Bienestar
Irene Roncero, instructora de mindfulness cordobesa: "Cuando uno practica esto y empieza a controlar su estrés, el cuerpo funciona mejor"

Manuel Á. Larrea

Irene Roncero, doctora en Nutrición Humana e instructora de mindfulness y meditación, decidió dar un giro a su vida cuando, en pleno desarrollo de su carrera investigadora, sintió que algo no encajaba. Lo que parecía un camino profesional sólido dejó paso a una búsqueda más personal tras una crisis que la llevó a parar y escucharse.
Así descubrió el mindfulness y, con el tiempo, encontró una nueva forma de estar cerca de las personas: acompañarlas en su día a día, en el manejo del estrés, la ansiedad y las emociones, desde un enfoque más inmediato y cercano. A ello se dedica a través de su proyecto Espacio Shama.
-¿Cómo se consigue ser instructora de mindfulness?
-Formándote, no queda otra. Yo me he formado en varias disciplinas, con varios profesores, y al final también es mucho el que tú lo practiques. Cuando lo practicas, cuando lo llevas a tu vida, ves los beneficios y lo bien que te sientes. Al final lo único que estamos haciendo es compartir lo que hacemos y las técnicas que nos han enseñado, por supuesto.
-¿Hay una formación reglada?
-Hay varias formaciones, regladas como tal, bueno, hay máster universitario en mindfulness, pero luego la verdad es que no es una carrera. Si de lo que estás hablando es de algo tan reglado como eso, no. Lo que hay son muchas formaciones de personas que se dedican a esto. Es más la experiencia. Por supuesto tienes que saber las técnicas, te las tienen que enseñar, y más si tú luego quieres explicárselas a los demás.
El estrés era una herramienta que tenía mi cuerpo para sobrevivir
-¿A qué se dedicaba antes?
-Yo hice la carrera de Nutrición Humana, que era una diplomatura, luego hice la licenciatura de Tecnología de los Alimentos, hice el máster de Nutrición y el doctorado, yo soy doctora en Nutrición Humana.
-¿Y cuándo descubrió el mindfulness?
-En 2014. Estaba en ese momento viviendo en Logroño, dedicándome a la investigación, y tuve una crisis personal. Bueno, como todos la podemos tener, ¿no? Un poco de qué hago con mi vida, qué es lo que quiero, qué me gusta y empecé a acudir a terapia. Me gustó mucho el mundo de la terapia, también soy terapeuta. Me gustó un montón y esa psicóloga a la que yo fui me enseñó un poco del mindfulness, la meditación, y yo empecé ya a practicarlo por mi cuenta. Desde 2014, más o menos, lo voy practicando. Y luego ya, cuando por fin decidí dedicarme un poco más a esto, empecé a hacer formaciones, ya no solamente como terapeuta, sino como instructora de mindfulness y meditación.
-¿Qué es el mindfulness?
-Mindfulness es simplemente llevar la atención plena a lo que estás haciendo. Y lo voy a poner como ejemplo porque creo que se entiende mucho mejor: tú estás en el trabajo y estás pensando en el trabajo, en la reunión que luego vas a tener con tu jefe, en lo que te ha pasado en tu casa, si has discutido con tu pareja, en tus hijos. Es decir, estás haciendo algo y estás pensando en 500 cosas a la vez. Entonces, tu eficacia y tu efectividad obviamente están perdidas porque estás totalmente dividido y disperso. Y eso no te permite disfrutar el presente, porque no lo estás viviendo. Tú quedas para tomarte un café con alguien y en algún momento también estás pensando en lo que ha pasado hoy, en lo que te está contando esa persona, en cómo lo aplicarías tú en tu vida. No estás en esa conversación, estás en muchas cosas. Nos perdemos los momentos. Por eso luego queramos llenar nuestra vida con tantas cosas. Pero realmente no hace falta llenarla más, sino disfrutar lo que ya tienes.
Si no conectas la mente con el cuerpo y el sentir, no puedes descubrir qué necesitas
-Suena difícil, aunque sea una experta también le pasará eso, ¿no?
-Todo el tiempo, pero me doy cuenta y lo voy reconduciendo.
-¿Hay que ir a clase para aprenderlo?
-Hay muchas personas que me dicen que es muy difícil y le digo, pero ¿tú sabes cómo hacerlo? Entonces claro que es difícil. Es como si te pones ahora con un examen de matemáticas. Es difícil. Si no te han enseñado la matemática y el ejercicio, es difícil.
-Pero realmente la esencia, prestar atención, no parece difícil.
-Exactamente. Yo siempre digo: lo podríais aplicar hoy ya en vuestras casas. Ahora, para que resulte más fácil, si vienes aunque sea unos meses a clase y aprendes las técnicas, es una herramienta que luego no te falta. Una vez que tú aprendas, tú lo puedes hacer en tu casa.
-¿El mindfulness es para mentes muy agitadas?
-En mindfulness no buscamos dejar de tener la mente activa. Buscamos que tú la gestiones, es decir, que la mente no te lleve a ti. A veces lo que nos pasa es que la mente va tan rápida que el cuerpo no puede seguirla. Hay que aprender a gestionarla, que no te controle, sino que seas tú la que lleva las riendas de la mente.
-¿Se practica diariamente?
Si lo quieres llevar a tu vida diaria bien llevado, es diariamente. Pero yo tengo alumnos que solo lo practican cuando vienen a clase, que es una vez en semana, y aun así les va muy bien. Tú aprendes muchas cosas en la clase que luego, sin querer, ya las vas aplicando en tu vida diaria. Por ejemplo, algunos me dicen: "Yo no medito todas las tardes, pero cuando estoy muy agobiado me acuerdo de ti, de las técnicas que nos explicas en clase".
-¿El mindfulness ha surgido como respuesta al ritmo de la sociedad actual?
-Esto viene de la meditación. Los orientales es algo que llevan tiempo incorporando en su vida. Luego el nombre de mindfulness se lo puso Estados Unidos. ¿Por qué? Porque se dieron cuenta de que esa técnica venía muy bien. Entonces la acopló un poco.
-¿Pero es lo mismo entonces meditar y hacer mindfulness?
-Mira, básicamente es lo mismo. La diferencia es que digamos que el mindfulness lo practicas mientras estás haciendo algo y la meditación te sientas para practicarla. Es diferente. En la meditación tú no buscas hacer nada. Tú lo que buscas es estar sentado y dejar la mente plenamente consciente y presente en ese momento. No tienes que pensar en nada. Pero el mindfulness es llevar la atención plena mientras lo estás haciendo. O sea, es lo mismo solo que mientras estás haciendo lo que sea.
-Cada vez parece más difícil mantener esa atención. ¿Quién camina sin mirar el móvil, por ejemplo?
-Es complicado. A mí me pasa que desde que estoy más activa también ahora con el tema del móvil y demás, digo, es que el móvil me la quita. Porque toda mi atención está en el móvil y entonces estoy totalmente perdida en la vida de otro, no en la mía. Es muy complicado y muy necesario. Más que nunca. ¿Cuántas personas tienen estrés, depresión? Estamos viviendo un momento personal muy difícil. En general yo a las personas que acompaño, cada vez que hablo con ellas, les doy un espacio personal a cada una, y hablo con ellas y digo, es que es totalmente necesario. O sea, estamos viviendo un momento...
Vivimos como si el león estuviera a la vuelta de la esquina
-¿Suelen ser personas que llegan con problemas de salud mental?
-Pues mira, la mayoría no. Algunos llegan así, pero la mayoría simplemente llegan en un momento en que están tan estresados que están buscando soluciones, algo que les ayude. O personas que han leído y les interesa la técnica. O, bueno, personas que sí que están mal y de alguna manera se lo ha recomendado el psiquiatra o el psicólogo. De hecho, muchas personas me dicen: "Es que mi psiquiatra me ha dicho que esto me viene bien, mi psicólogo tal...".
-¿Puede ayudar con la ansiedad y la depresión?
