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Tribunales

Geolocalizarán los móviles del exmarido de Tulia para comprobar si estuvo en su casa antes del crimen

La jueza solicita al grupo UFAM de la Policía Nacional que informe sobre el posible quebrantamiento de la orden de alejamiento

Efectivos de emergencias acuden al domicilio de Tulia, la mujer asesinada por su exmarido en la Fuensanta.

Efectivos de emergencias acuden al domicilio de Tulia, la mujer asesinada por su exmarido en la Fuensanta. / Manuel Murillo

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Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba

La jueza que investiga el homicidio de Tulia a manos de su exmarido en el barrio de la Fuensanta, en Córdoba, ha acordado geolocalizar los dos teléfonos móviles de este individuo para conocer si acudió al domicilio de la víctima antes del crimen. En un auto dictado el 22 de mayo pasado, encomienda al grupo UFAM (Unidad de Atención a la Familia y Mujer) de la Policía Nacional que le informe de "si consta que el investigado estuvo en el domicilio de la perjudicada" entre los días 11 y 13 de abril pasados.

El sábado 11 de abril Tulia denunció a su exmarido por, presuntamente, entrar en su vivienda armado con un martillo, destrozarle el equipo de música, amenazarla y lesionarla. Después de esto, el juzgado de Guardia le impuso una orden de alejamiento y los hechos iban a ser enjuiciados el lunes 13. Sin embargo, presuntamente, la ex pareja de Tulia la apuñaló mortalmente en el portal de su vivienda.

Dado que el supuesto agresor habría cometido un quebrantamiento de medida cautelar y un delito de homicidio o de asesinato, la plaza dos de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Córdoba espera determinar si estuvo en el número 1 de la calle Pasaje Virgen de la Luna, donde ambos residían en diferentes plantas.

La víctima alertó a la Policía

En los últimos días, la Policía ha confirmado que la víctima le informó de la supuesta presencia de su exmarido en el edificio horas antes de morir. A través de una llamada telefónica, alertó de que había escuchado ruidos en la vivienda de su expareja, que residía en una planta superior a la suya.

En un oficio remitido al juzgado por este cuerpo de seguridad el 28 de abril pasado, precisa que la víctima telefoneó a la Policía a las 6.48 horas del 13 de abril, unas tres horas antes de recibir el apuñalamiento mortal, para alertar del posible quebrantamiento de la orden de alejamiento por parte de su exmarido. Según describe la Policía, los agentes acudieron al lugar, se entrevistaron con la víctima, le informaron de los trámites a seguir y tocaron la puerta del piso donde podía hallarse el exmarido, pero no la abrió y tampoco lo escucharon en el interior. Después de esto, los agentes se marcharon.

En torno a las 9.00 horas, cuando Tulia regresaba de pasear a su perro, fue apuñalada en el portal de la vivienda. Su exmarido, supuestamente, roció el inmueble con gas pimienta y también habría dispuesto bombonas de butano en el lugar, lo que movilizó a efectivos sanitarios, policiales y del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento.

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