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Salud

Expertos alertan sobre los posibles efectos secundarios del Ozempic y reivindican su uso solo con control médico

La patente de la semaglutida ha caducado en países como India, China o Brasil, pero en España habrá que esperar hasta 2030 para apreciar un abaratamiento del medicamento

Concepción Muñoz, especialista en Endocrinología y Nutrición del hospital Reina Sofía.

Chencho Martínez

M.J. Raya

M.J. Raya

La patente de la semaglutida, el principio activo del medicamento más conocido por su uso para el tratamiento de la obesidad y de la diabetes tipo 2 en los últimos años, el Ozempic, ha empezado a caducar en varios mercados internacionales en las últimas semanas, entre ellos en los de varios países superpoblados como son India, China, Brasil, Canadá, Sudáfrica, Turquía o México, provocando que en dichas naciones exista desde ya la posibilidad de producir este famoso fármaco de forma genérica y a un precio más asequible al que el medicamento ha venido teniendo.

Sin embargo, en España la patente de la semaglutida aún no ha caducado, aclara la doctora Concepción Muñoz, especialista en Endocrinología y Nutrición del hospital universitario Reina Sofía, por lo que en la nación española se tendrá que seguir abonando este requisito hasta el año 2030 y no se podrá notar hasta ese momento un abaratamiento del medicamento, al no poder comercializarse como genérico y sin el nombre comercial.

Imagen de recurso de Ozempic en una farmacia

Imagen de recurso de Ozempic en una farmacia / LUDA Partners

Esta especialista precisa que el principio activo semaglutida tiene dos presentaciones comerciales, Ozempic, que requiere de receta médica y se indica en España a pacientes con diabetes tipo 2, aunque también se usa con fines adelgazantes en el tratamiento de la obesidad, pero sin financiación de la sanidad pública, y Wegovy, recetado a pacientes sin diabetes tipo 2 para el tratamiento de la obesidad. «El Ozempìc se ha estado prescribiendo de forma privada en los últimos años a pacientes no diabéticos con fines de pérdida de peso y eso fue lo que provocó tanto desabastecimiento en las farmacias y que los diabéticos se quedaran sin este medicamento».

Posibles beneficiarios

En cuanto a los requisitos para poder acceder a estos medicamentos, Muñoz señala que los pacientes con obesidad que pueden hacer uso de Ozempic o Wegovy con fines de pérdida de peso supervisados por un médico deben presentar un índice de masa corporal (IMC) superior o igual a 30 y, en cuanto al sexo no existirían diferencias, aunque respecto a la edad, suelen tener más de 35 o 40 años, que es la franja en la que suele aparecer esta enfermedad asociada al exceso de peso.

Wegovy (semaglutida), un fármaco para el control de peso

Wegovy (semaglutida), fármaco para el control de peso. / Novo Nordisk

El tiempo que hay que tomar estos medicamentos con fines de pérdida de peso oscila entre los 4 y 6 meses para alcanzar una pérdida de entre el 5% y el 10% del peso total, en algunos casos hasta el 15%, detalla, y a partir de ahí se produce un seguimiento más individualizado, aunque algunos pacientes deben continuar después de los 6 meses.

Sobre los posibles riesgos de Ozempic y de Wegovy, Concepción Muñoz responde que no existen contraindicaciones absolutas para tomarlos, pero si pueden surgir efectos secundarios que se pueden agravar en algunos pacientes y tener consecuencias. Por ello, esta experta insiste en la importancia de tomar estos fármacos bajo supervisión médica y acompañado de un estilo de vida saludable: dieta mediterránea y actividad física adecuada a cada paciente.

Supervisión médica

«No podemos confundir la existencia de consecuencias negativas con posibles efectos secundarios derivados del mecanismo de acción del fármaco. Por eso, es importante el uso de estos medicamentos bajo supervisión médica para distinguir entre contraindicaciones y efectos secundarios esperables. Un ejemplo habitual son las náuseas o la sensación de plenitud durante el inicio de la toma del fármaco, que en ocasiones conduce al abandono temprano del medicamento, si el paciente no está correctamente valorado y asesorado, cerrando una posible vía de tratamiento de la obesidad de forma errónea», expone Muñoz.

La doctora Concepción Muñoz, con una paciente en una consulta del hospital Reina Sofía.

La doctora Concepción Muñoz, con una paciente en una consulta del hospital Reina Sofía. / chencho

«El único efecto secundario grave destacado hasta el momento asociado a la semaglutida fue la alerta emitida por la EMA (Agencia Europea del Medicamento) el 27 de junio de 2025 de riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NOIANA) en pacientes tratados con este principio activo, a raíz de un estudio publicado en la revista ‘Diabetes Obesity and Metabolism’ en 2025, con población noruega y danesa. La conclusión principal fue que la semaglutida podría duplicar el riesgo de esta neuropatía, pero el evento es muy raro (unos 2–3 casos por cada 10.000 pacientes-año), y por tanto no se contraindica su uso, aunque sí se advierte de la vigilancia», remarca.

Otros efectos secundarios

En relación a otros efectos secundarios, esta endocrinóloga destaca que los menos frecuentes, pero no por ello menos importantes, son los digestivos, ya que estos fármacos retrasan el vaciamiento gástrico y pueden empeorar síntomas de reflujo gastroesofágico y generar digestiones pesadas, así como ocasionar un posible empeoramiento de la gastroparesia. Respecto a la vesícula biliar, pueden ocasionar mayor riesgo de colelitiasis por cálculos ya existentes, que probablemente permanecían asintomáticos, así como inflamación de la vesícula. El páncreas también puede verse afectado, añade Concepción Muñoz, aunque el riesgo de pancreatitis es bajo, pero si se presenta un dolor abdominal fuerte y persistente es mejor consultar de forma urgente.

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Muñoz subraya que estos efectos secundarios se acentúan cuando la adherencia al patrón de dieta mediterránea, basado en verduras, frutas, legumbres y consumo de proteínas de la carne, pescado y huevo es bajo, pero, por lo contrario, el paciente que ha estado siendo tratado con semaglutida se pasa comiendo grasas saturadas o azúcares.

Esta especialista en Endocrinología y Nutrición del Reina Sofía recuerda que la obesidad es una enfermedad crónica y recidivante (que tras un periodo de mejoría puede volver a aparecer). Por eso, «debe llegar un momento en que haya que suspender la toma de estos medicamentos que ayudan a quitar el apetito y aprender a comer bien y a hacer ejercicio para mantener el peso que se ha conseguido tras adelgazar con la medicación», concluye.

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