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CALENDARIO

El cambio que llega a Córdoba este Domingo de Ramos y lo altera todo

La llegada de la primavera marca la modificación de los husos horarios

Imagen de Nuestro Padre Jesús Rescatado en el Domingo de Ramos.

Imagen de Nuestro Padre Jesús Rescatado en el Domingo de Ramos. / CHENCHO MARTÍNEZ

Los caprichos del calendario han querido que el inicio de la Semana Santa en Córdoba coincida con uno de los grandes cambios de la temporada, al unir las fechas cofrades, y más concretamente el Domingo de Ramos, con el final del invierno y el inicio de la primavera, o lo que es lo mismo, con el cambio de hora.

Cordobeses, españoles y europeos dicen adiós al horario de invierno para dar la bienvenida a los husos horarios del verano, y se preparan para adelantar el reloj una hora mientras que en la Unión Europea persiste el debate sobre la idoneidad o no de eliminar esta medida, teniendo en cuenta que la ciudadanía –así como expertos- se decanta por eliminarla.

Más problemas que beneficios

El cambio de hora se produce dos veces al año, en primavera y en otoño, aunque reciba la denominación de horario de verano y horario de invierno. La medida tiene su origen a finales del siglo XVIII, y fue impulsado por el político estadounidense Benjamin Franklin. El objetivo de esta medida era lograr un ahorro energético, aprovechando así mejor las horas de luz, puesto que, adelantando o atrasando los relojes una hora, amanece más temprano y se reajustan los horarios de la población a las horas de luz.

Sin embargo, desde 2018 se mantiene abierto el debate tanto en la sociedad y como en el seno de la Unión Europea sobre si esta medida es necesaria o no. Y es que, la Comisión pone el acento en el impacto que ambas modificaciones de la hora tienen en la salud de los ciudadanos y su estilo de vida.

Pérdida de sueño

El principal efecto nocivo del cambio de hora es la pérdida de sueño en los días posteriores al cambio. Esa alteración se ha asociado con peor calidad del sueño, más somnolencia diurna y peor adaptación en algunas personas, especialmente en quienes ya duermen poco o son más noctámbulos.

Además, el paso al horario de verano se relaciona con mayor riesgo de eventos cardiovasculares adversos, alteraciones del estado de ánimo y accidentes de tráfico.

Adiós al cambio de hora en marzo: el BOE publica la última fecha.

Llega el cambio de hora. / CÓRDOBA

Entre los grupos más vulnerables al cambio están los trabajadores a turnos, adolescentes, personas con insomnio, problemas cardiacos u horarios muy rígidos suelen notar más el impacto.

En el lado positivo, el beneficio más claro es social y práctico, ya que hay más luz por la tarde, lo que puede facilitar ocio al aire libre, paseos, deporte y vida social después del trabajo, las clases y obligaciones diarias.

¿Cuándo cambia la hora?

Hasta que las instituciones lleguen a un acuerdo, el Boletín Oficial del Estado ha publicado el cambio de hora para este mes de marzo. Será el domingo 29 de marzo, que además es Domingo de Ramos, cuando se contará con una hora menos de sueño, ya que a las 2 pasarán a ser las 3. Esta medida, como mínimo, se mantendrá hasta este año 2026.

Consejos para sobrellevar el cambio de hora del verano

Para que las alteraciones del cambio de hora sean más llevaderas, los expertos recomiendan lo siguiente:

  • Acostarse un poco antes los días previos. Lo que mejor funciona suele ser adelantar la hora de dormir y de levantarte entre 15 y 20 minutos cada día, empezando 2 o 3 días antes del cambio.
  • Priorizar dormir suficiente esa semana. Los especialistas en sueño recomiendan no llegar con déficit de descanso al cambio horario.
  • Busca luz natural por la mañana. Salir al exterior temprano el domingo o los días siguientes ayuda a reajustar el reloj biológico y favorece que el cuerpo se adapte antes al nuevo horario.
  • Mantener los horarios regulares de sueño y vigilia.
  • Evita la cafeína, el alcohol y las cenas copiosas por la tarde-noche.
  • Reducir pantallas y estimulación antes de dormir.
  • Cuidar el entorno de descanso.
  • Hacer siestas cortas, si se necesita. Si al día siguiente estás muy cansado, mejor una siesta breve, de unos 15 a 20 minutos, y no muy tarde, para no perjudicar el sueño nocturno.
  • Tener cuidado al conducir o hacer tareas que exijan mucha atención. Tras el cambio horario puede aumentar la somnolencia y bajar el nivel de alerta durante varios días.
  • Hacer ejercicio, pero no justo antes de acostarte. La actividad física diurna ayuda al descanso y a regular el ritmo circadiano
  • Adelantar las rutinas con los niños. Cena, baño y hora de acostarse pueden moverse poco a poco los días previos para que el cambio no sea tan brusco.
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