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Mayo festivo

Cuenta atrás para la Cata del Vino Montilla-Moriles: medio centenar de operarios ya montan los estands en la ribera

El operativo trabaja contrarreloj para dejar lista la carpa este miércoles y permitir que las diez bodegas entren a montar y cargar producto antes del arranque de la cita

La Cata toma forma en la ribera

A. J. González

Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

La Cata del Vino Montilla-Moriles empieza a tomar forma en la ribera. El montaje de los puestos comenzó el pasado sábado por la tarde y se espera que la estructura esté lista este miércoles, jornada en la que entrarán las bodegas para rematar la instalación. «Es un trabajo que tenemos muy medido. Vamos sobre seguro», apunta Javier Sánchez, coordinador del operativo.

Desde el sábado, la avenida del Alcázar es un trajín constante: carretillas de un lado a otro, módulos que se levantan, chapas que se aprietan y ajustes de última hora. Algo menos de medio centenar de personas trabajan para dejarlo todo a punto para una de las citas más esperadas del Mayo cordobés. Sánchez supervisa cada detalle, se detiene a hablar con los operarios y se mueve de un punto a otro —patinete eléctrico incluido— sin perder de vista el ritmo del montaje. «No hay tiempo que perder», suelta con gesto serio.

Montaje de la Cata del vino de Montilla Moriles.

Montaje de la Cata del vino de Montilla Moriles. / A.J. González

El cambio de ubicación, un reto superado

El coordinador admite que el año pasado, con el cambio de ubicación, todo fue más complicado. «Teníamos que ir encontrando sobre la marcha los espacios, las bajantes, las tomas de agua… Ahora todo eso lo tenemos adelantado», explica mientras vuelve a mirar hacia el interior de la carpa. Por eso insiste en que no se puede aflojar: «Intentamos ir como un reloj».

El proceso arrancó el fin de semana con el levantamiento de la carpa principal y este lunes, a primera hora, comenzó la colocación de los estands de las diez bodegas participantes. La instalación de los modulares se completa en el día y, a partir de ahí, empieza el trabajo de interiores, el más largo: conexiones, remates, distribución y ajustes para que el miércoles las bodegas puedan introducir su material y producto.

Montaje de los puestos de la Cata.

Montaje de los puestos de la Cata. / A. J. González

Durante la conversación, varios turistas y vecinos se detienen a curiosear el montaje. Es el caso de Julio Ruiz, un joven universitario que reconoce que no es especialmente fan de la Cata, «pero este año probablemente vaya». Uno de los retos de esta ubicación, apunta Sánchez, es precisamente que no se trata de un recinto cerrado: «Mucha gente se acerca, pregunta… Estás en mitad de la calle, con el paso de coches, ruido…». Aun así, lo da por asumido. «Siempre estamos entretenidos», dice, ya con una media sonrisa.

Difundir los vinos de la DO

La Cata del Vino Montilla-Moriles reunirá del 23 al 26 de abril a miles de personas en una cita ya enfocada al tardeo y, sobre todo, a difundir los vinos de la DO Montilla-Moriles entre locales y turistas. En su edición número 40, además, rendirá homenaje a Adamuz por su solidaridad con las víctimas de la tragedia ferroviaria.

Los visitantes podrán adquirir vino por copa o botella directamente en los expositores y pagar con tarjeta o en efectivo. La compra mínima se fija en tres euros y cada bodega establecerá sus propios precios para copas y botellas.

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