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Educación

Cada vez más mujeres en el campo cordobés: las estudiantes de FP en ganadería reivindican su papel en el sector

Estas mujeres se forman para trabajar en un ámbito históricamente masculino, donde la experiencia y la formación dual están impulsando cambios en la percepción del trabajo agrario

Isabel Guzmán, alumna del ciclo de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal en el IES Los Pedroches.

Isabel Guzmán, alumna del ciclo de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal en el IES Los Pedroches. / CÓRDOBA

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

Córdoba

Los ciclos formativos vinculados a la ganadería y sanidad animal reflejan una presencia femenina desigual según el nivel. El jefe del Área de Formación Profesional del IES Los Pedroches de Pozoblanco, José Carlos Molina Ortega, explica que mientras en el grado básico y medio predominan los hombres, en el grado superior la tendencia se invierte, con mayoría de mujeres. La principal razón, señala, es que este itinerario se utiliza como vía de acceso a la universidad, especialmente a Veterinaria, más que como una salida directa al mercado laboral.

Pese a tratarse de un ámbito tradicionalmente masculinizado y físicamente exigente -con tareas como ordeñar a primera hora, trabajar en explotaciones o asistir partos-, el profesorado subraya que no existen diferencias en el desempeño y que las empresas valoran por igual a hombres y mujeres durante las prácticas, con algunas tareas donde incluso las mujeres son mejor valoradas, como los partos.

Isabel Guzmán, de Cardeña: "Es una oportunidad muy buena"

Entre el alumnado, Isabel Guzmán, de 19 años y natural de Cardeña, encontró en este ciclo una alternativa tras no alcanzar la nota para acceder a Veterinaria, pero ahora valora que «es una oportunidad muy buena», sobre todo por las prácticas, que actualmente realiza con un veterinario de campo, donde ejerce como ayudante. «Hago lo mismo que él. Es una experiencia increíble», señala.

Criada en el entorno rural, Isabel asegura que nunca le ha sorprendido la dureza del trabajo, aunque sí reconoce haber percibido prejuicios. «Hay gente que piensa que las mujeres no pueden trabajar en el campo», pero en su opinión, las mujeres pueden desempeñar estas tareas «igual o mejor» porque «el campo está hecho para quien vale, sea hombre o mujer».

Yasmín Arze, malagueña: "Al final demuestras que puedes hacer lo mismo"

Una experiencia similar relata Yasmín Arze, malagueña de 20 años, que llegó al ciclo en Pozoblanco tras no poder acceder a la carrera. En sus prácticas, reconoce, ha tenido que enfrentarse a ciertos prejuicios: «A veces me apartaban porque decían que era peligroso o que no iba a poder, pero yo insistía. Al final demuestras que puedes hacer lo mismo», relata, reivindicando la experiencia práctica como una de las principales fortalezas de esta formación: «Nunca pensé hacer un ciclo, pero me lo recomendaron y ahora veo que ha sido una buena decisión», explica.

Yasmín Arze, malagueña de 20 años, que llegó al ciclo en Pozoblanco tras no poder acceder a la carrera.

Yasmín Arze, malagueña de 20 años, que llegó al ciclo en Pozoblanco tras no poder acceder a la carrera. / CÓRDOBA

María Luna Sánchez: "Estoy aquí para quitarme esa espinita"

Por su parte, María Luna Sánchez representa otra realidad dentro de estos ciclos. Con 46 años, compagina su formación con su vida personal tras haber trabajado durante años y criado a una hija que ahora tiene 12 años. «Cuando era joven quise estudiar Veterinaria, pero no pude. Ahora estoy aquí para quitarme esa espinita», explica. Tras pasar por el Grado Medio, actualmente cursa el Superior y acumula experiencias en distintos ámbitos, desde vaquerizas hasta cebaderos o doma de caballos.

María Luna

María Luna cursa Ganadería y acumula experiencias en distintos ámbitos. / CÓRDOBA

Aunque reconoce que al principio puede resultar difícil volver a estudiar, especialmente rodeada de alumnado más joven, insiste en que «nunca es tarde». También defiende que las mujeres pueden desempeñar este trabajo « igual o mejor que un hombre», no por fuerza física sino por inteligencia, como ella misma subraya: « Las mujeres podemos hacer el mismo trabajo o mejor sin emplear la fuerza, sino la inteligencia».

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