-Con depresión, con ansiedad... Yo trabajo mucho también con el tema emocional. Cada clase la enfoco a un tema, por así decirlo. Entonces hay veces que trabajamos el tema de la relajación y otras veces trabajamos el tema de los pensamientos, cómo gestionar todos esos pensamientos repetitivos que nos van viniendo, a gestionar crisis, conflictos que podamos tener. Todo eso te va dando muchas herramientas en muchos ámbitos. No solamente es para llevar atención. Cuando tú llevas la atención a ti, ¿qué pasa? Surge lo que tienes dentro, que normalmente no le estás echando cuenta. Normalmente estamos hacia afuera para no escuchar lo de dentro. Aquí vamos a escuchar lo de dentro, entonces cuando escuchamos lo de dentro tienes que tener un soporte para esa persona porque van a contactar probablemente con esas cosas que no suelen querer ver en su vida diaria.
-¿Y la emoción no es una distracción?
-La emoción es la clave que te está diciendo por dónde solucionar lo que te está ocurriendo. Entonces, en mindfulness y meditación es clave. Y luego el cuerpo. O sea, digamos que tenemos tres conciencias: la mente, la emoción y el cuerpo. Entonces, yo también en meditación trabajo mucho con el cuerpo. No es que te ponga a hacer postura, simplemente escucha tu cuerpo. Yo he llegado a hacer trabajos corporales de prestar atención a cada parte del cuerpo, un escáner corporal que se llama, y hay personas que se dan cuenta que tienen un esguince en el tobillo, y no se dan cuenta hasta ese momento. O que llevan un tiempo que les duele mucho el estómago. Vamos a ver qué hay en ese estómago.
-¿Y le ha dado respuesta personalmente el mindfulness?
-A mí me cambió la vida, porque yo era una persona que estaba con mucho estrés, con el trabajo que tenía, era muy mental, estaba mucho tiempo en la mente dándole vueltas, pensando en todo lo que voy a hacer, organizando, planificando. Entonces a mí me llevó a encontrarme conmigo. Yo me di cuenta que dentro de mí había muchas cosas que no estaban resueltas. Entonces todo ese estrés mental era como una herramienta que tenía mi cuerpo para sobrevivir porque no estaba lidiando con lo que había dentro de mí. Entonces me ha servido para escucharme, para sentirme. Por supuesto, acompañada en terapia. Muchas veces necesitas un terapeuta. Nosotros en clase compartimos muchas cosas y demás, pero estamos hablando de un grupo de mindfulness, no de un grupo de terapia. Y luego cada persona tiene que mirar un poco a lo suyo si lo necesita.
-No sustituye a un psicólogo.
-No, claro que no. De hecho, yo trabajo con muchos psicólogos y psiquiatras. Somos un complemento, pero no sustituimos a nada.
-¿Y en la parte espiritual?
-Yo creo que en general en nuestra vida diaria estamos muy perdidos. Y es porque no estamos conectando con nuestro propósito. Y eso solamente se nos da cuando uno se escucha a sí mismo, se para y conecta con su parte más espiritual. Pero claro, si no conectas con eso porque vas siempre corriendo. O sea, estamos corriendo y buscando tu propósito, pero es que tu propósito está dentro de ti. Mi propósito creía que era ser la mejor investigadora, o publicar mucho, tener un súper contrato... Y cuando me paré a escucharme, dije, pero si a mí eso no me interesa para nada. No es lo que busco. Pero si no conectas la mente con el cuerpo y el sentir, no puedes descubrir realmente lo que necesitas. Entonces es muy importante escuchar tanto tu cuerpo, como tu mente, como tu emoción. Porque con la que escuchas los tres puedes ver realmente lo que quieres.
-No tiene que ser sencillo hablarle a todo el mundo de esto.
-Yo cuando empecé con esto, con todo el que me encontraba iba hablándolo, hasta que me di cuenta que no era la forma, porque era como... Entonces ahora espero que me pregunten, ¿a qué te dedicas? A veces me preguntan, ¿qué es? ¿En qué consiste? O si eso sirve. Y otras veces, no. O hay personas que me ven por redes o lo que sea, y entonces me preguntan, y son esas personas a las que yo les cuento.
-Sí, porque lo otro es dar contra un muro, ¿no?
