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Prueba de Acceso a la Universidad

La Universidad de Córdoba desplegará detectores de señal para evitar el uso de móviles e IA en la PAU 2026

Los dispositivos, que ya han sido comprados, estarán presentes en las 20 sedes de examen para garantizar el control y una prueba "más justa"

Una profesora reparte exámenes durante la anterior edición de la PAU.

Una profesora reparte exámenes durante la anterior edición de la PAU. / Manuel Murillo

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Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

La Universidad de Córdoba (UCO) incorporará detectores de frecuencia para reforzar el control contra el uso de móviles y herramientas de inteligencia artificial durante la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) 2026. El objetivo, subrayan desde la UCO, es garantizar una prueba “más justa para todos”.

Según explican a este periódico el futuro vicerrector de Estudiantes, Acceso y Empleabilidad, Juan José Giner, y la directora de Acceso y del Centro Intergeneracional, Ana Belén Martínez, el intento de copiar con dispositivos electrónicos “lleva siendo un problema desde hace bastantes años”, pero la situación “ha escalado” con la llegada de la IA, especialmente en la PAU para mayores de 25 años. “El año pasado detectamos a una persona con un pinganillo”, apuntan. Cabe recordar que actualmente no está permitido acceder al aula con móvil ni con ningún otro dispositivo, que debe quedarse fuera. Giner señala que los equipos “ya están comprados”.

Elena Giménez y Alicia Chamorro antes de entrar en su último examen.

Dos chicas antes de entrar en su último examen de la PAU 2025. / Manuel Murillo

Un detector por sede

Los dispositivos estarán presentes en las 20 sedes de examen con las que cuenta la UCO en la provincia, siete de ellas en la capital. Se trata de un sistema que, “sin ningún tipo de contacto”, detecta si una persona lleva encima un smartphone, smartwatch, tablet u otro aparato similar, “aunque esté apagado”, explica Giner. Además, indican que son inapreciables a simple vista para el alumnado.

El modo concreto de utilización aún está por definir. Martínez detalla que se barajan distintas opciones. En aulas con una sola puerta, se estudia situar el control en el acceso; en otras, se valora que el profesorado recorra la clase hasta localizar la señal. “Vamos a buscar la manera que sea más conveniente”, resume.

La Selectividad en Córdoba, en imágenes

Control de acceso a un examen de la PAU en Córdoba. / A.J.González

En caso de detectarse el uso de estos dispositivos, el examen se retiraría de forma inmediata y, por tanto, la prueba quedaría suspendida. Con todo, Martínez recalca que se trata de una medida “fundamentalmente disuasoria”.

Giner matiza que se contemplan excepciones para el alumnado que utilice dispositivos médicos (por ejemplo, medidores de glucosa) o audífonos. “Las adaptaciones van a seguir igual; no tienen que preocuparse los alumnos que las tengan”, señala. También avanzan que el profesorado contará con formación y protocolos: “A los responsables de sede se les dará por escrito las instrucciones que anualmente se les mandan, pero con esta novedad”, explica Martínez, y Giner añade que después se celebra una reunión presencial para resolver dudas.

Una prueba "más justa"

Con estas medidas, concluye Giner, la UCO busca una PAU “más justa”, insistiendo en que “la amplísima mayoría” del alumnado “no tiene que preocuparse de nada” y podrá hacer el examen “con total normalidad”, sin perder tiempo.

Cabe recordar que Murcia, Galicia, Cataluña y Aragón ya han anunciado medidas similares para sus pruebas de acceso, mientras que en otros puntos como Almería ya se aplicaron el año pasado.

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