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Elecciones en Andalucía

Maíllo carga contra Moreno en Córdoba y avisa: "Andalucía necesita un presidente empático, decente y que no mienta"

En el acto central de Por Andalucía en la Fuensanta, el candidato defendió la “felicidad” como objetivo político y situó la sanidad como eje de la campaña, advirtiendo de que el desgaste del sistema público puede ser decisivo en las urnas

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba

Manuel Murillo

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

La sanidad como ariete, la vivienda como urgencia y la movilización como horizonte de cara al domingo. Por Andalucía ha celebrado este jueves en Córdoba su acto central de campaña con Antonio Maíllo como protagonista y un mensaje directo hacia Juanma Moreno: “Susana Díaz perdió las elecciones por el mismo motivo por el que las perderá él: la sanidad”. El candidato a la Junta tiró de los grandes ejes del espacio —servicios públicos, bien común y derechos— y señaló que "Andalucía necesita un presidente empático, decente y que no mienta".

Al ritmo de Toda la vida, de los cordobeses Fuel Fandango, Maíllo llegó a la plaza de la Juventud, en el barrio de La Fuensanta, acompañado del exdiputado José Manuel Gómez Jurado, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y la cabeza de lista de la coalición por Córdoba, Rosa Rodríguez. Con el ambiente ya encendido, el candidato entró sonriente y enérgico, atreviéndose incluso a dar unos botes camino del escenario. De fondo se escuchaba una estrofa que reza “I’m learning from the past” (estoy aprendiendo del pasado), quien sabe si en la cabeza de Maíllo recordaba que hace diez años, en ese mismo enclave, él mismo ya protagonizó un mitin de campaña para las generales de 2016 junto a Julio Anguita, Alberto Garzón... y Teresa Rodríguez.

La coalición reivindica la esperanza

Como maestro de ceremonias ejerció el pontanés Gómez Jurado, que aseguró que “Moreno Bonilla está asustado” y quiso, a la vez, combatir el temor que, según dijo, también “ata y paraliza” a la izquierda. A su juicio, existe "miedo a que se siga privatizando la sanidad y la dependencia", o a que “los fondos de inversión se hagan con nuestros barrios”. Desde ahí, el político de Puente Genil viró hacia un discurso de “esperanza para construir”, con referencias a movilizaciones y colectivos como los trabajadores de ambulancias, Stop Desahucios o los sindicatos. Con gesto serio y su tono vehemente habitual recalcó: “Así se construye esperanza”. El dirigente de Podemos insistió en que la coalición “está aquí para gobernar” y lanzó un recado a Adelante Andalucía: “No venimos a salir limpios, vamos a mancharnos de barrio y a coger el BOJA con la mano”.

“La estabilidad de Moreno Bonilla es la ruina de los trabajadores”

Después tomó la palabra Sira Rego, que reivindicó la necesidad de estar en política porque, en su opinión, “es imprescindible para la clase trabajadora” y porque desde ahí “se disputa un modelo de sociedad”. También puso en valor el municipalismo en las localidades donde gobierna IU en la provincia —citó Montalbán o Aguilar de la Frontera— y defendió que en esos ayuntamientos “se reparte la riqueza a sus ciudadanos”.

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba / Manuel Murillo / COR

Rego exigió respuestas a Moreno por la crisis del cribado del cáncer de mama y afirmó que “la estabilidad de la que habla es la ruina de las familias trabajadoras”. Le reprochó además que “se ponga medallas de los méritos del Gobierno” y “eche la culpa” al Ejecutivo de los problemas de la comunidad. En su intervención también cargó contra el PSOE por su apoyo a la PAC y Mercosur y subrayó que su espacio “no gobierna para Quirón, la Casa de Alba o Trump, el amo de Vox que pone aranceles a nuestros agricultores”.

Rosa Rodríguez recorre la provincia

Con un tono más sosegado y cercano intervino Rosa Rodríguez, que enumeró “los problemas” que, según dijo, le han trasladado los cordobeses durante la campaña: la falta de un centro de salud en Villarrubia, carencias de quirófanos y especialistas en Palma del Río o la falta de transporte público en municipios como Villaralto. También puso el foco en “la necesidad de actuar contra la contaminación del agua en el norte de la provincia” y vinculó esa realidad con la pérdida de población: “No es de extrañar” —afirmó— porque “no tenemos futuro ni posibilidades”.

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba / Manuel Murillo / COR

Rodríguez amplió el mapa con conflictos laborales abiertos y citó a las trabajadoras de ayuda a domicilio, Hitachi, gruistas, conductores de ambulancia o bomberos forestales. “Nada es casualidad ni inevitable. Es un modelo para que lo público vaya mal y lo privado se forre”, señaló, antes de pedir que se “plantee cara” a Juanma Moreno y de advertir contra “la resignación”.

Maíllo: choque frontal con Moreno y ‘leitmotiv’ sanitario

El cierre lo puso Antonio Maíllo, sonriente pero afónico, que entró al choque con Juanma Moreno desde el primer minuto. Calificó de “infame” el teléfono de violencia intrafamiliar y la “nula respuesta” del Gobierno andaluz a las afectadas por el cribado de cáncer de mama. Tras recordar a Tulia —asesinada por su exmarido hace un mes en ese mismo barrio cordobés—, sostuvo que el presidente andaluz “vive en los mundos de yuppy” y que este domingo “es una disputa real entre creer lo que nos cuentan y lo que nuestros ojos ven”. En su discurso reclamó “un presidente que no mienta, un presidente decente”.

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba

Antonio Maíllo toma impulso en Córdoba / Manuel Murillo / COR

La sanidad volvió a ser su gran leitmotiv. Prometió que, si llega a la Presidencia, “contrataremos 8.000 sanitarios, los centros abrirán de 8 a 20 horas y haremos una auditoría externa para conocer la realidad sobre los cribados”, entre otras medidas. Y remató con la frase más coreada del acto: “Susana Díaz perdió las elecciones por el mismo motivo por el que las perderá Moreno Bonilla: la sanidad”.

Ya en clave más hacia la izquierda, Maíllo dejó varias pullas a otras siglas y dejando por un momento su tono didáctico de profesor de instituto: “El PSOE duda si gobernar y Adelante no quiere. Nosotros no dudamos, queremos gobernar”. En el tramo final de su intervención, el lucentino se describió “con capacidad e ideas de gobernar la Junta” para “recuperar el bien común” y recogió el guante lanzado al inicio al reivindicar la felicidad “como objetivo común”. Cerró acusando a Moreno de carecer de empatía para “ponerse en el lugar de quien sufre sus políticas” y definió un gobierno de izquierdas como “empático y de compasión”, apelando a “la Córdoba rebelde que da lecciones históricas al resto de España”.

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