-Lo hablo, pero ya no intento convencer a nadie como antes. Esto me ha valido. Si tú quieres probar, yo estoy aquí para ayudarte. Pero no te voy a convencer. ¿Por qué? Porque si vienes a la fuerza, que me ha pasado en muchas ocasiones, realmente no estás en tu momento. Es muy importante también el momento. Al final yo siempre digo, si tienes un problema, si tienes ansiedad, si tienes una depresión, pruébalo. Pruébalo. A lo mejor te puede ayudar mucho, o a lo mejor no, y no pasa nada.
-¿Qué dice la ciencia del mindfulness?
-Ahora mismo hay un boom de muchos psiquiatras y muchos psicólogos haciendo tesis de mindfulness, investigando mucho sobre ello. La ciencia está totalmente de acuerdo con lo que estamos hablando. Se ha descubierto que regula los niveles de colesterol, la presión sanguínea, el metabolismo... Porque el cuerpo funciona mejor cuando no tiene ese grado de estrés. El grado de estrés lo que activa es todo nuestro sistema de supervivencia. ¿Antes qué pasaba? Que venía el león. Se activaba ese sistema para salir corriendo y que no te pillara el león. Pues ahora vivimos como si el león estuviera en cada esquina. Eso genera un estrés que hace que el cuerpo enferme y no funcione bien. Entonces lo que se está viendo es que cuando uno practica esto y empieza a controlar su estrés, empieza a gestionar su ansiedad, el cuerpo funciona mejor y la enfermedad va remitiendo. ¿Qué es lo que está diciendo la ciencia? Oye, que esto no es solamente beneficio a nivel mental, es que esto te está ayudando. ¿Tú quieres vivir más años y vivir bien? Tienes que cuidarte desde dentro y desde fuera, y desde todos los sentidos.
-¿Y con los niños funciona?
-Yo me he formado. La última formación que he hecho ha sido mindfulness en la educación. Estoy avalada por la Junta de Andalucía y ya me han llamado de varios colegios. Lo que también hago de vez en cuando son talleres para niños y familias, donde explico la meditación y mindfulness para los niños. Y los niños me dan buenos resultados. El problema es la familia. La familia tiene que luego ir en casa ayudando al niño a desarrollarlo. Entonces muchas veces digo que empiezan los padres y luego vamos con los niños. Pero sí, estoy viendo muy buenos resultados. Y ya hay muchos artículos científicos de mindfulness en educación y hay varias escuelas en España dedicándose a esto. Avalado por psicólogos y psiquiatras. Es decir, que esto se está moviendo, pero lento.
-¿Cómo se puede lograr que los niños asimilen esto?
-Piensa que los niños tienen ya la atención plena. Nacemos con la atención plena. Yo tengo un niño de dos y otro de tres. Mis niños no entienden de tiempo. Ellos están en el ahora. Entonces a ellos es muy fácil explicarles eso, porque ellos ya lo que están viviendo. Se trata de ir reconduciéndolos siempre a que sigan en el ahora.
-Cuando ya van creciendo es cuando más impacto puede tener, ¿no?
-Claro, cuando van creciendo, como ellos tienen eso bastante reciente es como ir modelando. Yo les enseño, por ejemplo: estoy nerviosa, voy a saltar, vamos a mover el cuerpo. El cuerpo ayuda de alguna forma a soltar ese estrés y entonces le enseñamos métodos de relajación, pero no como le enseñas a un adulto, sino a través del juego, a través del baile... Aprender a respirar. No lo hacen como un adulto. Tenemos un montón de métodos.
-¿Prefiere enseñarle a niños o adultos?
-Adultos. Pero eso va un poco en la personalidad de cada uno. Yo soy una persona muy racional, a los adultos les puedo explicar mucho. Con los niños tienes que ponerte a un nivel más de juego. A los profesores de infantil se les da muy bien. Entonces, por lo que se está abogando ahora, es por enseñar a los profesores, sobre todo a los de Infantil y Primaria, para que ellos sean los que, a través del juego, a través de sus propias actividades, lo vayan ellos enseñando. Hay artículos científicos y todo. Se han hecho proyectos en España donde se les enseña a los profesores y lo han puesto en práctica y se han visto mejores resultados, porque están muchas horas en el cole y ellos saben llegar a los niños.
-Recientemente llegó a Netflix la serie Mindfulness para asesinos. ¿Crees que el mindfulness puede hacer una mejor sociedad?
