Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crónica

Farolillos del padrón, unos pican y otros...

Córdoba se empantana en sus clásicos de mayo, el padrón se atasca y los andaluces ya están metidos de lleno en harina electoral.

Una persona cuelga farolillos en una feria de Andalucía.

Una persona cuelga farolillos en una feria de Andalucía. / Raúl Carro (Efe)

Irina Marzo

Irina Marzo

Con mayo asomando ya la patita por debajo de la puerta, se agota abril con los preparativos de una Feria que mengua en colectivos dispuestos a jugarse los farolillos. Pese a los números, el delegado de Fiestas, Julián Urbano, quiere ver el vaso medio lleno y garantiza que El Arenal estará completo este año, porque aunque sean menos las casetas repartidas en el recinto, esta vez serán más grandes. Además, el Ayuntamiento hará una repesca para ver si cubre «los dos huecos» que le quedan y engancha a alguien que quiera ponernos sevillanas de El Pali entre reguetón y reguetón.

El resto del Mayo Festivo sigue la rueda del clasicismo anual: tu poquito de pregón (a cargo del presidente de las Peñas, Juan Serrano), tu poquita de romería, tu poquito de Batalla de las Flores, tu poquita de Cata del Vino Montilla-Moriles (este año con entrada libre) y tu poquito de anuncio de huelga de Policía Local. Los sindicatos policiales dicen que no han cobrado las horas extras de 2025, por lo que han invitado a los agentes a no poner ni una multa de más hasta que no se abonen las cantidades pendientes. Los que sí van a cobrar ya su premio de jubilación son algunos de los exempleados municipales que llevaban meses esperándolo, y también cobrarán un 2,5% más (lo mismo que los funcionarios) los concejales y el personal directivo de Capitulares gracias a un decreto-ley del Gobierno de España.

En la casa consistorial celebraron el pleno ordinario de abril, con los gruistas en la puerta después de cincuenta y tantos días en huelga y con la Corporación local debatiendo, que es gerundio, sobre el No a la guerra (hubo consenso de todos los partidos por la paz, menos Vox); sobre el colapso de la oficina de atención ciudadana y el retraso del padrón (en pleno periodo electoral y con una regularización de inmigrantes en marcha), y sobre el estado de la plaza de la Corredera, que el gobierno local se ha comprometido a rehabilitar. También pasó por el Pleno el informe de la Intervención advirtiendo al PP de que en 2025 incumplió la regla de gasto, el objetivo de sostenibilidad presupuestaria y el periodo medio de pago a proveedores, por lo que tendrá que hacer un plan de ajuste para volver a la senda fiscal. La teniente de alcalde de Hacienda, Blanca Torrent, trató de quitarle hierro al asunto, valorando como «simples cuestiones contables» lo que era «un problema grave de inversión» cuando los populares estaban en la oposición, y los que gobernaban eran PSOE e IU. Lo del vaso, ya saben, otra vez.

Además, el portavoz del gobierno, Miguel Ángel Torrico, contó el miércoles que el Gobierno de Pedro Sánchez, a raíz del accidente de Adamuz, quiere aunar en un único ente la investigaciones de accidentes por tren, mar o aire, que Córdoba aspira a ser esa sede central y que presentará su candidatura. Mientras nos la dan o no nos la dan, Óscar Puente ha abierto un bulómetro sobre la tragedia de Adamuz y un frente contra la Junta a cuenta de la gestión del 112 que, al parecer, ya no llegó a atender a los heridos «en el menor tiempo posible», como opinó en enero. Hablando de tragedias, esta semana es imposible obviar la ocurrida en el barrio de la Fuensanta con el asesinato machista de Tulia a manos de su expareja, que la había sometido a su control y violencia durante 30 años. Descanse en paz.

Entre las efemérides, la del hospital Reina Sofía, que le ha dado la vuelta al jamón y ha subido, como los niños del 76, a la quinta planta (recuerden que es donde están los productos gourmet). Hombre, sí, ya saben, cumplimos 50 con algunos achaques (disfunción eréctil, perimenopausia, niebla mental, alopecia...), pero también con nuevos retos e ilusiones (sobrevivir, básicamente, como la sanidad misma). El centro hospitalario de referencia en Córdoba celebró una gala en el Gran Teatro para festejar su medio siglo de vida, la misma semana que las Mareas Blancas se echaron a la calle para denunciar «la privatización» de la sanidad pública en Andalucía. Es el tema, según el CIS, que más preocupa a los andaluces y será la piedra de toque de la campaña. Metidos ya de lleno en harina electoral, a los del PP no les ha quedado más remedio que invitar a Núñez Feijóo, que estará este domingo en el Parador de la Arruzafa junto a sus alcaldes y al candidato a la reelección, Juanma Moreno; mientras que el PSOE ha tirado para Gibraleón, en la provincia de Huelva, donde se espera que arrope a María Jesús Montero la vieja guardia socialista: de Griñán a Chaves, pasando por Escuredo... No, no, Zarrías creo que no va.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents