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Ayuntamiento de Córdoba

La unidad de Caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años: retos y necesidades para el futuro

La unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años con la necesidad de ampliar el servicio y con vistas a celebrar su aniversario con actividades y actos. Diez caballos, ocho agentes, un oficial y un intendente forman el dispositivo. Así es su día a día

La unidad de caballería de Córdoba cumple 150 años

Manuel Murillo

Irina Marzo

Irina Marzo

CÓRDOBA

La unidad de Caballería de la Policía Local de Córdoba, la más antigua de España y reubicada en las Huertas de Caballerizas desde 2006, cumple 150 años con necesidad de revitalizar el servicio y mejorar algunas infraestructuras. En la actualidad, cuenta con 10 caballos de pura sangre española, ocho policías, un oficial y un intendente-jefe, Enrique Luque, a tiempo parcial. «En mayo se solicitó el aumento a 13 personas, porque la demanda de los servicios a caballo está teniendo un incremento terrible y cada vez es mayor la necesidad de que los policías locales se impliquen en cuestiones de seguridad ciudadana», explica el responsable.

«Nuestro objetivo es tener 13 policías y 13 caballos, porque tenemos un serio problema en esta cuadra con una media de edad de más de 18 años», cuando la recomendación es que a los 20 años los equinos se retiren del servicio. «Nuestros caballos mueren con nosotros, son parte de nosotros. De hecho -dice Enrique Luque mientras apunta a varias placas con nombres y fechas expuestas en las dependencias policiales-, esos son algunos de los caballos que han fallecido en nuestros 150 años de historia y que nos han dejado huella por su temperamento, carácter, emoción o por lo que han transmitido».

Unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba.

Unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba. / RAMÓN AZAÑÓN

La de Córdoba fue la primera unidad de caballería en España en recibir en el año 2024 la corbata de la Real Orden de Caballeros de San Cristóbal, que se fundó en el año 1903, y que ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil tienen. Parte de sus 150 años de legado pueden conocerse en el pequeño museo que tienen en las Huertas de Caballerizas, donde se repasa esa evolución con fotografías, reconocimientos, guarnicionería histórica y uniformes. «Ha evolucionado muchísimo el concepto de protección en materia de trabajo caballar; antes se iba con gorra, corbata y camisa y ahora no se sube nadie sin el casco de protección», explica.

Además de las capacidades que se le exigen a cualquier policía, los agentes de esta unidad tienen que tener formación en equitación y habilidad para comunicarse con los caballos. «Todo eso implica ya necesariamente una vocación sobresaliente que tiene que venir acompañada de entrega, sacrificio, disponibilidad, lealtad a la institución y un compañerismo férreo», dice Luque, que, además de la exigencia física, subraya la necesidad de que estos policías trabajen aspectos más emocionales. «Por una razón: aquí cuando se nos muere un caballo nos tiramos dos semanas hechos polvo. Lucano se nos murió en enero y no hemos tenido aún la valentía de ponerle la placa. Era un caballaco, noble, grande, tranquilo, el caballo que mejor hacía los toros. Lo veías salir a a la plaza y se te saltaban las lágrimas», recuerda el intendente.

Funciones de la unidad de caballería

La unidad de Caballería de Córdoba tiene tres funciones básicas: prevención y mantenimiento de la seguridad ciudadana (por zonas donde habitualmente no pasan patrullas policiales como la Vega del Guadalquivir o las callejuelas de la Mezquita-Catedral), una función institucional de representatividad y tareas de orden público o de control de masas. «Un policía a caballo vale por diez. Tiene una presencia y una visibilidad superior de todo lo que ocurre, y es más versátil», comenta el jefe.

Así, aunque las tareas más vistosas de estos agentes sean las institucionales, servicios en los que los agentes se visten de gala e incluyen las labores de alguacilillo en las corridas de toros (Córdoba es la única ciudad que mantiene ese servicio con policías, incluso Sevilla lo tiene contratado), cada vez son más las colaboraciones en materia de seguridad ciudadana que hacen con Policía Nacional. «Rebajas exponencialmente la lesionología policial, porque un jinete a caballo no va a tener ningún problema y evita el cuerpo a cuerpo con otras personas. Un policía a caballo, solo con girar, automáticamente provoca el desplazamiento de 15 o 20 personas por una cuestión de autodefensa», explica el intendente. «Esa es la finalidad: que seamos capaces de mantener esa distancia con la muchedumbre y que al mismo tiempo no genere ningún desperfecto en los bienes, ni tampoco genere lesiones en las personas».

La unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años

Enrique Luque, jefe de la unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba. / Manuel Murillo

El día a día de la unidad equina de Córdoba incluye labores de prevención y patrullaje, así como de mantenimiento de la cuadra (en colaboración con la asociación Córdoba Ecuestre) y ejercicios de entrenamiento equino cuando corresponde. Para ello, en Caballerizas tienen todas las instalaciones que necesitan: una pista, un caminador para ejercitar a los caballos y maquinaria para recoger y compostar sus excrementos.

Los caballos que trabajan con la policía tienen que ser muy equilibrados y de pura raza española por la nobleza y la capacidad que tienen de entregarse. «El caballo español es un caballo de gran corazón, un caballo de trabajo, con facilidades en la doma, un caballo que se entrega y que, desde el punto de vista de la de la morfología, tiene una alzada prominente», indica.

Entrenamiento equino

Parte del entrenamiento consiste en habituarlos a la presencia constante de personas (para ello las visitas escolares funcionan de maravilla y solo el año pasado tuvieron más de 300) y a cambiar de jinete. «Cuando yo llegué aquí en el año 2021 como jefe de la unidad, solamente montaban personas concretas caballos concretos, pero automáticamente cambié el rumbo de aquello, porque los caballos tienen cólicos, impactaciones, problemas de crines, de cascos, cuartos, dermatitis y un caballo de la policía no puede salir ni con el más mínimo arañazo a la calle, jamás. Tiene que ir en perfecto estado de limpieza y de salud, por una cuestión no solamente de bienestar animal, sino porque somos los garantes de nuestros propios animales y de su salud», afirma.

La unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años

La unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años / Manuel Murillo

Para potenciar el equilibrio de sus compañeros de cuatro patas trabajan de manera periódica con estímulos como humo, ruido y obstáculos similares a los que podrían encontrarse, por ejemplo, en una aglomeración deportiva con hinchadas de equipos de fútbol o en peleas multitudinarias en la Feria. «Para que un caballo pase por una columna de humo tiene que conocerla y tiene que sentir la absoluta entrega de su jinete y la confianza en él para que el caballo, sin tener capacidad de ver lo que hay delante, vaya seguro, porque ya conoce ese estímulo», explica. «Nosotros trabajamos con todos los caballos para que todos salgan a la calle sabiendo que se van a encontrar un camión de Sadeco, una barredora o hasta un autobús de Aucorsa que pasa a 40 km por hora y el caballo ni se inmuta», añade.

No hay mal caballo, sino mal jinete

En cualquier caso, y aunque una máxima en el sector es que no hay malos caballos, sino malos jinetes, hay que recordar que todos los animales tienen sus propios instintos y emociones. «Si el caballo quiere descontrolarse por mucha doma que tenga, si le viene un estímulo externo o le pones un helicóptero a 5 metros de altura, el caballo no se va a quedar quieto, porque lo entiende como una agresión». explica. Los equinos no tienen mecanismos de defensa, solo se defienden huyendo y son tremendamente curiosos, por lo que en muchas ocasiones se sienten indefensos. En este sentido, señala que «la gente cree que son animales potentes, fuertes, feroces incluso, pero lo cierto es solo se defienden corriendo».

La unidad de caballería de la Policía Local de Córdoba cumple 150 años

Visita escolar, en las Huertas de Caballerizas. / Manuel Murillo

Aunque por ahora todos los caballos de la Policía Local de Córdoba son machos se estudia la incorporación de yeguas, como ha hecho ya la Policía Nacional (ni la Guardia Civil, ni la Casa Real las han incorporado aún) venciendo las reticencias de su presencia en el servicio policial. «Estamos valorando seriamente la opción de hacer un convenio de colaboración con Yeguada Militar para que nos nutran de caballos durante un periodo de 3 años y que sean eventualmente yeguas», explica Enrique Luque, para quien a corto plazo lo más importante es celebrar los 150 años de vida de la unidad de caballería de la Policía Local a la altura de su historia.

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