-Sí. Relacionate con personas que estén todo el tiempo estresadas. Cuando tú estás estresada, reaccionas ante las cosas, gritas, te enfadas antes. Imagínate ahora relacionarte con personas que sobrelleven con una mejor gestión, que sean más amables. ¿Cómo va a ser una sociedad igual de una forma que de otra? Si empezamos desde pequeños a tener esta herramienta, igual que aprendemos a leer y escribir, vamos a ser unos adultos conscientes. La importancia de hacerlo con los niños es fundamental, pero para hacerlo con los niños también necesitamos adultos que los acompañen. Los niños son repetición, repetición, repetición. Necesitamos familias conscientes.
-¿Qué preguntas debe hacerse una persona para plantearse si debe practicarlo?
-Lo primero que yo le diría es: si no lo sabes, pruébalo, porque la experiencia te va a hacer sentir si realmente esto te gusta o no, porque lo que estás elaborando es mental. Siéntelo, pruébalo y a partir de ahí decide. En cuanto a las preguntas, ¿realmente me apetece esto? ¿Necesito escucharme? ¿Necesito parar? ¿Qué me pide mi cuerpo? ¿Está estresado? ¿Necesito descansar mejor, necesito aprender a respirar porque siento que me ahoga la ansiedad? Te puedo decir muchísimas más.
-¿Qué diferencia hay entre practicarlo en casa y en clase?
-La energía del grupo. Es decir, en tu casa ahora escuchas al vecino, ahora suena el móvil, pero allí sabes que tú vienes y vas a estar allí una hora con otra gente. La verdad es que todo el mundo lo dice: "Yo lo practico en casa, pero me gusta luego esta sesión grupal porque ayuda mucho".
-¿Hay un proceso de aprendizaje concreto y, pasado un tiempo, se deja de ir o la gente se mantiene en las clases?
-Ocurren las dos cosas. Hay personas que por su vida les resulta difícil encontrar una hora semanal para dejarlo todo e ir a eso. Entonces, una vez que has aprendido, a lo mejor esa hora a ti no te viene bien, te viene mejor por la mañana, pues ya puedes practicar por la mañana. Si tú has aprendido, no hace falta que vengas a clases. Y luego, personas que aunque lo practiquen en su vida diaria, les gusta el compartir. Nosotros hacemos dos meditaciones a la hora y, después de acabar, nos ponemos un ratito a compartir.
La mente va tan rápida que el cuerpo no puede seguirla
-¿Cuánto tiempo se debe practicar? ¿Cuándo y cómo?
-Lo que se recomienda es diariamente. Pero cuando eres principiante no te puedas plantear un objetivo grande como media hora o una hora. Empieza con cinco minutos. En un lugar en el que estés cómodo y en silencio, y mejor si te pones cascos en los oídos. Empieza por poquito, o sea, no te pongas un gran objetivo. Empieza siempre con meditación y guía, porque al principio si te pones solo música la mente se va a ir a todos los sitios menos donde está. Búscate meditaciones cortitas en las aplicaciones que hay o en YouTube y empieza así poquito a poco. La hora del día, cuando mejor te venga. Hay personas a las que les gusta más recién levantada, hacen eso y ya se enfrentan el día de otra manera. Personas a las que les gusta más a mitad del día, pues después de comer se ponen un ratito. O personas a las que les gusta más como a final del día, cuando se van a acostar. Al final es que encuentres tu momento, que sea siempre a la misma hora, porque el cuerpo y la mente se habitúan. Es como una tarea más del día y entonces le va a resultar más fácil si siempre suele ser más o menos en el mismo momento del día. No hace falta grandes cosas como poner incienso, la música, la vela... Porque al final te pierdes en todos estos preparativos y cuando te pones a meditar se te acaba el tiempo que tenías. Sencillo. Empieza sencillo.
-¿Qué se siente en las primeras clases?
