Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ocio al aire libre

Senderismo en Córdoba: una ruta desde la antigua mansión de Abderramán I hasta el Balcón del Mundo

Este itinerario de nueve kilómetros recompensa al senderista con naturaleza, increíbles vistas y otras curiosidades

Vista de Córdoba desde el Balcón del Mundo.

Vista de Córdoba desde el Balcón del Mundo. / A.J. González

Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

Partiendo del lugar donde el califa Abderramán I tuvo su mansión campestre, una de las rutas más populares del entorno de Córdoba conduce a los aventureros hasta el Balcón del Mundo. Ambos extremos parecen increíbles, pero entre medias hay un camino de nueve kilómetros donde la riqueza natural de la sierra se entrega a quien la busca.

El recorrido es exigente, una subida que pone a prueba las piernas y convierte esta ruta circular en ocho en una de las más completas. El esfuerzo es recompensado con naturaleza, increíbles vistas y otras curiosidades. Aunque el mayor premio es llegar a un destino mágico en Sierra Morena.

Córdoba camina por su cinturón verde

Tres chicas suben a Las Ermitas. / Manuel Murillo

Del jardín omeya al monte

El punto de partida es el parador nacional de la Arruzafa, enclave que antaño fue una residencia campestre de Abderramán I, rodeada de jardines. En uno de sus laterales arranca un camino sombreado por grandes ailantos y cipreses. Un panel informativo marca el inicio.

Pronto nos adentramos en El Patriarca, un espacio de gran valor ecológico donde el monte mediterráneo se muestra con fuerza: matagallos, jara blanca, retama, esparraguera, lentisco o coscoja acompañan a encinas, algarrobos y acebuches de notable porte. Conejos y perdices son habituales en este entorno.

Un senderista camina por la nueva conexión de El Patriarca.

Un senderista camina por El Patriarca. / A. J. González

El terreno calizo revela otro atractivo. No es raro encontrar fósiles de moluscos, testimonio de un pasado marino que sorprende en plena sierra. El recorrido por el paraje culmina en una subida paralela al arroyo del Patriarca, un lugar idóneo para descansar y admirar las vistas.

La Cuesta del Reventón y su leyenda

El tramo más duro llega tras cruzar el arroyo del Patriarca. La subida culmina en la famosa Cuesta del Reventón, uno de los caminos históricos de acceso a la sierra. Este sendero es frecuentado los fines de semana por aficionados al senderismo, ciclistas e, incluso, jinetes.

Como curiosidad, su nombre está ligado a una anécdota protagonizada por Alfonso XIII: cuentan que a comienzos del siglo XX uno de los caballos de su carruaje "reventó" por el esfuerzo al subir hacia Las Ermitas.

La "nueva" cuesta del Reventón

Un senderista descansa mientras un ciclista sube la Cuesta del Reventón. / Manuel Murillo

El sendero desemboca 900 metros después en la carretera CO-3314, punto donde comienza el Vía Crucis y desde el que se obtiene una de las panorámicas más amplias de Córdoba con la ciudad, la campiña, las subbéticas e incluso, en días muy despejados, Sierra Nevada en el horizonte.

Las Ermitas y el Desierto de Belén

Desde la Fuente de Las Ermitas o de Los Pobres podemos optar por iniciar el descenso o continuar hasta el conjunto de Las Ermitas. Fundado en 1699, el complejo está formado por 13 ermitas, la Iglesia de Nuestra Señora de Belén y una gran escultura del Sagrado Corazón de Jesús visible desde la capital cuando cae la noche. El llamado Balcón del Mundo ofrece una panorámica espectacular desde el Cerro de la Cárcel, catalogado como yacimiento de interés científico por su abundante registro fósil.

Las Ermitas de Córdoba.

Las Ermitas de Córdoba. / A. J. González

Cabe añadir que Las Ermitas son conocidas también como Desierto de Belén por la soledad y la calma que reina en esta zona y que históricamente han buscado los ermitaños.

Regreso por la Cuesta de Los Pobres

El descenso se realiza por la Cuesta de Los Pobres, paralela al arroyo de Valdegrajas. Es un tramo pedregoso y técnico, especialmente para ciclistas, que requiere precaución.

Más abajo volvemos a enlazar con la Cuesta del Reventón y continuamos descendiendo hasta la zona urbanizada de la carretera de Las Ermitas, que nos devuelve al punto de partida tras unos dos kilómetros.

Tracking Pixel Contents