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Vivienda

Vivir en solitario, casi un privilegio: los cordobeses dedican más del 33% de su sueldo al alquiler

El precio medio de un piso de 90 metros cuadrados roza los 850 euros en Córdoba y en ciudades como Madrid o Barcelona los salarios se igualan con los precios de la vivienda

Un cartel que anuncia una vivienda en alquiler.

Un cartel que anuncia una vivienda en alquiler. / Ricardo Rubio - Europa Press / Europa Press

Cristina Ramírez

Cristina Ramírez

Córdoba

Los precios del alquiler y, en concreto, el porcentaje de salario que se dedica a pagar la renta pone una vez más en evidencia que el mercado es insostenible. Los cordobeses que viven de alquiler dedican, de media, un 33,4% de su salario bruto al pago de su vivienda alquilada, según un análisis del portal inmobiliario pisos.com. Con estas cifras, Córdoba no sale muy mal parada en comparación con otras capitales y el panorama es exponencialmente peor a nivel nacional: los españoles dedican ya más de la mitad de su sueldo al pago del alquiler y en las grandes ciudades la cifra asciende al 100%. Estos datos no solo demuestran la dificultad para pagar una vivienda, sino un reto mayor: vivir solo es cada vez más complicado. Es decir, la convivencia en pareja o los pisos compartidos son una opción obligada para un gran porcentaje de población.

Según los datos de pisos.com, el precio medio de una vivienda de alquiler de 90 metros cuadrados se sitúa en 844,50 euros en Córdoba capital, un importe que obliga a los cordobeses a dedicar más de un tercio de su sueldo al pago de la renta. Las cifras son alarmantes en ciudades como Madrid y Barcelona, donde los residentes dedican el 100% de su nómina a la vivienda.

Para este estudio, el portal inmobiliario ha tomado como referencia el salario bruto medio nacional, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al cuarto trimestre de 2025: 2.531,04 euros mensuales, y los precios medios del alquiler residencial en cada una de las capitales de provincia españolas. Un dato que, conviene subrayarlo, ya de por sí es elevado, pero que en realidad infravalora el verdadero esfuerzo económico de los arrendatarios. El salario de referencia es bruto, es decir, antes de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social. Una vez descontadas estas cargas, el porcentaje real del salario neto destinado al alquiler sería notablemente superior, agravando aún más una situación que ya resulta crítica para millones de hogares.

Carteles de inmobiliarias en unos pisos de Córdoba.

Carteles de inmobiliarias en unos pisos de Córdoba. / A.J. González

Ante estas cifras Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com, advierte que "cuando comparamos estos datos con los de otros países europeos, la situación española resulta especialmente preocupante. En mercados como el alemán o el neerlandés, donde la vivienda en alquiler tiene un peso estructural mucho mayor, existe una oferta de arrendamiento regulado y asequible que aquí sencillamente no existe. España llegó tarde al modelo del alquiler y lo está pagando caro".

Mercado insostenible en grandes capitales

El análisis de pisos.com evidencia que, en los dos grandes mercados inmobiliarios del país, el alquiler de una vivienda de 90 metros cuadrados supera por sí solo el salario bruto mensual íntegro de un trabajador medio. En Barcelona, el precio medio del alquiler residencial se sitúa en 30,04 euros por metro cuadrado, lo que para un piso de 90 metros cuadrados representa 2.703,45 euros mensuales, equivalentes al 106,81% del salario bruto medio. En Madrid, el precio de 29,61 euros el metro cuadrado eleva el coste mensual hasta los 2.665,16 euros, es decir, el 105,30% del salario. Dicho de otro modo, incluso entregando la totalidad del sueldo bruto, no alcanzaría para pagar el alquiler de un piso estándar en ninguna de estas dos ciudades.

Tras ellas, aunque a cierta distancia, se sitúan Donostia-San Sebastián (75,42%), Palma de Mallorca (69,83%), Sevilla (62,18%), Valencia (59,74%), Málaga (57,52%) y Bilbao (56,85%). En total, ocho capitales de provincia superan el umbral del 50% del salario bruto destinado al alquiler, lo que deja de manifiesto que la presión habitacional no es un fenómeno exclusivo de las dos grandes metrópolis, sino una realidad extendida por buena parte de la geografía española.

Viviendas en alquiler en Córdoba.

Viviendas en alquiler en Córdoba. / A. J. González

Font señala que "lo que estamos viendo es la consecuencia directa de años de inversión insuficiente en vivienda pública y de un parque de alquiler que ha crecido por la vía del pequeño propietario particular, sin apenas vivienda social ni build-to-rent asequible. Revertir esto requiere decisiones políticas y plazos largos. No es un problema que se resuelva en una legislatura".

Alquiler más barato, menor empleo

En el extremo opuesto del ranking se encuentran capitales como Palencia (23,67%), Huelva (25,43%), Zamora (25,72%), Ourense (26,53%), Lleida (27,30%), Ciudad Real (27,32%) y Jaén (27,74%). Son las únicas cinco capitales en las que el alquiler de una vivienda de 90 m² supone menos del 28% del salario bruto medio, acercándose al porcentaje que los expertos en finanzas personales señalan habitualmente como referencia razonable para el gasto en vivienda.

Sin embargo, incluso en estos mercados más asequibles, el porcentaje de esfuerzo supera el 23%, y siempre referido al salario bruto. "El dato aquí es relativamente positivo en términos de esfuerzo, pero hay que leerlo con matices: en muchos casos, la asequibilidad del alquiler refleja también una menor demanda de empleo y de servicios, lo que plantea un dilema real para quienes buscan oportunidades profesionales", matiza el director de Estudios de pisos.com.

Vivir en solitario: un privilegio al alcance de pocos

De este análisis se deduce que la consecuencia más inmediata de esta presión económica es que, para una parte creciente de la población, alquilar en solitario una vivienda completa ha dejado de ser una opción real. Una gran parte de la población española no recoge solo una dificultad: recoge una imposibilidad para muchos. Ante esta situación, son cada vez más los ciudadanos que optan por compartir piso con otras personas o que afrontan el paso a la emancipación solo en pareja, distribuyendo entre dos el coste de un alquiler que de otro modo resultaría inasumible.

El piso compartido y el alquiler en pareja se han convertido, en la práctica, en los únicos modelos que permiten a amplias capas de la población acceder a una vivienda sin comprometer el resto de sus finanzas personales. Esta realidad es especialmente acusada entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral, cuyos salarios son generalmente inferiores a la media y que, por tanto, enfrentan un esfuerzo proporcionalmente mucho mayor al calculado en este análisis.

"Estamos ante un cambio estructural en los modelos de convivencia. Cada vez más personas mayores de treinta y cinco años comparten piso, algo que hasta hace una década era impensable fuera del entorno universitario. Y no es una elección de estilo de vida, es una respuesta de supervivencia económica. Eso tiene un impacto directo en la autonomía personal, en las decisiones de pareja y en la edad a la que se plantea tener hijos", sostiene Font.

Tan alarmante es este hecho como que el alquiler se convierte en la única opción de vivienda para muchos. El mercado del alquiler en España ha dejado de ser un mercado de transición para convertirse en el destino permanente de millones de hogares", alerta Font, que insta a "replantear toda la política de vivienda". "No podemos seguir gestionando el alquiler como si fuera una etapa provisional antes de la compra. Es la realidad habitacional de una parte muy significativa de la población, y merece soluciones a esa escala", concluye el director de Estudios de pisos.com.

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