no es sentir ansiedad, sino no saber regularla". Para hacerlo, la mejor fórmula es "centrarse en lo que depende de uno mismo, que es el trabajo diario". También ayuda manejar técnicas como "la respiración, pequeñas pausas o paseos breves", así como con "el desahogo con personas cercanas que puedan servir de apoyo y ayudar a relativizar esas preocupaciones". Ambos destacan la importancia de los hábitos de higiene mental como el sueño, la alimentación y el descanso. "Dormir poco o estudiar sin pausas puede aumentar la sensación de agotamiento y acentuar la sensación de ansiedad", indica Ana Luque. Según Sánchez Teruel, "los atracones de estudio pueden acabar perjudicando más que beneficiando, ya que aumenta el cansancio mental y reduce la eficacia".

El día de más nervios

El día del examen, una de las recomendaciones principales de David Sánchez es "restar importancia a la situación. Esto no significa no tomársela en serio, sino reducir su carga emocional". Si el estudiante recuerda otras situaciones difíciles que ya ha superado, es probable que disminuya el riesgo de bloqueo mental. Para el experto, "más que intervenir, lo ideal es prevenir el bloqueo entrenando técnicas de relajación "ya sea contar hasta diez, repetir frases tranquilizadoras o imaginar un paisaje agradable".

Ana Luque, señala que, en caso de que en el examen se dé un bloqueo o la sensación de quedarse en blanco, es importante "recordar que es una reacción más común de lo que parece y que suele ser temporal". Por eso, aconseja "parar unos segundos, respirar de forma lenta y profunda, pasar a otra pregunta y volver después". Lo importante es no interpretar ese bloqueo como un fracaso. Muchas veces, cuando se reduce la presión inicial, "la memoria se reactiva y la persona puede continuar el examen con mayor claridad".

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