Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reportaje

Un banco azul en Orive contra el olvido: Córdoba recuerda a Samuel y María del Carmen, víctimas del accidente de Adamuz, en un emotivo homenaje

Un centenar de personas acompañan a las familias en un homenaje lleno de simbolismo y sentimiento

Un momento del homenaje el homenaje a Samuel y a María del Carmen Abril Vega, víctimas cordobesas del accidente de Adamuz, con el banco azul contra el olvido en los jardines de Orive.

Un momento del homenaje el homenaje a Samuel y a María del Carmen Abril Vega, víctimas cordobesas del accidente de Adamuz, con el banco azul contra el olvido en los jardines de Orive. / Víctor Castro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Aquel día, la luz se tornó en oscuridad, la trivialidad dio paso a la trascendencia, el baile al llanto y el abrazo al abismo”. Los jardines de Orive han acogido este viernes el homenaje a Samuel y a María del Carmen Abril Vega, víctimas cordobesas del accidente de Adamuz del pasado 18 de enero. Lo han hecho en un acto sencillo, pero puro, directo desde el corazón, en el que se ha pintado un banco azul en su honor y en el de las otras 45 víctimas.

Alrededor de un centenar de personas han acompañado a las familias. Antes del inicio, esperaban en silencio, con la mirada impertérrita en el banco, pensando en quienes ya no están, en aquel último abrazo y carcajada. El homenaje ha sido posible gracias a sus familiares, amigos y allegados. Pepa Ruiz, amiga íntima de María del Carmen, ha sido la encargada de realizar las piezas de cerámica que acompañan al banco de color azul. A este periódico explicaba, casi sin encontrar palabras, que el efecto dominó ha sido “maravilloso” y ha hecho posible este acto. Durante todo el proceso de realización de las figuras, que admite haber hecho con calma y cariño, “como haría ella”, ha estado muy presente, “como en todos estos meses”. Para ella, este gesto es, sobre todo, “una forma de honrarla” y está convencida de que, “esté donde esté, le encantará”. El lugar escogido tampoco es baladí, un banco en un rincón discreto de Orive, un lugar “por donde pasaba todos los días para ir a trabajar o estar con sus amigos”, explicaba Julio Díaz, también de su círculo íntimo.

Homenaje María del Carmen Abril, fallecida en el accidente ferrocarril de adamuz

Familiares y amigos de las víctimas en el banco azul contra el olvido en Orive, durante el homenaje. / Víctor Castro

"No será el último homenaje"

En el acto ha estado presente el alcalde de Córdoba, José María Bellido, que se ha acercado a acompañar a la madre y la hermana de la fallecida, que han aguantado la emoción del acto jugando con una rosa y la mirada clavada en quienes tomaban la palabra, antes de perderse entre abrazos, agradecimientos y sonrisas con quienes se han acercado. Bellido ha trasladado su apoyo al entorno de las víctimas, ha acompañado en el dolor y ha puesto en valor el papel de la ciudad en unos días que estremecieron al país. “Quiero recordaros que hubo una ciudad que estuvo a la altura”, ha señalado. El regidor también ha apuntado que “este es el primer homenaje a las víctimas, pero no el último”, y ha recordado que desde el Ayuntamiento se trabaja para recordar la tragedia, aunque “hemos preferido que el tiempo corra”. También ha señalado que las familias “cuentan con nuestro apoyo para que se sepa la verdad y se haga justicia”.

Homenaje María del Carmen Abril, fallecida en el accidente ferrocarril de adamuz

Homenaje celebrado en Orive. / Víctor Castro

Homenaje, recuerdo y sentimiento

Posteriormente ha tomado la palabra Verónica, a la que le ha costado hablar y que ha explicado que las golondrinas son un homenaje a María del Carmen: “Son un símbolo de hogar, de volver a casa, de fidelidad al origen”. Para ella, este banco implica “memoria y vínculo” y, sobre todo, “un lugar de encuentro, de detenernos, compartir y escuchar. Como lo era ella”, ha afirmado con la voz quebrada antes de concluir señalando que “el amor no desaparece, se transforma. Que gestos como este nos animen a volar y a tener el corazón abierto”.

Tras un aplauso cerrado ha hablado su hermana Ana, quien ha leído una poesía que le hizo su madre a Abril en su etapa universitaria y que tituló Voladora. En el texto se define como una mujer “de frágiles alas y fuertes temores”, pero “luchadora, valiente y trabajadora”.

Tras esto, Julio ha tomado la palabra recordando que la cordobesa se fue un día después de su cumpleaños: “Un sábado dichoso que, al mirarse en el espejo del domingo, se descubrió un lunes desgraciado”. En un texto salido de las entrañas y para el que ha tenido que tragar saliva varias veces, ha lamentado “el azar inefable e implacable” que sumió a su amiga y a otras 45 personas en una noche de enero, recordando que “24 horas antes bailábamos en un balcón” y que “el mismo grupo de WhatsApp que sirvió para el regalo de su cumpleaños era ahora para encargar una corona para su funeral”. Julio ha definido a su amiga como una persona “detallista, discreta, mínimamente invisible. Una flor que crece en silencio”, con “muchos conciertos y abrazos pendientes” y que, sin darnos cuenta, un día “deja de oler y nunca más la volvamos a ver”, ha dicho. Mientras le temblaban las manos ha recordado que tenía “una vida sencilla y plena” y que “su ausencia nos apena y atraviesa”. Momento en el que han comenzado a replicar las campanas.

Homenaje María del Carmen Abril, fallecida en el accidente ferrocarril de adamuz

El gobierno municipal ha estado presente en el homenaje celebrado en Orive. / Víctor Castro

Tras esto, los familiares, amigos y allegados se han acercado a depositar las flores junto al banco. El silencio de antes de comenzar el acto se ha convertido en una tertulia de pequeños grupos donde recordaban anécdotas de la fallecida. El día que la conocieron, los planes que tenían pendientes y, sobre todo, los momentos vividos. Ha sido un primer homenaje a estos dos cordobeses que la fatalidad y la casualidad arrebataron a sus seres queridos.

Tracking Pixel Contents