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Previsión

El turismo extranjero sostendrá el crecimiento en la primavera en Córdoba

Para las familias españolas el escenario es «complicado», lastrado por la inflación en los servicios turísticos y la pérdida de poder adquisitivo

Una gran cantidad de turistas pasean por el entorno de la Mezquita-Catedral.

Una gran cantidad de turistas pasean por el entorno de la Mezquita-Catedral. / Manuel Murillo

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

CÓRDOBA

En un contexto marcado por la incertidumbre internacional y la evolución desigual de los mercados, el director del Centro de Análisis y Prospectiva del Turismo de la Universidad de Córdoba, Manuel Rivera, ha avanzado unas previsiones para mayo de 2026 en la ciudad que apuntan a un escenario «globalmente positivo», aunque con diferencias claras entre el turismo nacional e internacional.

Rivera ha explicado que el mercado internacional será el principal motor del crecimiento durante la campaña de primavera, con una tendencia al alza ya consolidada en los últimos meses. En este sentido, ha señalado que España continúa actuando como «destino refugio» para los viajeros europeos en un contexto de incertidumbre geopolítica, especialmente en regiones como Oriente Medio, lo que está redirigiendo flujos turísticos hacia destinos considerados más seguros.

«El turismo internacional está respondiendo muy bien, con especial fortaleza de mercados como Francia, Reino Unido, Alemania, Italia o Países Bajos», ha indicado, subrayando que este comportamiento podría compensar parte de la debilidad del mercado doméstico.

En el caso del turismo nacional, Rivera ha advertido de que el escenario sigue siendo «complicado», lastrado por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo de las familias y el encarecimiento generalizado de servicios turísticos como el alojamiento, el transporte y la restauración. Estos factores ya provocaron en mayo de 2025 una caída superior al 14% del turismo nacional en Córdoba, con alrededor de 22.000 visitantes menos, una bajada que solo pudo compensarse gracias al incremento del turismo internacional.

«El turismo nacional sigue condicionado por un contexto económico que limita los viajes, reduce su duración y obliga a ajustar el gasto», ha señalado, sin descartar que esta tendencia se mantenga durante 2026.

Otro de los aspectos que ha destacado es el cambio en el comportamiento del consumidor, con una creciente tendencia a realizar reservas de última hora, un fenómeno que, según ha explicado, «introduce mayor incertidumbre y dificulta la planificación del sector». Esta dinámica se viene consolidando desde la pandemia y responde en gran medida al impacto de la inflación en las decisiones de viaje.

Pese a este escenario desigual, el experto ha insistido en que el balance podría considerarse positivo si se mantienen niveles similares a los del año anterior. «Si conseguimos igualar las cifras de 2025, incluso con un leve crecimiento, estaríamos ante un buen resultado en un contexto complejo», ha afirmado.

Rivera ha subrayado además la necesidad de avanzar hacia una mayor desestacionalización del turismo en Córdoba, reduciendo la dependencia de los meses de abril y mayo. En su opinión, la ciudad tiene potencial para consolidar otros periodos del año como el verano o el otoño si se refuerza la programación cultural y de ocio. «No podemos seguir pensando únicamente en la primavera como motor turístico», ha advertido.

Asimismo, ha alertado de los riesgos de saturación en los periodos de mayor afluencia, especialmente en el casco histórico, donde la presión turística ya genera problemas de movilidad y experiencia del visitante. «El reto no es solo crecer, sino crecer de forma sostenible y equilibrada», ha concluido.

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