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Entrevista | Rafaela González, Cristina Parra y Nadya Fernández Portavoces de la Plataforma Córdoba por la Diversidad

«Hay un incremento alarmante de los discursos de odio»

Córdoba por la Diversidad nace para visibilizar las realidades Lgtbiqa+, exigir políticas inclusivas y reclamar un consejo municipal permanente y espacios seguros frente al odio y frente a la desinformación

Cristina Parra, portavoz de la Plataforma Córdoba por la diversidad

Manuel Murillo

Noelia Santos

Noelia Santos

Córdoba

-¿Cómo nació la plataforma Córdoba por la Diversidad?

-Surgió como una respuesta propositiva ante la necesidad de políticas inclusivas reales y la falta de un amparo efectivo por parte de las instituciones. Detectamos una invisibilización profunda de nuestros colectivos en la vida pública. Necesitábamos una herramienta ciudadana que no solo reclamara derechos, sino que obligara a la administración a salir de la pasividad y a reconocer nuestras realidades de forma integral. Nacimos para transformar ese vacío en presencia y para asegurar que las realidades Lgtbiqa+ dejaran de ser ignoradas, construyendo un tejido social que aportara la seguridad y el reconocimiento que la administración no estaba garantizando.

-¿Cuáles son hoy sus principales objetivos y líneas de trabajo?

-Primero, la organización de la Marcha por la Diversidad, donde este año hemos decidido recuperar la fecha originaria del 28 de junio. Es una cuestión de resiliencia y memoria; en años anteriores se celebraba en fechas aleatorias y queremos devolverle su sentido de visibilidad histórica. Segundo, trabajamos por la creación del Consejo Municipal de Participación Lgtbiqa+ de Córdoba. Necesitamos un organismo autónomo, independiente de los gobiernos de turno y permanente. A diferencia de las mesas actuales, que caducan con la legislatura, este consejo garantizaría una interlocución real. Además, mantenemos líneas de trabajo en ámbitos que la institución no cubre: actividades culturales, deportivas, debates y una presencia constante en medios y redes para sensibilizar a la ciudadanía. Un tercer objetivo fundamental es reivindicar el papel esencial de las familias. Hacemos un llamamiento a todas las familias como parte imprescindible y fundamental del colectivo Lgtbiqa+. Reivindicamos su rol como apoyo, guía y acompañamiento vital para sus familiares. Las llamamos para que acudan a la marcha, dando visibilidad, amor y respaldo público a sus seres queridos.

-¿Qué tipo de actividades realizan durante el año?

-Mantenemos un calendario muy activo y positivo para celebrar nuestras realidades. Trabajamos fechas clave como el 19 de febrero (Día contra la Lgtbifobia en el Deporte), el 31 de marzo (Visibilidad Trans) y justo el pasado día 31 de marzo fue la presentación pública de la plataforma, a la que convocamos a los medios de comunicación, y tuvo la repercusión provincial y autonómica que pensamos deben tener estas efemérides. También, está el 26 de abril (Visibilidad Lésbica) y el 17 de mayo (Día Internacional contra la Lgtbifobia) o el 14 de julio, Día Internacional de la Visibilidad No Binaria. También conmemoramos el 20 de noviembre como un acto de memoria y respeto. Nuestro objetivo es que estas actividades no sean solo eventos aislados, sino parte de una transformación continua de la ciudad. Hay muchos días que nos sitúan en el calendario y que, sin embargo, muchas personas que pertenecen al colectivo, desconocen.

«Vivimos con preocupación el desconocimiento profundo de nuestras realidades»

-¿Cómo describirían la situación actual de las personas Lgtbiqa+ en Córdoba?

-Es una situación de claroscuros. Por un lado, hay una mayor conciencia social, pero, por otro, vivimos con preocupación el desconocimiento profundo de nuestras realidades y un alarmante incremento de los discursos de odio. Estos discursos no nacen de la nada; son fruto de la desinformación estratégica. Se está creando un caldo de cultivo peligroso donde la discriminación vuelve a legitimarse en ciertos espacios.

-¿Han detectado un aumento en los casos de violencia o discriminación?

-Sin duda. Solo hay que ver la violencia en redes sociales. Cuando publicamos el vídeo de llamamiento para la marcha, los comentarios son un reflejo de esa misoginia, homofobia y mofa constante hacia el colectivo. Además, nos preocupa la validación de espacios donde se hace mofa del colectivo, como el acto que se llevará a cabo por parte de un catedrático de una universidad española en Córdoba capital (no queremos hacer promoción). Es un evento profundamente misógino donde solo se permiten hombres y donde se burlan de la autodeterminación de género. Que se rían de nuestras identidades de esa manera es una forma de violencia simbólica que no debería tener cabida en una sociedad plural ni debería de ser permitida por parte de las instituciones.

-¿Existe apoyo por parte de las instituciones públicas de Córdoba?

-Si queremos ver el nivel de implicación real, solo hay que analizar el nombre de la mesa del Ayuntamiento actual: Mesa de la Diversidad Afectivo Sexual. Ese nombre es una declaración de intenciones que nos excluye. Al centrarse solo en lo afectivo-sexual, están dejando fuera la identidad. Obvian que las personas trans existen y que no todo el mundo se relaciona de forma romántica o afectiva. Están reduciendo nuestra existencia a la cama o a los sentimientos, ignorando nuestra identidad política y social. Es una exclusión deliberada.

-¿Qué retos y medidas concretas deberían ser prioritarios para las administraciones?

-Falta compromiso real. Córdoba se declara espacio libre de lgtbifobia. El Ayuntamiento de Córdoba ha recibido oficialmente el sello de Espacio libre de lgtbifobia. Este reconocimiento, otorgado por la Consejería de Inclusión Social de la Junta, destaca el compromiso de la institución con la defensa, igualdad y protección de las personas del colectivo, pero en la práctica es un título vacío. Necesitamos campañas de sensibilización potentes contra el odio y la creación de espacios seguros reales, como puntos arco iris permanentes, no solo en la Feria, donde actualmente brillan por su ausencia, sino también en las Cruces, los Patios y todos los eventos.

-¿Cómo valoran las políticas actuales en materia de diversidad?

-A nivel municipal, falta esa estructura permanente que daría el consejo. A nivel estatal, exigimos un desarrollo estratégico real de la Ley Trans y Lgtbi, con planes específicos y una potenciación de las figuras de protección legal eficaces frente a los delitos de odio. A nivel autonómico, exigimos que los protocolos sanitarios, administrativos y educativos sean transparentes y visibles. No puede ser que el personal de los centros educativos, empresas e incluso instituciones públicas desconozca cómo actuar. Ese desarrollo de protocolos de actuación frente a agresiones de odio debe ser un compromiso firme de las instituciones, no una labor que recaiga exclusivamente en las asociaciones y colectivos.

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