Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Semana Santa 2026 en Córdoba

Las tabernas de Córdoba donde se respira Semana Santa durante los 365 días del año

La Pasión en la capital no empieza con el primer nazareno en la calle ni termina el Domingo de Resurrección, se vive mucho antes y estos seis rincones son la prueba

Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

En Córdoba, la Semana Santa no empieza con el primer nazareno en la calle ni termina con el Domingo de Resurrección. Se vive mucho antes. Se palpa en las conversaciones, en el olor a incienso. A medida que se acerca la Pasión, este año del 29 de marzo al 5 de abril, hay lugares donde el ambiente cofrade se intensifica, pero que en realidad nunca dejan de latir al compás de una marcha procesional.

Son tabernas donde los cofrades hacen piña, donde se presentan carteles, se comentan anécdotas y se debate sobre pasos, cuadrillas y estrenos. Pero no durante la Semana Santa. Ni siquiera durante la Cuaresma, sino los 365 días del año.

Tradición, tapeo y fervor

En pleno corazón de la ciudad, junto al Templo Romano, se encuentra La Revirá. Este establecimiento ha sabido convertir lo cotidiano en una experiencia cofrade: molletes y guisos que llegan a la mesa sobre pequeñas parihuelas, como si de un ensayo de costaleros se tratara. Su amplia variedad de molletes y su ambientación lo convierten en parada obligatoria.

La bendita locura.

La bendita locura. / Víctor Castro

Junto a la iglesia de San Pablo, La Venia, una taberna relativamente joven de alma vieja, reúne a habituales del mundo cofrade en torno a sus montaditos, sus diferentes platos o sus populares albóndigas de choco. Aquí, como en La Revirá, la conversación fluye entre tapas y devoción compartida.

Plenamente integrado en este mapa sentimental está La Bendita Locura. Su ubicación, estratégica para el tránsito cofrade, la sitúa cerca de enclaves importantes como Capuchinos, San Andrés o Las Tendillas. Durante la Cuaresma, su carta se adapta con propuestas especiales. El resto del año, su clientela se reúne, sin desdeñar su variada carta, en torno a los peroles, una oferta pensada para compartir algo más que comida.

Esencia de barrio

En la avenida de las Ollerías, frente a la iglesia de San Cayetano, se ubica El Rincón del Capataz, otro clásico entre las tabernas cofrades. La cercanía con la sede de Jesús Caído lo hace especialmente significativo en estas fechas.

El rincón del capataz.

El rincón del capataz. / Víctor Castro

Desde 1988, La Sacristía es otro punto de encuentro que mantiene viva la esencia de la taberna tradicional. En el barrio de Santa Marina, muy cerca de la hermandad del Resucitado, ofrece guisos “de la abuela”, potajes, papas con choco o incluso marmitako. Un lugar para detenerse, donde la Semana Santa forma parte del día a día.

Por su parte, El Madero es escenario por excelencia de tertulias cofrades. Aquí, más que a comer, se viene a hablar, a debatir y a sentir. Es uno de esos espacios donde la pasión se transmite de boca en boca.

Mucho más que bares

Durante estas semanas, todas estas tabernas se convierten en auténticos cuarteles generales del mundo cofrade cordobés. Pero lo cierto es que su esencia no depende del calendario. La Semana Santa se vive en ellas todo el año.

En Córdoba, la devoción no entiende de fechas. Solo necesita una mesa, una tapa, una cerveza… y alguien con quien compartirla. Y estos lugares han sabido dar cabida a esa tradición, que vivirá su máxima expresión en las próximas semanas.

Tracking Pixel Contents