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Informe de empleabilidad

La mitad de los titulados de la Universidad de Córdoba logra empleo relacionado con su formación

Un 40% de los encuestados por la Universidad de Córdoba aseguran haber encontrado trabajo a los seis meses de acabar sus estudios y el 59% afirma que su titulación fue clave para entrar al mercado laboral

Estudiantes, durante una clase impartida en un aula  del campus de Rabanales de la Universidad de Córdoba. | A. J. GONZÁLEZ

Estudiantes, durante una clase impartida en un aula del campus de Rabanales de la Universidad de Córdoba. | A. J. GONZÁLEZ

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

Córdoba

El 51,3% de los egresados de la Universidad de Córdoba trabaja en un empleo relacionado con los estudios que ha cursado. El dato, recogido en el estudio sobre titulados de grado, máster y doctorado del curso 2023-2024, mejora en 6,3 puntos el resultado del año anterior y confirma una evolución positiva de la inserción laboral vinculada a la formación universitaria. El informe, elaborado por la Fundación DFA a partir de 2.214 encuestas realizadas a antiguos alumnos, dibuja, además, un escenario de alta satisfacción académica, aunque señala retos pendientes en la conexión entre universidad y mercado laboral, especialmente en el ámbito de las prácticas.

Junto a ese 51,3% de personas egresadas que trabaja en un empleo acorde a su titulación, un 18,7% desempeña una actividad no relacionada con sus estudios, un 15,9% se encuentra desempleado y en búsqueda activa de empleo y un 14% no trabaja ni busca empleo en la actualidad. En muchos de estos casos, la razón principal es la continuidad formativa o la preparación de oposiciones, una circunstancia que afecta a una parte significativa del alumnado. De hecho, el 31,2% del conjunto de egresados continúa estudiando o está pendiente de oposiciones, con una clara orientación hacia másteres y posgrados.

Más nivel formativo

El estudio confirma, además, que la inserción laboral mejora de forma notable a medida que aumenta el nivel formativo. El empleo relacionado con los estudios alcanza el 76,1% en doctorado y el 75% en doble máster, mientras que en grado se sitúa en el 49,4%, por debajo de la media general. En este sentido, el desempleo en búsqueda activa se concentra en los niveles iniciales, con un 19,8% entre titulados de grado frente al 1,8% registrado en doctorado.

Los datos de máster ofrecen una lectura más compleja. Aunque se trata de un nivel orientado a la especialización, el informe señala que el 48,7% de las personas egresadas trabaja en un empleo relacionado con su formación, pero, al mismo tiempo, un 29,6% desempeña un trabajo no vinculado con los estudios cursados, uno de los porcentajes más elevados del conjunto analizado. Este contraste sugiere que ampliar la formación no siempre garantiza una mejor adecuación entre titulación y empleo.

En cuanto al acceso al mercado laboral, el 44,9% de los egresados comenzó a buscar trabajo inmediatamente después de terminar sus estudios, mientras que un 19,6% lo hizo antes de finalizar su formación. Entre quienes ya están trabajando, el 39,8% encontró empleo en menos de seis meses y un 20,4% ya desempeñaba una actividad relacionada con su titulación durante la etapa universitaria. Además, el 59,7% considera que la titulación fue clave para acceder a su puesto de trabajo.

En el plano académico, el informe refleja un alto grado de satisfacción con la experiencia universitaria. El 88,2% del alumnado cursó los estudios que había elegido en primera opción y la valoración media de la formación recibida alcanza los 7,76 puntos sobre 10. La vocación o el interés personal continúa siendo el principal motivo de elección de estudios, con un 59,7%, muy por encima de otros factores como las expectativas de empleo, citadas por el 22,3%.

En cuanto a la calidad del empleo, la mayoría de quienes trabajan lo hace en el sector privado por cuenta ajena, con un 57,6%. El 51,4% cuenta con contrato indefinido y solo el 56,6% considera que sus condiciones laborales se ajustan a su formación. Además, el 52,9% de los encuestados trabaja en su ciudad de origen.

El informe también apunta a diferencias por sexo en la inserción laboral. Las mujeres valoran en mayor medida la utilidad de las prácticas realizadas, pero presentan una menor proporción de empleo relacionado con sus estudios y una mayor búsqueda activa que los hombres. En concreto, el 49% de las mujeres trabaja en un empleo vinculado a su titulación, frente al 54,8% de los hombres.

Los alumnos exigen más y mejores prácticas

El estudio de empleabilidad de la Universidad de Córdoba identifica uno de los principales puntos débiles en el papel de las prácticas. Aunque el 64,6% de las personas egresadas considera que fueron útiles para acercarse al mundo laboral, un 17,9% asegura no haber realizado prácticas y un 16,5% afirma que no le resultaron de utilidad. En conjunto, aproximadamente una de cada tres personas no ha encontrado en ellas una herramienta efectiva para facilitar su inserción profesional. Esta percepción se traduce directamente en las propuestas de mejora planteadas por el propio alumnado. El refuerzo de las prácticas es la demanda más repetida, señalada por el 12,5% de los encuestados, seguida de la necesidad de dotar a la formación de un mayor enfoque práctico y una conexión más estrecha con el mercado laboral, mencionada por el 10,4%. También aparecen otras propuestas como la actualización de contenidos, una mejor información sobre salidas profesionales y mejoras en la organización académica.

Otro de los indicadores que refuerzan esta idea es el relativo a la información sobre salidas profesionales. Aunque el 70,8% de los egresados afirma haber recibido orientación durante sus estudios, todavía un 27,1% señala no haber contado con este tipo de información, lo que evidencia margen de mejora.

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