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Curiosidades de Córdoba

La plaza de Córdoba que fue mercado y zona de baños en época islámica (y hoy pasa desapercibida en las rutas turísticas)

Ubicado junto a la Mezquita-Catedral, este espacio tuvo su papel en la historia de la ciudad ligado al comercio medieval y a la vida cotidiana

Plaza de la Alhóndiga.

Plaza de la Alhóndiga. / M. Á. L.

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Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

Hay rincones en Córdoba que hoy parecen secundarios y, sin embargo, nos cuentan una parte de la historia que escapa de las rutas turísticas habituales. Eso mismo ocurre si, antes de llegar a la Mezquita-Catedral por la calle Cardenal González, te desvías a la izquierda a la altura de la calle Alfayatas.

Entras a una plaza que, en principio, no te dice nada. Que te aleja del bullicio. Estás en la plaza de la Alhóndiga, un lugar que sirvió, en la Edad Media, como pósito municipal, es decir, que fue un espacio clave para el abastecimiento de la ciudad. Se almacenaba y se comerciaba el trigo. Y ese trajín daba vida a este rincón del casco histórico escondido entre callejas. El lugar estaba lleno, además, de hospederías.

Los baños árabes

Ese pulso que tenía en aquella época explica también otro de los elementos más sugerentes de su historia. Muy cerca, entre la calle Cara y la calle Cardenal González, se situaba uno de los baños públicos de la Córdoba andalusí, el conocido como Baño de la Pescadería.

La ciudad llegó a contar con numerosos hammam, y este era uno de ellos. Estos espacios no solo cumplían una función higiénica, sino que formaban parte de la vida social. Para muchas mujeres, el baño era también un lugar de encuentro y cuidado personal. Una rutina que iba mucho más allá de la limpieza y que ocupaba buena parte del día entre aceites, perfumes y tratamientos corporales.

Hoy, ese pasado se intuye más que se ve. Lo recuerda la escultura de la Bañista, que rompe el silencio de la plaza con una escena detenida en el tiempo: una figura femenina que alza los brazos y deja caer el agua sobre su cuerpo. En su pedestal, unos versos del poeta andalusí Ibn Suhayd evocan la belleza de aquella escena.

Escultura de la Bañista.

Escultura de la Bañista. / M. Á. L.

La Alhóndiga es, por tanto, uno de esos lugares que han quedado relegados por el turismo, pero que, como tantos rincones de Córdoba, tuvo también su lugar en la historia de esta ciudad.

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