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Economía

Filipinas e Indonesia: la joyería cordobesa busca nuevos mercados ante el tobogán del precio del oro

Córdoba se propone promocionar el consumo del oro de 9 quilates mientras asiste con incertidumbre a las subidas y bajadas del precio del metal

Escaparate de una joyería cordobesa donde también se compra oro.

Escaparate de una joyería cordobesa donde también se compra oro. / Pablo Cabrera

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

La joyería cordobesa está viviendo uno de los momentos de mayor incertidumbre de las últimas décadas. Los conflictos internacionales son la principal causa de las oscilaciones del precio del oro, un valor refugio que en el convulso escenario actual, desde la guerra de Gaza a Venezuela, Groenlandia o Irán, ha atraído a miles de inversores, disparando su cotización. El sector joyero está viviendo esta situación de cambio "con muchísima incertidumbre", ya que, según Isidoro García Escribano, presidente de la Asociación de Joyeros San Eloy de Córdoba, "nunca se habían visto oscilaciones tan tremendas".

Si en enero de 2024 el oro se cotizaba a 60.000 euros el kilogramo y en enero de 2025 estaba en 81.000 euros, a principios de 2026, antes de que estallara la guerra en Irán alcanzaba los 146.000 euros el kilo. Lo curioso es que, lejos de mantenerse el alza continuado en el precio como cabría suponer, en las últimas semanas se ha producido un giro inesperado y el valor ha empezado a caer, un descenso "excesivamente brusco que ha hecho que en tres o cuatro días baje 25.000 euros, lo que lo mantiene aún muy lejos del valor de enero de 2024, pero acentúa la inestabilidad". En su opinión, "nadie preveía que después de estallar el conflicto en Irán el precio pudiera bajar y que los mercados volvieran a confiar en el dólar".

Cuando el precio del oro sube bruscamente, la producción joyera se frena automáticamente en Córdoba, ya que, según García Escribano, "el perfil de nuestros clientes es el de clase media a la que afecta directamente la inflación". A esto se une el impacto en las exportaciones, en destinos afectados por la guerra como Arabia Saudí y países del entorno, y el descenso del consumo interno por la caída de las visitas turísticas.

9 quilates y otros mercados internacionales

Llegados a este punto, la joyería cordobesa se ha propuesto buscar nuevas salidas a la crisis. Para ello, se ha enfocado en dos estrategias. Por un lado, abrirse a nuevos mercados y, por otro, apostar por el oro de 9 quilates, que tiene un menor coste de producción. "Córdoba lleva tiempo fabricando en 9 kilates para mercados como el francés, donde es más popular". En España, hay algunas marcas que se han sumado a este producto, aunque en Córdoba, del total de la producción apenas representa entre un 15% y un 20% del total. Así, la asociación está preparando una campaña para impulsar el consumo del 9 quilates como alternativa al de 18 quilates. "El lema de la campaña será algo así como: oro auténtico sin pagar más", comenta, "puede ser una salida para sostener la producción de la industria y mantener los puestos de trabajo si conseguimos que la demanda aumente".

Asimismo, la asociación está trabajando con la Agencia Trade de la Junta de Andalucía para abrir nuevos mercados: "En los próximos meses habrá una misión directa en Filipinas e Indonesia, donde creemos que nuestra joyería puede funcionar muy bien y ya hay 30 empresas interesadas en probar". Actualmente, el principal cliente de la joyería cordobesa es Francia, que representa el 27% del total.

Las empresas están intentando evitar a toda costa los despidos "porque se trata de mano de obra muy especializada que no debería perderse, ya que cuando la crisis remita los vamos a necesitar". El presidente del Parque Joyero de Córdoba, Rafael Ruiz, coincide en que el sector "está intentando adaptarse a la situación como puede, ajustando los precios a diario".

Con el oro ocurre igual que con la gasolina, "nuestros precios varían en función del precio al que hemos comprado el oro, pero está cambiando a tal velocidad que las bajadas tardan en repercutirse porque se está produciendo con material que se compró más caro o al revés". Según Ruiz, "ahora más que nunca, los joyeros estamos aplicando criterios financieros". Sobre los empleos, coincide en que "la producción ha caído y aunque 2025 acabó bien, 2026 ha empezado con un trimestre de bajada que no sabemos cómo va a evolucionar". Así, "las empresas están aguantando sin realizar despidos, pero si esto se mantiene mucho tiempo, no sabemos lo que puede pasar".

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