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Crónica

Entorrijados

El incienso cofrade se confunde con los nervios de los políticos en una Semana Santa que vuelve a tener buqué electoral.

Misa virgen de los Dolores el viernes de Dolores

Misa virgen de los Dolores el viernes de Dolores / Manuel Murillo

Irina Marzo

Irina Marzo

Que la Semana Santa sea un periodo de recogimiento y fe no ha sido óbice nunca en este país para que de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección se hayan vivido acontecimientos políticos de primer nivel y no precisamente bajo los faldones de un paso. Un poner: la legalización del Partido Comunista de España fue un Sábado Santo del año 77. Las semanas santas tampoco han estado ajenas a los periodos electorales, que se han convocado cuando tocaba o cuando más convenía al convocante de turno: Pedro Sánchez, por ejemplo, llamó a rebato el 28 de abril de 2019 y la campaña comenzó un Viernes de Dolores, y Juanma Moreno deshojó la margarita de un adelanto electoral en 2022 en la mismísima plaza de Capuchinos, mientras los feligreses hacían cola para entrar en San Jacinto.

El anuncio del presidente andaluz llamando de nuevo a las urnas el próximo 17 de mayo también impregna este año el ambiente cofrade de la comunidad andaluza. No hubo más que acercarse el viernes a Capuchinos para olfatear la mezcla de incienso, claveles blancos y nerviosismo que exudaban los políticos cordobeses. Los de las derechas, se entiende, ya que a los de izquierdas no se les vio por allí.

Como decimos, los populares fueron en pandilla a la primera misa que daba el obispo, Jesús Fernández, en los Dolores, y salieron de la iglesia en formación de melé por lo que pudiera ocurrir. «¿Han venido todos? Todos, desde el nieto (por José Antonio) hasta el abuelo (por Salvador Fuentes)», bromeaba un amigo junto al Cristo de los Faroles viendo pasar a los del Partido Popular.

El alcalde, que ha hecho más kilómetros esta semana que el baúl de la Piquer (incluido un acto de promoción turística de Córdoba en Madrid: Ven a Andalucía, quédate en Córdoba rezaba el eslogan), deseó un feliz procesionar a los nazarenos cordobeses y pronosticó un tiempo anticiclónico que permitirá celebrar una Semana Santa «en plenitud», pese al parón del AVE de Málaga. Se nota que el regidor ha estado estos días con Minerva Piquero, otrora chica del tiempo y presentadora del acto promocional celebrado en los madriles.

Jesús Aguirre tiró de humor cofrade diciendo que este año va a salir hasta la hermandad de Ánimas. Y en medio del remolino estaban colocados el presidente popular, Adolfo Molina, y el secretario general del PP-A, Antonio Repullo, que ya están afilando el lápiz para el sudoku de las listas. Tú sí, tú no, tú sí, tú no. Y en cremallera. En esta formación política, que sale a conservar la mayoría absoluta con el permiso de Vox, no tienen problemas para colocarlos a todos (tienen muchos puestos a repartir en la administración, pero será interesante ver a quiénes ponen en la candidatura del Parlamento andaluz y quiénes se reservan para las municipales.

La presidenta de Vox en Córdoba, Paula Badanelli, también empezó la Semana Santa en los Dolores y con un susto incluido a la salida de misa. La concejala no daba crédito a que entre la multitud estuviera, ramo de flores en mano, el mismísimo Alvise Pérez. El eurodiputado, que pelea con los de Vox por los votos de la extremaderecha, vino a Córdoba a rezarle a la virgen, a la que al parecer le profesa mucha devoción... la que no tuvo con los feligreses que guardaban religiosamente la cola para entrar. A todos ellos, desde luego, se les acabó la fiesta, porque Alvise se coló de todos ellos.

Aunque no fueron al Viernes de Dolores, también están de penitencia en las filas socialistas, donde la escasa maniobra que les dan los sondeos les obligan no ya a elaborar una lista, sino a acometer una operación quirúrgica de máxima precisión. Y aquí la cremallera, sí que aprieta, ¿verdad Rafi Crespín? En la izquierda a la izquierda del PSOE siguen con las cábalas y leyendo los posos del café, con dudas sobre si ir solos o más solos todavía.

Más allá de la escena cofrade-electoral, apuntar las consecuencias que está teniendo la teoría del caos (el aleteo de una mariposa en una parte del mundo puede desencadenar un huracán en el otro extremo) en el espectro digital. El jueves se cayeron los sistemas de la Junta y la sede electrónica del Ayuntamiento arrastrados por incidencias en la Oficina de Registro Virtual (ORVE), que depende del Ministerio para la Transformación Digital, y la consecuencia fue la saturación de la oficina municipal de Gran Capitán, que lució colas en competencia con las que se salta Alvise. Lo mejor será entorrijarse hasta que pase la temporada de caza.

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