Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Historia

El parking de una discoteca en Córdoba que guarda un secreto de hace 2.000 años

En los bajos de un conocido local de ocio nocturno se conservan restos de un antiguo molino romano que producía aceite para la Antigua Roma

Vista de la Mezquita-Catedral y el Puente Romano de Córdoba de noche.

Vista de la Mezquita-Catedral y el Puente Romano de Córdoba de noche. / Manuel Murillo

Salir de fiesta y pasar, sin saberlo, junto a restos con más 1.800 años de historia probablemente solo sea posible en Córdoba.

Bajo el aparcamiento de un conocido local de ocio nocturno se conservan restos arqueológicos que cuentan la historia romana de la capital. Donde hoy hay coches, música y luces, hubo hace siglos una actividad mucho más silenciosa, pero clave para la economía del imperio.

Zona de talleres y almacenes

En torno al siglo II d.C., en la zona de la Ribera se concentraban talleres, almacenes y pequeños negocios. La ubicación no era casual. Desde aquí resultaba más fácil mover mercancías y conectar con otras rutas comerciales.

Aparcamiento del Sojo Ribera.

Restos romanos en el aparcamiento del Sojo Ribera. / A.J. GONZÁLEZ

Entre esas actividades destacaba una especialmente importante: la producción de aceite de oliva. La antigua Bética romana fue uno de los grandes centros productores del Imperio Romano, y Córdoba desempeñó un papel destacado.

Las huellas del pasado

Esta es la razón por la que en el subsuelo del aparcamiento anexo al Sojo Ribera se conservan huellas claras de ese pasado, con estructuras que formaban parte de un molino o instalación dedicada a procesar y almacenar aceite.

Lo más llamativo es que esos restos no han desaparecido ni están ocultos en un museo. Siguen allí, integrados en el propio aparcamiento y conviviendo hoy con un uso completamente distinto del espacio.

Como este, existen otros muchos casos de lugares insólitos que conservan las huellas de la historia de Córdoba, como el Eurostars Conquistador. Bajo el trazado actual de la capital sobreviven fragmentos de la Córdoba romana, que en ocasiones emergen en los lugares más inesperados. La sorpresa es inevitable.

Tracking Pixel Contents