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Testimonio

Arantxa Sánchez, que recibió un trasplante de corazón hace casi 30 años en Córdoba: "Manuel Concha es como parte de mi familia"

Esta joven gaditana fue trasplantada en el hospital Reina Sofía en 1997 cuando tenía solo 9 años y desde entonces hace vida normal

Arantxa Sánchez, junto al doctor Manuel Concha, en una de las visitas que le ha realizado cuando viene a Córdoba a revisión.

Arantxa Sánchez, junto al doctor Manuel Concha, en una de las visitas que le ha realizado cuando viene a Córdoba a revisión. / CÓRDOBA

M.J. Raya

M.J. Raya

Arantxa Sánchez nació en El Puerto de Santa María (Cádiz) hace 38 años, pero lleva viviendo desde hace más de una década en Jaca (Huesca) donde trabaja y reside. Sin embargo, su corazón siempre estará unido a Córdoba, ya que en el hospital Reina Sofía recibió en 1997, cuando solo tenía 9 años, un trasplante cardiaco y cada seis meses acude puntual a su revisión al hospital cordobés.

Arantxa sufría una Tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita, motivo por el que fue derivada con apenas un mes de vida desde Cádiz a Córdoba, sometiéndose a cuatro operaciones en el Reina Sofía, pero la única solución posible era el trasplante.

Arantxa Sánchez, recién trasplantada, cuando tenía 9 años, junto a Manuel Concha, en el hospital Reina Sofía.

Arantxa Sánchez, recién trasplantada, cuando tenía 9 años, junto a Manuel Concha, en el hospital Reina Sofía. / CÓRDOBA

Recuerdos de su etapa en el hospital

«Pasaba mucho tiempo en el hospital y fui alumna del cole del Reina Sofía. Hice amistad con muchos pacientes pediátricos como yo, aunque por desgracia algunos de ellos fallecieron. Con ayuda de enfermeras y celadoras, le mandaba cartas a otra paciente operada de corazón que estaba aislada o le echaba agua con la jeringuilla a los profesionales como broma. Los médicos me dejaban muchas veces que comiera lo que me apeteciera, porque no sabían si iba a sobrevivir. De hecho, no sabían si el trasplante iba a poder ir bien porque mi estado de salud era muy delicado. Sin embargo, tras recibir el nuevo corazón mi cuerpo empezó a reponerse como si no hubiera estado nunca enfermo», relata.

Arantxa disfruta con sus perros en la playa cuando vuelve a Andalucía.

Arantxa disfruta con sus perros en la playa cuando vuelve a Andalucía. / CÓRDOBA

Agradecida al hospital Reina Sofía

«Solo tengo palabras de agradecimiento hacia tantos médicos, enfermeras y otros profesionales que, tras el trasplante, no se separaban de mí, incluso fuera de su turno de trabajo, para comprobar que mi evolución era positiva. En especial, le tengo mucho cariño al doctor Manuel Concha, que intervino en mi trasplante y también me explicó, porque yo tenía dudas, que recibir el corazón de un donante niño, como fue mi caso, era igual que si hubiera sido de una niña, porque el corazón no tiene género y que la segunda oportunidad de vida que yo tenía había sido posible gracias a la gran generosidad de una familia", narra.

"Visito con frecuencia a Manuel Concha cuando vengo a Córdoba y para mí es como parte de mi familia», resalta Arantxa.

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