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Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cérvix

Los expertos de Córdoba alertan: la prevención sitúa a España a la cabeza en el avance del cáncer de cuello de útero

María Jesús Rubio, jefa de Oncología Médica de Quirónsalud Córdoba, señala que la vacunación frente al VPH y el cribado son claves para el descenso de la incidencia de este tipo de tumor

Vacunación frente al virus del papiloma humano en un centro de salud de Córdoba.

Vacunación frente al virus del papiloma humano en un centro de salud de Córdoba. / Chencho Martínez

Cristina Ramírez

Cristina Ramírez

Córdoba

En España se diagnostican cada año entre 2.000 y 2.300 nuevos casos de cáncer de cuello uterino, con alrededor de 700 fallecimientos anuales, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (Seom) y la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan). Pese a ello, el país presenta una tasa inferior a la media europea situándose entre los de menor incidente y mortalidad, lo que viene a demostrar, una vez más, que la prevención y el diagnóstico precoz pueden transformar el curso de una enfermedad.

Son datos que se han puesto sobre la mesa con motivo del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, que se celebra mañana. Con este motivo, el hospital Quirónsalud Córdoba ha explicado que este tipo de cáncer se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de cómo la prevención puede transformar el curso de una enfermedad. La combinación de la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) y los programas de detección precoz mediante citologías han permitido reducir su incidencia en España, situándola por debajo de la media europea.

A pesar de estas cifras, el país presenta una tasa ajustada por edad de 4,5 casos por cada 100.000 habitantes, inferior a la media europea (4,8), lo que lo posiciona entre los países con menor incidencia y mortalidad. En el mundo el impacto sigue siendo significativo, con más de 600.000 nuevos diagnósticos y más de 340.000 muertes al año, especialmente en regiones donde el acceso a la vacunación y al diagnóstico precoz es limitado.

La doctora María Jesús Rubio, jefa del servicio de Oncología Médica del Hospital Quirónsalud Córdoba, ha subrayado la necesidad de seguir reforzando las estrategias preventivas y aumentar la participación en los programas de cribado. "El cáncer de cérvix es un ejemplo muy claro de cómo la prevención puede cambiar el curso de una enfermedad”, ha señalado la oncóloga.

La doctora María Jesús Rubio, jefa del servicio de Oncología Médica del Hospital Quirónsalud Córdoba.

La doctora María Jesús Rubio, jefa del servicio de Oncología Médica del Hospital Quirónsalud Córdoba. / CÓRDOBA

La clave está en la prevención

Según ha informado Quirónsalud, más del 95% de los casos de cáncer de cuello uterino detectados están relacionados con la infección persistente por el VPH, un virus de transmisión principalmente sexual muy frecuente. Aunque en la mayoría de los casos desaparece de forma espontánea, su persistencia puede dar lugar a lesiones precancerosas que, sin detección temprana, evolucionan a cáncer.

En este contexto, según recuerda Quirónsalud, la vacunación frente al VPH representa uno de los mayores avances en salud pública de las últimas décadas. Actualmente, se recomienda su administración a niñas y niños antes del inicio de las relaciones sexuales, como medida clave para reducir la circulación del virus.

Además, según señalan los expertos, los programas de cribado mediante citologías y pruebas específicas siguen siendo fundamentales. “Participar en los programas de detección precoz permite identificar lesiones en fases iniciales, cuando las probabilidades de curación son muy elevadas”, ha destacado la doctora Rubio.

Preparación de instrumental para realizar una citología.

Preparación de instrumental para realizar una citología. / CÓRDOBA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha fijado objetivos ambiciosos para 2030, entre los que se incluyen vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, realizar cribado al 70% de las mujeres y garantizar tratamiento adecuado al 90% de los casos detectados, con el objetivo de eliminar este tumor como problema de salud pública en las próximas décadas.

Avances terapéuticos y abordaje multidisciplinar

Aunque la prevención es una parte fundamental y la herramienta más eficaz, en estos datos también tienen mucho que ver el avance en los tratamientos que, igualmente, han mejorado de forma significativa el pronóstico de las pacientes. Según detalla Quirón, el abordaje del cáncer de cérvix se realiza de forma "multidisciplinar", combinando cirugía, radioterapia y quimioterapia en función del estadio de la enfermedad.

En los casos avanzados o recurrentes, donde la tasa de recaída puede alcanzar el 60%, la incorporación de terapias dirigidas, fármacos antiangiogénicos e inmunoterapia está abriendo nuevas opciones terapéuticas y mejorando la calidad de vida de las pacientes. “Hoy disponemos de tratamientos más eficaces que hace una década, pero el verdadero objetivo debe ser evitar que las mujeres desarrollen este cáncer”, ha afirmado María Jesús Rubio. No obstante, la especialista recalca que “la vacunación y el cribado siguen siendo nuestras herramientas más poderosas”.

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