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Protesta

La familia del cordobés preso en Guinea Ecuatorial reclama la intervención de Pedro Sánchez antes del mitin en Córdoba

Los dos españoles llevan 15 meses encarcelados en Guinea Ecuatorial sin visitas de familiares, abogado ni asistencia médica, según denuncian sus familias

La familia de ambos a las puertas del Colegio Mayor La Asunción, antes del mitin.

La familia de ambos a las puertas del Colegio Mayor La Asunción, antes del mitin. / CÓRDOBA

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

CÓRDOBA

La familia de Javier Marañón Montero, el cordobés encarcelado en Guinea Ecuatorial junto al granadino David Rodríguez Ballesta desde enero de 2025 por un proyecto de la televisión digital terrestre, ha acudido este domingo al acto electoral protagonizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía por el PSOE, María Jesús Montero, en Córdoba para pedir su intervención. Ataviados con camisetas y pancartas para pedirle a Sánchez ayuda, no se les ha permitido acceder al recinto.

A las puertas del evento, la hermana de Javier y el padre de David han reclamado ayuda urgente al Gobierno español para lograr la liberación de ambos, que, según denuncian, llevan ya 15 meses encarcelados "sin haber hecho nada" y en condiciones de aislamiento. La familia asegura que no han recibido visitas de familiares, ni de abogado, ni asistencia médica durante este tiempo.

Los allegados han solicitado que el caso se eleve al máximo nivel diplomático, instando al Ejecutivo a intensificar las negociaciones con Guinea Ecuatorial. En este sentido, consideran que la embajada española no tiene capacidad suficiente para desbloquear la situación y reclaman la implicación directa del Ministerio de Asuntos Exteriores.

La situación se ha agravado en los últimos días por el estado de salud de la madre de Javier, de 83 años, que ha iniciado una huelga de hambre y de medicamentos como medida de presión. Según la familia, lleva sin ingerir alimentos desde el día 22 y sin medicación desde el día 15, pese a haber sido sometida a cuatro operaciones en el último año. Su estado, aseguran, es "muy grave".

"Se está jugando la vida porque siente que nadie hace nada", han explicado a las puertas del acto, subrayando la desesperación de la familia ante la falta de avances. La mujer ha decidido emprender esta acción para visibilizar la situación de su hijo y forzar una respuesta institucional.

La familia insiste en que no dejará de movilizarse hasta conseguir que Javier y David sean liberados y puedan regresar a España, al tiempo que pide una implicación más firme del Gobierno.

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