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Salud

Un estudio del Imibic y la UCO identifica un mecanismo cerebral que adelanta la pubertad femenina ligada a la obesidad infantil

El trabajo describe por primera vez cómo un proceso de estrés celular en el hipotálamo influye en la aceleración puberal y abre la puerta a futuras terapias

Paciente con obesidad.

Paciente con obesidad. / Europa Press

Diario CÓRDOBA

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Córdoba

La obesidad infantil no solo condiciona la salud metabólica: también puede alterar el reloj del desarrollo. Un estudio liderado por personal investigador del Imibic y de la Universidad de Córdoba ha identificado un mecanismo cerebral novedoso que podría explicar por qué el exceso de peso en edades tempranas se asocia con un adelanto de la pubertad femenina.

Según ha informado el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba, el trabajo ha sido desarrollado por el grupo “Regulación hormonal del balance energético, la pubertad y la reproducción”, coordinado por el doctor Manuel Tena Sempere, y describe por primera vez el papel de determinados procesos de estrés celular en el hipotálamo en esta aceleración puberal asociada a la obesidad de inicio temprano, informa el Imibic en una nota de prensa.

Los resultados, publicados esta semana en la revista científica PNAS, señalan que la obesidad temprana puede desencadenar en el hipotálamo —una región del cerebro clave en el control de funciones esenciales como el inicio de la pubertad— una alteración del funcionamiento celular conocida como estrés del retículo endoplasmático. De acuerdo con este estudio, ese proceso desempeña un papel relevante en el adelanto de la maduración puberal en hembras.

La investigación ha estado codirigida por los doctores Manuel Tena Sempere y Juan M. Castellano, y la primera autora del artículo es la doctora Elvira Rodríguez-Vázquez.

Qué revela el hallazgo sobre obesidad infantil y pubertad

El trabajo se ha desarrollado en modelos preclínicos de obesidad de inicio temprano y, según sus responsables, supone un avance importante para comprender una alteración cada vez más frecuente en la práctica clínica. En términos sencillos, el estudio aporta una base experimental para entender mejor cómo la obesidad infantil puede modificar, desde fases muy precoces de la vida, los circuitos neuroendocrinos que regulan el desarrollo puberal.

La investigación ha estado codirigida por los doctores Manuel Tena Sempere y Juan M. Castellano, y la primera autora del artículo es la doctora Elvira Rodríguez-Vázquez.

La investigación ha estado codirigida por los doctores Manuel Tena Sempere y Juan M. Castellano, y la primera autora del artículo es la doctora Elvira Rodríguez-Vázquez. / CÓRDOBA

Hasta ahora, distintas investigaciones ya habían apuntado a que el vínculo entre exceso de peso y pubertad adelantada, especialmente en niñas, podía estar relacionado con cambios funcionales en el hipotálamo. Sin embargo, se conocía de forma limitada qué mecanismos concretos explicaban esta relación. Este nuevo trabajo contribuye a cubrir ese vacío al identificar una vía celular específica implicada en el proceso.

La relevancia del hallazgo va más allá del laboratorio. Además de mejorar la comprensión biológica de la conexión entre obesidad y desarrollo puberal, la investigación abre nuevas perspectivas para el diseño de futuras terapias dirigidas a tratar o prevenir alteraciones de la pubertad vinculadas al exceso de peso en la infancia.

Un problema de salud pública con impacto en el desarrollo

La obesidad infantil es hoy uno de los grandes retos de salud pública. Su prevalencia ha aumentado de forma notable en las últimas décadas y, además de elevar el riesgo de múltiples enfermedades a lo largo de la vida, puede afectar a procesos clave del crecimiento. Entre ellos se encuentran los trastornos puberales, que suelen manifestarse con frecuencia como un adelanto de la maduración, sobre todo en niñas.

En este contexto, el avance presentado por el Imibic y la UCO refuerza la importancia de investigar cómo los problemas metabólicos de la infancia pueden tener consecuencias duraderas sobre la salud presente y futura. El desarrollo puberal, por su impacto físico, hormonal y emocional, es uno de los ámbitos donde este conocimiento resulta especialmente relevante.

La investigación ha estado codirigida por los doctores Manuel Tena Sempere y Juan M. Castellano, y la primera autora del artículo es la doctora Elvira Rodríguez-Vázquez.

La investigación ha estado codirigida por los doctores Manuel Tena Sempere y Juan M. Castellano, y la primera autora del artículo es la doctora Elvira Rodríguez-Vázquez. / CÓRDOBA

En el estudio han colaborado también investigadores del Ciber de Obesidad y Nutrición (Ciberobn), de la Universidad de Santiago de Compostela y de la Universidad McGill de Montréal, en Canadá. La publicación da continuidad a una línea de trabajo consolidada sobre los mecanismos neuroendocrinos que regulan la pubertad y sus alteraciones en contextos de enfermedad metabólica.

Con este nuevo paso, Córdoba vuelve a situarse en el mapa de la investigación biomédica con una aportación que puede resultar clave para comprender mejor uno de los efectos menos visibles, pero más importantes, de la obesidad infantil. Porque conocer antes cómo se altera el desarrollo también puede ayudar a proteger mejor la salud de las próximas generaciones.

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