-En las primeras clases siempre me dicen que les cuesta mucho mantener la atención. Y yo siempre les explico: mira, no pretendas durante la primera clase, ni el primer mes, ni el segundo mes, mantener aquí la atención. Porque si te enfocas ahí, vas a dejar esta actividad. Enfócate simplemente en que cada vez que tu mente se vaya, te la traigas de vuelta. O sea, el ejercicio no es permanecer aquí, es traerte de vuelta tu mente. Esto es como cuando vas al gimnasio. El primer día no puedes levantar 100 kilos, tendrás que empezar por 5. Vale, pues aquí no esperes estar una hora con la atención plena aquí. Lo que debes pretender es que cada vez que tu mente se vaya, tú te des cuenta y la traigas de vuelta al punto de anclaje que estamos trabajando ese día. Hay diferentes puntos de anclaje. Y así es como vas haciendo el músculo de la atención.
-Un punto de anclaje es la respiración, ¿no?
-La respiración es el punto de anclaje más evidente, con el que más trabajamos porque es el que más ayuda. Pero hay muchos tipos de respiraciones. Luego otro punto de anclaje son los latidos del corazón, por ejemplo. Algo que te vaya trayendo al momento presente. A las personas que somos más táctiles nos ayuda mucho el tacto. A lo mejor traerte la atención a tocarte tus manos. Hay muchas técnicas. Cuando yo voy conociendo a los alumnos, voy dándoles lo que veo que a cada uno le puede venir mejor. Por eso es importante ir a clase, porque me vas a contar tu dificultad y yo te voy a decir, tira por aquí. Si eres una persona más olfativa, ponte un aroma que te llene. Cada vez que tu mente se vaya, vuelve a inspirar ese aroma. A personas a las que le cuestan mucho las visualizaciones pues las tengo que llevar más al tocar, al sentir. A personas que tienen una imaginación más despierta, las puedo llevar más ahí. Entonces, por eso yo hablo mucho con mis alumnos. Ellos no se dan cuenta, pero cuando me están contando cómo le ha ido la meditación, yo voy captando por dónde va cada uno. Y les doy a cada uno lo que van a necesitar.
-¿Está satisfecha siendo instructora de mindfulness? ¿Echa de menos la investigación?
-Yo he querido hacer algo con mi vida que fuera para ayudar a los demás. Me metí en salud porque me llamó mucho la atención la nutrición. Empecé mi carrera de Nutrición y luego la investigación. Yo me he dedicado mucho a la regresión de la diabetes tipo 2. Es decir, todo el tiempo mi trabajo ha sido voy a mejorar a los demás. ¿Qué pasa? La investigación es muy lenta. Tú lo pruebas en el laboratorio y hasta que eso sale, hasta que luego los médicos lo implementan, hasta que las farmacéuticas hacen no sé cuánto, o sea... Yo decía, no, no, yo quiero algo más de que yo te diga algo y tú ya empieces a mejorar hoy. Por eso un poco también dejé mi trabajo, porque quería algo más directo, más en contacto y más rápido. La investigación es muy lenta, que está bien, hay personas que se tienen que dedicar a eso, pero a mí me apetecía ya. Entonces por eso me dedico a esto, porque yo semanalmente estoy diciéndole a la persona cosas que les pueden ayudar. No es lo mismo estar en un laboratorio, escribir un artículo científico que lo van a leer unos médicos a tu diariamente ver a la persona, mirarla a los ojos y decir: ¿Cómo estás? ¿En qué te puedo ayudar? Eso me llena más a mí personalmente.
- Carmen García, mejor nota de la PAU en 2022: «Si has trabajado, por muy mal que creas que vas, te irá bien en los exámenes»
- Muere el consejero de Universidad y exrector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, a los 63 años de edad
- Binter saca una promoción para volar desde Córdoba a cualquier isla de las Canarias por 75 euros
- Unas 2.000 piscinas situadas en residenciales de Córdoba se enfrentan a una nueva 'ITV' con sanciones de hasta 600.000 euros
- Córdoba inicia el Plan Asfalto 2026-2027 pavimentando 15 grandes avenidas en sus dos primeras semanas
- Córdoba regresa al sorteo de Vimcorsa para adjudicar viviendas protegidas y agilizar la demanda
- El parque acuático Aquasierra abre la temporada 2026: fecha de apertura, horarios, tarifas y servicios
- La temporada de caracoles en Córdoba, a punto de terminar: 'La gente nos pregunta por qué nos vamos ya